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martes, 23 de mayo de 2017
Rusia estudia enviar dos turistas al espacio
sábado, 13 de agosto de 2016
Llega a base de lanzamiento la nave china que transportará a dos astronautas
La nave tripulada Shenzhou-11, que se prepara para alojar a dos astronautas en su interior, fue entregada hoy al centro de lanzamiento de Jiuquan, situado en el desierto del Gobi (a unos 1.600 kilómetros de Pekín), desde donde se espera que sea lanzada a mediados de octubre.
Hasta entonces, en el centro se llevarán a cabo tareas de ensamblaje y de puesta a punto de la nave, según publica hoy el buró de misiones tripuladas de China en un comunicado que recoge la agencia oficial Xinhua.
La nave será encargada de transportar a los astronautas y de llevar suministro al laboratorio espacial Tiangong-2, que se espera que sea lanzado al espacio a mediados de septiembre.
Los astronautas elegidos para la misión son ambos hombres y se encuentran inmersos actualmente en un intenso entrenamiento, añade el comunicado.
Pekín espera que los astronautas seleccionados puedan vivir en el espacio durante 30 días, acoplados al laboratorio Tiangong-2, que en julio ya llegó a esa misma base del Gobi.
El primer laboratorio espacial chino, el Tiangong-1, terminó su misión de recogida de datos después de cuatro años y medio en órbita el pasado marzo, tras haber sido lanzado en 2011.
El lanzamiento del laboratorio y de la nave forma parte del programa chino para establecer una estación permanente alrededor de la Tierra hacia 2022.
Este año, China acumulará una cifra récord de 20 misiones, entre las que se encuentra la prueba del cohete propulsor de fabricación local Larga Marcha-7, lanzado con éxito el pasado 25 de junio y destinado a ser el vehículo de transporte de los módulos de la futura estación espacial china. (13-08-2016)
jueves, 7 de julio de 2016
Video Tres astronautas despegan hacia la EEI en una nueva nave Soyuz
Tres astronautas despegaron hoy rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de la Soyuz MS-01, un nuevo modelo de la legendaria nave espacial diseñada hace medio siglo en la desaparecida Unión Soviética.
El lanzamiento de la nueva nave tripulada rusa fue efectuado a las 01.36 GMT con ayuda de un cohete propulsor Soyuz-FG desde la rampa Nºl del cosmódromo de Baikonur (Kazajistán), la misma desde donde el 12 de abril de 1961 inició Yuri Gagarin el primer vuelo del hombre al espacio.
A bordo de la Soyuz MS-01 viajan el ruso Anatoli Ivanishin, el japonés Takutya Onishi y la estadounidense Kathleen Rubins, quienes en los dos días de vuelo hacia la EEI someterán a diversas pruebas los nuevos sistemas de la nave.
La MS presenta numerosas innovaciones respecto de los modelos anteriores en sus sistemas de comunicación, propulsión, navegación y televisión, que, según declaró Ivanishin la víspera del despegue, hacen la nave "más inteligente y más segura".
El cosmonauta destacó, en particular, que el nuevo esquema de disposición de los dos propulsores principales permite su intercambiabilidad, lo que aumenta la seguridad de la nave.
La primera Soyuz fue lanzada el 23 de abril de 1967 y desde entonces se han efectuado un total de 127 lanzamientos de sus distintas modificaciones, 125 de los cuales fueron exitosos.
De acuerdo con el programa de vuelo anunciado por Roscosmos, la agencia espacial rusa, la Soyuz MS-01 se acoplará a la plataforma orbital a las 07.12 horas de Moscú (04.12 GMT) del próximo sábado, tras dar 34 vueltas a la Tierra.
En vista de que se trata de un vuelo de prueba, Roscomos ha optado en esta ocasión por el "esquema lento" de aproximación y acoplamiento a la EEI, a diferencia del que se veían empleando en las últimas misiones, que permitía a la naves engancharse a la plataformas seis horas después de su lanzamiento.
En la maniobra de acoplamiento se empleará un nuevo sistema de navegación "Kurs", dotado de cámaras de televisión digital que permitirán ver el puerto de enganche a los tripulantes de la nave y a los especialistas del Centro de Control en tierra.
En el ingenio orbital los tripulantes de la Soyuz serán recibidos por los actuales inquilinos de la EEI: los rusos Alexéi Ovchinin y Oleg Skripochka, y el estadounidense Jeffrey Williams, que se encuentran en la plataforma desde marzo pasado.
La misión de Ivanishin y sus dos compañeros de la Soyuz MS-01 a bordo de la EEI tendrá una duración de 115 días, en el curso de los cuales tendrán que ejecutar un programa de tareas, que incluyen labores de mantenimiento de la plataforma y la realización de un total de 39 experimentos en diversos ámbitos científicos.
"Confiamos en que con la ayuda de los experimentos se conseguirá elaborar una serie de medidas para impedir los cambios que se producen en el organismo de los astronautas durante los vuelos de larga duración", dijo a la prensa el cosmonauta ruso antes de emprender el viaje a la EEI.
En opinión de Ivanishin, los resultados de estas investigaciones podrán utilizarse en la Tierra para diagnosticar y tratar ciertas enfermedades vinculadas a la hipertensión intracraneal.
La EEI, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, actualmente está integrada por 14 módulos permanentes y orbita a una velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora a una distancia de 400 kilómetros de la Tierra.
La órbita de la plataforma es elevada cada cierto tiempo con ayuda de los propulsores de naves acopladas a ella, ya que la EEI pierde diariamente entre 100 y 150 metros de altura debido a la gravitación terrestre, la actividad solar y otros factores. (07-07-2016)
miércoles, 6 de julio de 2016
La misión a la EEI parte mañana en un nuevo modelo de la mítica nave Soyuz
La misión tripulada a la Estación Espacial Internacional (EEI) que despegará a mañana a las 01.36 GMT desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) lo hará a bordo de la Soyuz MS-01, un nuevo modelo de la mítica serie de naves espaciales diseñada hace medio siglo en la desaparecida Unión Soviética.
El cosmonauta ruso Anatoli Ivanishin, el japonés Takutya Onishi y la estadounidense Kathleen Rubins serán los encargados de estrenar el flamante modelo de la Soyuz, que presenta importantes innovaciones respecto de los anteriores.
Según el director de Centro de formación de cosmonautas Yuri Gagarin, Yuri Lonchakov, la nave está dotada de nuevos sistemas de mando y de navegación que aumentan la seguridad de vuelo.
"Ha sido modificado el esquema del sistema propulsor, lo que permite continuar el vuelo hacia la Estación en caso de que falle un motor, y regresar a la Tierra si fallan dos", destacó Lonchakov, quien cuenta con tres vuelos espaciales en su historial.
Además, la Soyuz MS dispone de un nuevo sistema de navegación, gracias al cual puede determinar de manera independiente su posición y velocidad utilizando los satélites de los sistemas de posicionamiento GLONASS y GPS.
Gracias a ello, explicó Lonchakov, la nave podrá de manera autónoma, con sus propios ordenadores, calcular el plan de maniobras necesarias para la aproximación y el acoplamiento a la EEI.
El nuevo modelo cuenta con un renovado sistema de telecomunicaciones que le permite a la Soyuz mantener comunicación casi de manera permanente con el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia.
"Esta innovación da mayor flexibilidad y rapidez en el control del vuelo de la nave espacial hacia la Estación", indicó Lonchakov.
Los preparativos del lanzamiento de la Soyuz MS-01 no han estado exentos de contratiempos: inicialmente éste estaba previsto para el 24 junio pasado, pero tuvo que ser aplazado hasta mañana debido a un problema de carácter informático.
El acoplamiento de la Soyuz MS-01 a la EEI está previsto para las 03.45 GMT el próximo sábado, tras dos días de vuelo, en los que la nave dará un total de 34 vueltas a la Tierra.
En esta ocasión, Roscosmos, la agencia espacial rusa, ha optado por el "esquema lento" de aproximación a la EEI, a diferencia del que empleado en vuelos anteriores y que permitía el acoplamiento de las naves seis horas después de su lanzamiento.
Esta decisión obedece a que la Soyuz MS-01 realiza un vuelo de prueba, en el que se precisa comprobar el funcionamiento de sus nuevos sistemas.
"En general, se puede decir que se trata una nave más inteligente y más segura", afirmó hoy Ivanishin, el comandante de la Soyuz MS-01, en una rueda prensa en el cosmódromo de Baikonur celebrada poco después de que fuera confirmada la composición de la tripulación, según informaron medios locales.
La primera Soyuz fue lanzada el 23 de abril de 1967 y desde entonces se han efectuado un total de 127 lanzamientos de sus distintas modificaciones, 125 de los cuales fueron exitosos.
Ivanishin y sus dos compañeros se unirán a los actuales inquilinos de la EEI: los rusos Alexéi Ovchinin y Oleg Skripochka, y el estadounidense Jeffrey Williams, que se encuentran en el ingenio orbital desde el pasado mes de marzo.
La misión de los tripulantes de la Soyuz MS-01 a bordo de la EEI tendrá una duración de cuatro meses, en el curso de los cuales tendrán que ejecutar un programa de tareas, que incluyen labores de mantenimiento de la plataforma y la realización de un total de 39 experimentos en diversos ámbitos científicos.
La Estación Espacial Internacional, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, orbita a una velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora a una distancia de 400 kilómetros de la Tierra. (06-07-2016)
martes, 7 de junio de 2016
Video Lisa Pathfinder "ha superado todas las expectativas", dice la ESA
El satélite de la Agencia Espacial Europea Lisa Pathfinder ha sido un éxito que "ha superado todas las expectativas". "Queríamos aprender a andar antes de correr y estamos preparados para una maratón", dijo hoy el director de la Oficina de Coordinación de la ESA, Favio Favata.
Así de rotundo se expresó el responsable de la agencia en una rueda de prensa en el Centro Europeo de Astronomía Espacial en la que se presentaron los primeros resultados de esta misión que pretende poner a prueba la tecnología que dentro de unos años utilizará el futuro observatorio de ondas gravitacionales de la ESA, el eLISA.
El objetivo de Lisa Pathfinder no era detectar las ondas gravitacionales del Universo, las que predijo Albert Einstein hace cien años en su Teoría General de la Relatividad, y que fueron captadas por primera vez por el Observatorio estadounidense de interferometría láser (LIGO) en septiembre de 2015.
Lo que pretende el satélite, lanzado el pasado mes de diciembre, es testar a pequeña escala -y en el espacio- el funcionamiento de la tecnología que llevará eLISA, el observatorio encargado de detectar de nuevo las ondas con la ayuda de tres satélites que intentarán interceptarlas para recoger y analizar toda la información que contienen.
Las ondas gravitacionales son ondulaciones producidas por los acontecimientos más violentos del Universo, como la fusión de agujeros negros masivos o la explosión de supernovas, o incluso el Big Bang. Y transportan un tipo de información esencial para el conocimiento del cosmos y del todo desconocido para los científicos.
Sin embargo, aunque estas ondas partan de objetos potentísimos, cuando llegan a la Tierra están tan debilitadas que no pueden ser captadas, por eso es necesario disponer de tecnologías muy avanzadas que registren esta información en el espacio.
Espere…
Para detectar estas ondas hay que medir la distancia entre dos cuerpos en caída libre con una precisión altísima, y para ello, Lisa Pathfinder está equipada con dos masas cúbicas idénticas de 46 milímetros por cada lado, hechas de oro y platino, que debían flotar en el vacío y mantener una distancia constante.
Según los responsables de la misión que hoy acompañaron a Favata en la presentación de los resultados, ambos cubos se han mantenido "imperturbables" frente a fuerzas externas y a una presión cinco veces mayor de lo previsto, superando todas las expectativas.
Los detalles de este proyecto se publican hoy en la revista especializada Physical Review Letters.
En la rueda de prensa, Favata hizo hincapié en la importancia del proyecto: "Hace un siglo, Einstein formuló las preguntas de la Teoría del Relatividad y predijo la existencia de las ondas gravitacionales, que representan una nueva forma de hacer física y ciencia observando el universo".
Y es que estas ondas, viajan por el Universo "como si fuera transparente y son una manera de estudiar las cosas invisibles" como los agujeros negros o las supernovas, "fenómenos muy importantes que no emiten luz pero que existen y pueden ser escuchados por analogía, a través de las ondas gravitacionales que emiten", explicó.
"Si todo sale bien, vamos a escuchar el universo por primera vez además de verlo", aseguró Favata.
Las ondas gravitacionales son "una nueva ventana al universo", una música que permitirá saber mucho más sobre la construcción del cosmos, dijo Paul McNamara, científico de la misión.
No obstante, y aunque la misión Lisa Pathfinder esté funcionando mejor de lo esperado y sea "un enorme paso hacia adelante", hay otro tipo de tecnología que será necesaria en el futuro observatorio de ondas gravitacionales, y que aún están siendo desarrolladas, advirtió Favata.
Cuando toda la tecnología necesaria esté desarrollada completamente, Europa estará a la cabeza de la ciencia de ondas gravitacionales, y liderará un proyecto "innovador y altamente avanzado", gracias al trabajo de los 14 países de Europa occidental que han participado en el proyecto.
Paul McNamara recordó que Lisa Pathfinder fue lanzado al espacio el pasado 3 de diciembre, en un lanzamiento "perfecto" desde la Guayana francesa.
El satélite alcanzó su destino final, el punto de Lagrange, situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde las fuerzas gravitacionales entre el sol y la tierra están más equilibradas.
Ahora mismo el satélite está en su órbita, que tarda seis meses en recorrer, y cada día hace experimentos distintos desde su laboratorio, explicó McNamara.
En los próximos años, la misión seguirá haciendo pruebas de los instrumentos de eLISA, el observatorio que empezará a operar sobre el año 2030, y que estará formado por tres naves espaciales separadas por más de un millón de kilómetros. (07-06-2016)
jueves, 3 de marzo de 2016
Astronautas regresan a la Tierra tras récord de 340 días en la Estación Espacial
Acompañados por el ruso Serguei Volkov, Kornienko y Kelly, que pasaron 340 días en la EEI, se posaron tal como estaba previsto en las estepas del centro de Kazajistán a las 04:27 GMT, anunciaron el centro de control ruso y la NASA.
“El aire es tan agradable aquí. ¡Me pregunto por qué están todos tan abrigados!”, dijo Kelly al salir de la nave Soyuz a los equipos de asistencia rusos, según imágenes de la televisión de la NASA.
Aunque debían salir por sí solos del Soyuz para imitar las condiciones de aterrizaje en Marte, los astronautas no lo lograron y fueron ayudados por los equipos de evacuación, indicó el centro de control a la agencia de prensa TASS.
Mijaíl Kornienko, de 55 años, y Scott Kelly, de 52, completaron el periodo ininterrumpido más largo a bordo de la EEI desde que la estación puede acoger a pasajeros en 2000.
Kelly, que realizó cuatro viajes a la EEI, bate además el récord de tiempo acumulado en el espacio por un estadounidense, con 540 días.
El récord mundial de tiempo ininterrumpido pasado en el espacio lo ostenta el ruso Valeri Poliakov, con más de 14 meses a bordo de la estación espacial Mir en 1995.
Kelly y Kornienko realizaron esta misión para estudiar los efectos biológicos y psicológicos de largas permanencias en el espacio con el fin de preparar misiones habitadas a Marte a partir de los años 2030.
Durante su estancia en la Estación, ambos fueron sometidos con frecuencia a exámenes médicos, así como a una batería de análisis para estudiar los efectos a largo plazo de la microgravedad en el organismo humano.
El hermano gemelo de Kelly, el exastronauta Mark Kelly, también participó en el experimento en tierra, con el fin de comparar ambos organismos y detectar los efectos fisiológicos del viaje en Scott.
En condiciones de microgavedad, las gotas de agua flotan en el aire y se pegan a la piel cuando entran en contacto con el cuerpo, lo que hace muy difícil ducharse. Los astronautas deben asearse con esponjas húmedas. Por ello, “la primera cosa” que Kelly dijo que haría al llegar a su casa en Houston (Texas), sería bañarse en la piscina.
También afirmó que sufre pequeños problemas de vista, algo normal por la microgravedad, que aumenta el líquido del fluido cefalorraquídeo alrededor del nervio óptico.
martes, 26 de enero de 2016
La primera flor que crece en el espacio
La zinnia no ha resultado perfecta. Le salió moho. Pero lejos de ser un inconveniente, los científicos de la agencia espacial estadounidense creen que ese defecto se ha convertido en una oportunidad excepcional para que los astronautas aprendan jardinería. No es un hobby, la tarea resulta importante si alguna vez la humanidad quiere alcanzar el espacio profundo y, lógicamente, ali-mentarse. “Las plantas no han crecido a la perfección, pero creo que hemos ganado mucho con eso. Estamos aprendiendo sobre los cultivos, sobre la mejor manera de operar entre la tierra y la estación”, indica Gioia Massa, del equipo científico de “Veggie”, la instalación de crecimiento vegetal colocada en el laboratorio orbital a principios de mayo de 2014.
La primera cosecha de la ISS fue de lechuga romana roja, y también tuvo algunos problemas. Dos plantas se perdieron por la sequía. Los astronautas tomaron nota de la lección para la segunda cosecha y realizaron ajustes en el riego y recogida. Tuvieron éxito e incluso pudieron comer ensalada.
La siguiente cosecha fue el lote de zinnias, escogidas por su particular tipo de crecimiento. “La planta de zinnia es muy diferente de la lechuga -apunta Trent Smith, director del proyecto “Veggie”-, es más sensible a parámetros ambientales y características de la luz. Tiene una duración de crecimiento más larga, entre 60 y 80 días. Por lo tanto, es una planta más difícil de cultivar, y permitiendo que florezca, se convierte en una buena precursora de la planta del tomate”.
Claro que la jardinería es una cosa delicada. Durante el crecimiento de las zinnias, los astronautas se enfrentaron a algunos contra-tiempos, como la gutación en las hojas de las plantas, provocada por una gran humedad. Además, las hojas comenzaron a inclinarse y rizarse drásticamente, lo que se conoce como epis-tania, que puede indicar que las raíces están inun-dadas. Pronto salió el mo-ho y el tejido en las hojas de algunas de las plantas comenzó a morir. Nuevas indicaciones del equipo desde la Tierra y los cuida-dos de Kelly lograron recu-perar la cosecha, modifi-cando la cantidad de aire del ventilador y desinfec-tando las plantas.
Además, Kelly se convir-tió en el jardinero “oficial” de la ISS, tomando decisio-nes por sí mismo. “Creo que si vamos a Marte, y estamos cultivando cosas, seríamos responsables de decidir cuándo hace falta agua. Es algo así como mirar el patio de mi casa y decir: ‘Oh, quizás debería regar el césped hoy’. Creo que es así como esto debe ser manejado”, explica el astronauta.
Dos de las plantas murieron y fueron congeladas para ser devueltas a la Tierra para su estudio. Otras dos plantas prosperaron e incluso tienen brotes sanos y hermosos. “Sí, hay otras formas de vida en el espacio”, bromeaba Kelly en la red social de micromensajes junto a la imagen de la flor. La experiencia con las zinnias resulta importante para que los astronautas se enfrenten a retos simila-res en el futuro, como reconocer cuándo un cultivo se seca o tiene demasiada agua, cuándo cambiar el riego, etc. Puede que su supervivencia dependa de ello.
martes, 19 de enero de 2016
Astronauta cultiva flores en la estación espacial
Las zinnias crecen fácilmente en la Tierra y florecen abundantemente durante el verano. Pero estas plantas, llevadas a la ISS para hacer experimentos, aparentemente tuvieron dificultades para adaptarse a la microgravedad.
Varias de estas zinnias estaban en mal estado en diciembre después de la aparición de moho en sus hojas debido a la fuerte humedad, según la NASA. Pero al parecer se recuperaron gracias al cuidado de Scott Kelly.
El cultivo de estas flores forma parte de un proyecto de la NASA llamado "Veggie", que busca producir alimentos para misiones tripuladas de larga duración hacia Marte. Esta autonomía será un complemento importante para la sobrevivencia de los astronautas, explicó la agencia espacial.
Los miembros del equipo de la Estación ya lograron el cultivo exitoso de lechugas, cuyas primeras hojas consumieron en 2015 y esperan producir tomates de aquí al próximo año.
El sistema de cultivo de ensalada y otros vegetales se inició en la ISS a mediados de 2014.
Las plantas se cultivan con la técnica hidropónica, que es sin tierra y utiliza una solución de agua y nutrientes. Con este sistema las plantas requieren menos agua y nutrientes, a la vez que crecen tres veces más rápido que en tierra, según la NASA.
viernes, 15 de enero de 2016
Agua en el casco de un astronauta frena trabajo espacial
"Agua en el casco de uno de los trajes. Tenemos a la tripulación efectuando los procedimientos de conclusión" de la caminata espacial, anunció la agencia aeroespacial estadounidense (NASA), en un mensaje en su cuenta de Twitter.
"La tripulación está a salvo de regreso en la zona de presurización", agregó la NASA.
El jefe de astronautas de la NASA, Chris Cassidy, aseguró que la misión nunca estuvo en peligro y se suspendió la caminata espacial para extremar la precaución tras un incidente similar ocurrido hace dos años y medio.
El paseo espacial llevaba cerca de 5 horas cuando el astronauta estadounidense Tim Kopra informó de una pequeña burbuja de agua en su casco, por lo que él y su compañero, el británico Tim Peake, decidieron suspender antes de tiempo su trabajo fuera de la EEI.
Lee más: Un astronauta correrá la maratón en el espacio
No obstante los dos astronautas tuvieron tiempo para reparar elementos del sistema eléctrico de la estación que necesitaban ser sustituidos. "Tenemos procedimientos de precaución basados en la experiencia (...). La diferencia es que ahora no tenemos que ponernos a adivinar qué ha pasado", explicó Cassidy.
Un caso similar
El incidente se asimila al de la caminata espacial del italiano Luca Parmitano en julio de 2013, cuando su casco se llenó de agua de refrigeración hasta el punto de casi ahogar al astronauta, que actuó a tiempo para regresar a la EEI.
En esta ocasión, Kopra notó el tacto frío del agua y lo informó al centro de control, que decidió suspender inmediatamente la caminata, que culminó con el retorno sin problemas a la EEI en unos treinta minutos tras el primer aviso.
viernes, 8 de enero de 2016
Científicos harán último intento por contactar con el módulo Philae
"El tiempo apremia y queremos agotar todas las posibilidades", dijo el director del proyecto, Stephan Ulamec.
El cometa Churyumov-Geramisenko, sobre el que se encuentra posado Philae, se aleja cada día más del sol y, según un comunicado del DLR, las condiciones a finales de este mes serán tan negativas que la misión encontrará su fin natural.
En el momento en que la temperatura del cometa se coloque por debajo de los 51 grados bajo cero el módulo dejará de tener posibilidades de funcionar.
El 10 de enero los científicos e ingenieros del DLR enviarán una orden a Philae con el propósito de que haga un movimiento que le permita asumir una posición mas favorable con respecto al sol y sacudirse el polvo que cubre sus paneles solares.
Lo peor que puede pasar, según los científicos, es que la sonda espacial no pueda recibir la orden.
Actualmente no hay claridad sobre el estado en que se encuentra Philae debido a que la sonda no envía señales.
Los últimos datos de que se disponen son del verano del año pasado. El equipo del DLT cree que uno de los dos receptores y uno de los dos emisores de Philae están averiados.
viernes, 25 de diciembre de 2015
Grandes chefs prepararon la cena de Nochebuena para EEI
El menú constó de salmón de Alaska, pollo tailandés al curry, salchichas, sándwich con tocino, papas al vapor, crema de limón... Asistido por estudiantes, el chef londinense Heston Blumenthal preparó varios platos para el astronauta británico Tim Peake, apenas llegado hace unos días. Las delicias del chef británico fueron enviadas en un "contenedor de comida especial” que reciben todos los tripulantes de la estación espacial.
Los platos fueron degustados a medida que avanzaba la misión del astronauta Tim Peake.
Para las cenas de Nochebuena y fin de año, el comandante de la EII, el norteamericano Scott Kelly, se encargó de componer el menú, ayudado por los otros astronautas. Pero el alcohol está prohibido a bordo.
"Intentamos poner en relación al astronauta con un chef de su país a través de recetas que tengan sentido para él”, explicó a la agencia AFP el ingeniero Romain Charles, de la Agencia Espacial Europea (ESA).
La comida cotidiana, más común y corriente, es siempre suministrada por la NASA y Roscosmos, las agencias espaciales norteamericana y rusa.
El astronauta francés Thomas Pesquet, que se sumará a la EEI en noviembre de 2016, seleccionó varios platos de los chefs franceses Alain Ducasse y Thierry Marx. "Poder disfrutar en ciertas ocasiones de comida especial que cambia la rutina es importante para el estado de ánimo de los astronautas y para reforzar el espíritu de equipo”, destacó Brigitte Godard, médico del centro europeo de astronautas de Colonia (Alemania).
Nobu marca presencia
En tanto, el chef japonés Nobuyuki Matsuhisa, apodado Nobu y conocido por su cocina que mezcla recetas tradicionales niponas e influencias de la sudamericana, abrirá en febrero en París su sexto restaurante Matsuhisa, anunció ayer el hotel Royal Monceau, donde funcionará el mismo. Matsuhisa hará "descubrir su interpretación muy personal de la cocina asiática en la Ciudad Luz”, señaló el hotel en un comunicado.
El célebre cocinero, de 66 años de edad, posee otros cinco restaurantes Matsuhisa, en Beverly Hills (Los Ángeles, California), Aspen (Colorado), Múnich (Alemania), Mykonos (Grecia) y Atenas. Asimismo, es copropietario, junto al actor estadounidense Robert De Niro, de una cadena de 33 restaurantes Nobu, implantados en 28 países.
Matsuhisa París, cuyo jefe de cocina será Hideki Endo (precedentemente chef del restaurante Nobu Hong Kong), reemplazará al restaurante La Cuisine en el hotel Royal Monceau.
El chef nipón ya había inaugurado en 2001, en París, un restaurante de la cadena Nobu, pero cerró apenas dos años más tarde. Nacido en Japón, Nobu Matsuhisa vivió en Perú, Argentina y Alaska (EEUU) antes de instalarse en Los Ángeles, donde en 1987 abrió las puertas del primer restaurante con su apellido en el exclusivo y lujos barrio de Beverly Hills, en L os Á ngeles.
Denominación de origen
Y ya que hablamos de gastronomía japonesa, el Gobierno japonés anunció ayer que la carne de Kobe y los melones de Yubari tendrían un sello de denominación de origen, una forma de contribuir a exaltar estos prestigiosos productos y estimular definitivamente su exportación.
"Queremos promover este tipo de protección e incrementar la demanda en Japón y en el exterior” de las especialidades agrícolas de gama alta, declaró el ministro de Agricultura, Hiroshi Moriyama, en conferencia de prensa. La nueva indicación permite identificar a productos procedentes de una zona de producción delimitada y sancionar a eventuales usurpadores mediante multas.
Este sello es solamente válido en Japón y actualmente busca reconocimiento internacional.
Deleitando paladares alrededor del mundo
Chocolate Quinto productor mundial de cacao, Brasil estaba ausente del mercado de los chocolates de alta calidad hasta hace poco. Pero un grupo de pioneros lucha por un lugar en este sabroso universo, con tabletas de cacao puro, aromatizadas al café o rellenas de frutas amazónicas.
Adrià El chef catalán Albert Adrià expande sus fronteras y durante 50 días deleitará el paladar de casi 3.000 personas en Londres dentro de su primer proyecto fuera de España, 50 Days, en el que apostará por lo mejor de la cocina británica y que, asegura, es "un reto enorme”.
Astray El cocinero español Jacobo Astray acerca la cocina de vanguardia a los hogares de Bangkok con una experiencia culinaria novedosa en la capital de Tailandia.
martes, 22 de diciembre de 2015
Nave Progress de última generación va rumbo a la EEI
El cohete portador "Soyuz 2.1a", con la nave Progress a bordo, despegó del cosmódromo a las 0:44 GMT, informó el Centro de Control de Vuelos ruso.
El nuevo carguero, que deberá acoplarse a la plataforma orbital tras 48 horas de vuelo, lleva a la tripulación de la EEI 2,5 toneladas de carga, incluidos víveres, agua, combustible y oxígeno comprimido.
El carguero, íntegramente digitalizado, cuenta con motores de reserva en su mecanismo de acople, nuevos sistemas de telemetría, acercamiento y acoplamiento a la EEI que mejoran la seguridad de la nave durante la fase más crítica del vuelo.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
UNA MISIÓN TRATARÁ DE CAPTARLAS Y PROBAR LAS TEORÍAS DE ALBERT EINSTEIN Ondas gravitatorias
Los científicos europeos están tratando de solventar el problema, tras una "revisión de los resultados", se decidirá si el lanzamiento puede tener lugar mañana, sólo con 24 horas de retraso.
LISA Pathfinder, el satélite de la ESA) está encargado de probar la tecnología que dentro de unos años utilizará el futuro observatorio de ondas gravitacionales de la ESA.
Las ondas gravitacionales del espacio, predichas hace 100 años por Albert Einstein en su Teoría General de la Relatividad, son ondulaciones producidas en el espacio-tiempo por los acontecimientos más violentos del Universo como la fusión de agujeros negros o la explosión de supernovas.
La teoría sostiene que estas ondas abundan en el Universo y transportan información sobre los fenómenos que las originaron, probablemente, del propio Big Bang que dio lugar al Universo.
Por ahora, se sabe que estas ondas existen pero no han sido captadas de manera directa.
La misión LISA Pathfinder viajará al espacio a bordo de un cohete lanzado desde la Guayana francesa. Su destino final es el punto de Lagrange, situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde las fuerzas gravitacionales entre el Sol y la Tierra se encuentran más equilibradas.
El LISA Pathfinder tiene como misión probar una novedosa tecnología que trata de registrar las ondas gravitacionales postuladas por Einstein.
Así, la misión de LISA Pathfinder no es captar ondas gravitacionales por sí misma, sino probar a pequeña escala el funcionamiento de la tecnología de LISA, el futuro observatorio que será el encargado de detectarlas con la ayuda de tres satélites que tratarán de interceptarlas.
En resumidas cuentas, LISA Pathfinder será algo así como un ensayo general de los instrumentos del futuro observatorio que empezará a operar en el año 2034.
Y como esta tecnología no puede ser verificada en la Tierra, debido a la influencia de la gravedad terrestre, debe ponerse a prueba en el espacio, algo que LISA Pathfinder hará después de llegar a su órbita, entre febrero y septiembre de 2016.
"Para detectar las ondas gravitacionales hay que medir la distancia entre dos cuerpos en caída libre con una precisión altísima, sin ninguna otra perturbación que altere sus posiciones", explica Carlos F. Sopuerta, investigador principal del grupo de Astronomía Gravitacional-LISA del Instituto de Ciencias del Espacio.
LISA Pathfinder hará este experimento con dos masas cúbicas idénticas, de 46 milímetros de lado y hechas de una aleación de oro y platino, que flotarán el vacío y mantendrán una distancia constante de 38 centímetros.
Del éxito de este satélite dependerá que después LISA reproduzca estas condiciones pero en una escala mucho mayor, con tres naves espaciales separadas por más de un millón de kilómetros, una distancia que permitirá "detectar las ondas gravitacionales provenientes de los fenómenos más interesantes del Universo", explica Sopuerta.
Lo más complicado de la misión de LISA será mantener las condiciones de caída libre y, por eso, este satélite incluye tecnologías creadas exprofeso para contrarrestar las otras fuerzas, desde la presión que causa la radiación solar a los efectos de temperatura o las fuerzas magnéticas del propio satélite.
Destino final
Llegará a Lagrange, situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde las fuerzas gravitacionales entre el Sol y la Tierra se encuentran más equilibradas.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
La Estación Espacial celebra 15 años de presencia humana
Orbitando a 370 km de altitud, la construcción de esta estación de 450 toneladas se inició en 1998 y fue concluida en 2011.
La ISS está ocupada de manera permanente al menos por seis personas desde el 2 de noviembre de 2000. "El aspecto más importante de la ISS es su objetivo de exploración espacial habitada de larga duración”, destacó el astronauta estadounidense Scott Kelly, comandante de la tripulación actual, durante una conferencia de prensa en directo con todos sus colegas: el estadounidense Kjell Lindgren, los rusos Mijail Kornienko, Oleg Kononenko y Serguei Volkov y el japonés Kimiya Yui. Scott Kelly inició en marzo de este año una estadía de un año en la ISS con su colega ruso Mijail Kornienko, un récord en la estación, para entre otras cosas estudiar los efectos fisiológicos de la microgravedad durante un largo periodo y así preparar misiones habitadas a Marte en los años 2030.
Un banco de pruebas
Según el astronauta estadounidense Kjell Lindgren, "la ISS es un banco de pruebas de las tecnologías que es necesario desarrollar y comprender para lograr una expedición exitosa a Marte”. Destacó que un gran número de los más de 100 experimentos científicos realizados durante la estadía de Kelly y de Kornienko en la estación "son esenciales para comprender cómo se adapta la fisiología humana a la microgravedad y qué es lo que hay que hacer para proteger la salud durante un largo viaje a Marte”.
Lindgren explicó que un viaje al planeta rojo, que podría durar tres años, tendría efectos nefastos en los músculos, los huesos y el sistema inmunológico, además de que aumentaría el riesgo de cáncer debido a la exposición a la radiación cósmica.
El cosmonauta ruso Oleg Kononenko contó de su lado que no existen diferencias ni enfrentamientos a bordo de la ISS, en una aparente alusión a las tensiones entre Moscú y Washington, cuyas relaciones están en su nivel más bajo desde la Guerra Fría.
"La gente en la Tierra a veces es incapaz de escucharse, de hablarse, mientras aquí en el espacio esta situación es inimaginable”, dijo el cosmonauta.
"Aquí todo el mundo es importante y el éxito de este programa, incluso a veces la supervivencia de todos, depende de cada uno de nosotros”, añadió.
Una carrera espacial entre EEUU y Rusia
Concordia El espacio sigue siendo uno de los pocos terrenos de entendimiento entre Estados Unidos y Rusia. Washington depende exclusivamente de las naves Soyuz rusas para transportar a sus astronautas a la ISS desde que la NASA jubiló a sus vetustos transbordadores espaciales en julio de 2011.
Empresas La agencia espacial ahora cuenta con el sector privado, específicamente las empresas SpaceX y Boeing para transportar astronautas desde suelo estadounidense a partir de 2017, lo que abaratará sus costos.
15 años de presencia humana en la EEI
El 2 de noviembre del año 2000 la tripulación de la llamada Expedición 1 aterrizaba en la EEI, dando así inicio a uno de los capítulos más fascinantes de la humanidad, ya que por primera vez se ponía en operación un laboratorio espacial, que sería capaz de que seres humanos vivieran en él por largos periodos de tiempo.
Un cohete ruso fue el responsable de poner en órbita el primer componente, el 20 de noviembre de 1998 y dos años más tarde fue inaugurada de forma oficial la EEI.
En su construcción intervinieron cinco agencias espaciales, quienes representaban a 15 países, una colaboración que dio vida a la estructura más grande jamás creada en el espacio fabricada por seres humanos.
La EEI orbita a 420 kilómetros de distancia de la Tierra a una velocidad de ocho kilómetros por segundo. Este centro de investigación espacial recibió a más de 200 astronautas de 17 países distintos.
Actualmente, dos de ellos, Scott Kelly de la NASA y Mikhail Kornienko de Roscosmos, se encuentran en una misión de un año para probar los efectos a largo plazo que permanecer en el espacio podría tener sobre el cuerpo humano. El experimento es un precursor para enviar personas a Marte.
Este complejo espacial es el único laboratorio permanente de microgravedad del mundo.
La NASA dice que ahí se han logrado avances que no hubieran sido posibles en la Tierra.
Innovaciones
Aparte de los muchos cientos de experimentos llevados a cabo en 15 años, las innovaciones tecnológicas diseñadas para la estación fueron transferidas para ayudar a la gente en la Tierra, sobre todo en las áreas de la medicina, la astrofísica o las comunicaciones. A continuación algunos ejemplos de ellos.
Potabilizar el agua Tanto en la EEI como en una pequeña aldea en África subsahariana, conseguir agua potable es vital para la supervivencia. Usando la tecnología desarrollada por la estación espacial, las áreas de la Tierra más afectadas por este problema pueden conseguir acceso a máquinas de filtrado de agua y sistemas de purificación. La Corporación de Seguridad del Agua, una empresa que colabora con la NASA, desplegó en algunos países sistemas de purificación usando la tecnología de procesamiento de agua de la NASA
Detección de cáncer de mama
El Robot Autónomo de Imagen Guiada (IGAR, por sus siglas en inglés) es un instrumento quirúrgico inspirado en unos brazos robóticos diseñados por la agencia espacial de Canadá en la EEI. Está en ensayos clínicos para usarse en pacientes con cáncer de mama. IGAR funciona dentro de una máquina de resonancia magnética para ayudar a identificar con precisión el tamaño y la ubicación del tumor. Gracias a él, los cirujanos también serán capaces de realizar movimientos muy precisos durante las biopsias.
Atención médica
Para los astronautas de la EEI, encontrar un médico en la sala es algo complicado. Están en órbita a alrededor de 420 kilómetros sobre la Tierra y necesitan una forma de conseguir atención médica si tienen algún problema de salud. Este inconveniente se abordó a través de un estudio de Diagnóstico Avanzado de Ultrasonido en Microgravedad. Esta investigación desarrolló protocolos para realizar procedimientos complejos de forma rápida con la orientación de expertos a distancia. Los cuidados médicos podrían así ser más accesibles en regiones remotas gracias al uso de unidades de ultrasonido, la telemedicina y las técnicas de orientación a distancia, como las utilizadas para las personas que viven en la estación espacial.
Brazo robótico quirúrgico
Con el descriptivo nombre de NeuroArm, el brazo robótico quirúrgico es un derivado del brazo robótico del transbordador espacial y de la EEI, el CanadArm, de la Agencia Espacial de Canadá.
Para su uso en el espacio, el brazo debe realizar movimientos con gran precisión durante tareas cruciales de la estación y debe funcionar en un entorno –el espacio– que no perdona los errores.
Estas características hacen que la tecnología robótica desarrollada para la EEI sea útil para la cirugía. El NeuroArm es capaz de realizar delicadas cirugías en el cerebro dentro de un tomógrafo con mucha más precisión que cualquier mano humana.
La revista especializada Journal of Neurosurgery publicó las pruebas clínicas del NeuroArm en los primeros 35 pacientes que tenían tumores aparentemente inoperables.
Desastres naturales
La Investigación Ambiental y Sistema de Visualización es un sistema de imágenes que se encuentra a bordo de la estación y captura fotografías de la Tierra para su uso en países en desarrollo afectados por desastres naturales. Estas imágenes pueden ayudar con la respuesta rápida a inundaciones, incendios, erupciones volcánicas, deforestación y otros.
16 amaneceres
La Estación Espacial Internacional le da vuelta a la Tierra cada 90 minutos. Por ello, sus habitantes disfrutan de 16 amaneceres y 16 atardeceres diariamente.
DATOS
La Estación Espacial Internacional (EEI) fue construida de forma colaborativa por 16 países: Estados Unidos, Canadá, Japón, Rusia, Brasil, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, España, Suecia, Suiza y el Reino Unido.
Su peso es de casi 455.000 kilos y tiene aproximadamente el tamaño de un campo de fútbol.
Implicó una inversión de 100.000 millones de dólares, en gran parte financiados por Estados Unidos.
La estación tiene un espacio habitable entre los diferentes módulos (estadounidense, ruso, europeo y japonés) equivalente al de un Boeing 747 o de una casa con seis cuartos.
El espacio sigue siendo uno de los pocos terrenos de entendimiento entre Estados Unidos y Rusia. Washington depende exclusivamente de las naves Soyuz rusas para transportar a sus astronautas a la EEI.
Agua
Los astronautas cuentan con un kit de aseo personal que les permite afeitarse, lavarse el pelo o limpiarse las manos. No hay duchas. En su lugar usan un paño húmedo enjabonado para lavarse.
Casi toda el agua que se consume en la EEI tiene que llevarse desde la Tierra en transbordadores espaciales.
Parte del agua en la EEI se toma del aire y se recicla. Una unidad rusa puede producir hasta 24 litros de agua al día de esta forma; el agua se purifica y sirve para preparar bebidas o comidas. En el baño se usa una corriente de aire en lugar de una descarga de agua para eliminar los desechos humanos. La orina de los astronautas también se recupera, se purifica y se recicla.
COMPLEJO ESPACIAL
Algunos hechos fascinantes
Desde el 2 de noviembre de 2000, este complejo espacial está ocupado de manera permanente. Actualmente, los tripulantes pertenecen a la Expedición 45. A continuación, algunos de los hechos más fascinantes:
La Estación Espacial Internacional (EEI) no tiene nombre, esto porque nunca lograron ponerse de acuerdo entre las cinco agencias espaciales, por ello se le conoce simplemente como "Estación Espacial Internacional".
En total se han hecho 1743 trabajos de investigación
45 equipos con un total de 220 personas han vivido en la EEI, 144 de ellas fueron sólo de la NASA, que es la agencia con mayor presencia en la estación.
En un inicio, la misiones eran de tres personas, pero en 2009 se llevó a cabo la primera misión de seis personas al mismo tiempo, siendo hasta hoy su máxima capacidad.
Los equipos de la estación cambian en promedio cada seis meses.
Los astronautas ven en promedio 16 amaneceres y 16 atardeceres diariamente.
La estación completa una vuelta a la Tierra cada 92 minutos con 52 segundos.
189 caminatas espaciales se han hecho al día de hoy, una tarea primordial para el mantenimiento de la estación.
Dentro de la caminata espacial del 9 de noviembre de 2013, por primera vez la antorcha olímpica salió literalmente del planeta, para celebrar los juegos olímpicos de invierno 2014 en Sochi, Rusia.
La estación está a aproximadamente a 400 kilómetros de altura de la superficie de la Tierra.
El 30 de abril de 2001, Dannis Tito, un magnate norteamericano, fue el primer turista que visitó la EEI, previo pago por 20 millones de dólares a la Agencia Espacial Federal Rusa.
La estación obtiene energía por medio de ocho paneles solares de 73 metros cada uno, los más grandes que se hayan construido.
La EEI tiene unas dimensiones de 110 metros de longitud total y 100 metros de ancho, similar a un campo de fútbol americano y un peso aproximado de 420 toneladas.
Su operación se tiene prevista hasta noviembre del año 2024.
Es el único laboratorio fuera de la Tierra en condiciones de microgravedad.
jueves, 3 de septiembre de 2015
CON TRES ASTRONAUTAS Soyuz va rumbo a la Estación Espacial
El Soyuz TMA-18M despegó de Baikonur a las 04:37 GMT llevando a bordo al danés Andreas Mogensen, el ruso Serguei Volkov y el kazajo Aidin Aimbetov.
“Tras 528 segundos de vuelo, la nave espacial habitada Soyuz se separó correctamente de la lanzadera”, anunció la agencia espacial rusa Roscosmos en un comunicado. Llegarán a la ISS el viernes a las 06:42 GMT.
martes, 1 de septiembre de 2015
Elevan la órbita de la Estación Espacial
La maniobra, dijo un portavoz del CCVE citado por la agencia Interfax, se llevó a cabo con la ayuda de los propulsores del carguero ruso Progress M-28M, adosado a la plataforma, que tras la corrección orbita la Tierra a una distancia media de cerca de 400 kilómetros. La Soyuz TMA-18M será lanzada el miércoles desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) y se acoplará a la EEI dos días después.
miércoles, 19 de agosto de 2015
Japón envía nave de reabastecimiento rumbo a la Estación Espacial Internacional
El cohete despegó de la base de Tanegashima (sur) a las 20:51 hora en Japón (11:51 GMT), según las imágenes difundidas en directo sobre el sitio internet de JAXA.
"El cohete sigue la trayectoria prevista", declaró un presentador durante los primeros minutos del vuelo.
"Todo se desarrolla según los planes, el cohete es muy estable", añadió unos 15 minutos después del despegue, poco antes de anunciar la "separación exitosa de la nave HTV5", ante los aplausos de los equipos de la sala de control. "El vuelo es un éxito", concluyó otro comentador.
Este quinto ejemplar del cohete H-2B (o H-IIB) transportaba un módulo de carga inhabitado de uso único, bautizado HTV5 o Kounotori 5 ("la cigüeña"), con 5,5 toneladas de material y víveres para los residentes de la ISS. Entre ellos hay un equipo de tratamiento de agua de la NASA, la agencia espacial estadounidense.
El HTV5 llegará a la ISS al cabo de unos cinco días de vuelo, y permanecerá junto a ella unos 45 días, antes de regresar con los desechos no peligrosos y los elementos que ya no se necesitan a bordo de la estación.
Su epopeya espacial terminará cuando se desintegre a su vuelta a la atmósfera terrestre.
A principios de julio, el transbordador de reabastecimiento ruso Progress consiguió llegar a la ISS tras dos lanzamientos frustrados por parte de Rusia y de Estados Unidos los meses anteriores.
Un anterior transbordador Progress se desintegró a principios de mayo en el espacio y, a finales de junio, el cohete norteamericano Falcon 9 de SpaceX explotó, destruyendo a su vez la cápsula inhabitada Dragon que tenía que abastecer a la ISS.
La misión japonesa Kounotori 5 es la quinta de este tipo para el modelo de lanzador H-2B tras las de septiembre de 2009, enero de 2011, julio de 2012 y agosto de 2013.
El despegue de hoy fue realizado por la JAXA y por el grupo industrial Mitsubishi Heavy Industries (MHI), que también se encargó del ensamblaje del cohete H-2B, el segundo mayor de Japón tras el H-2A.
lunes, 10 de agosto de 2015
Rosetta se acerca al Sol, punto clave de su misión
Dicho momento llega tras 22 años de proyecto, destinado a conocer los orígenes de la vida en el planeta Tierra.
Cronología del proyecto Rosetta
1993: La misión Rosetta es aprobada por la Agencia Espacial Europea (ESA), que busca comprender los orígenes de la vida en la Tierra analizando el polvo de un cometa. Se decide hacerlo "in situ", gracias a un pequeño robot bautizado Philae, nombre de una isla egipcia en el Nilo.
Marzo de 2004: La sonda Rosetta es lanzada diez años después de iniciado el proyecto, a bordo de un cohete Ariane 5 que despegó de la base de Kourou en la Guayana Francesa.
Noviembre de 2009: Para acelerar su desplazamiento en dirección del Sol, Rosetta utiliza los campos de gravedad de la Tierra y de Marte. Se trata de una especie de juego de billar cósmico, según la ESA, ya que la sonda se propulsa gracias al efecto de "honda" gravitacional de la Tierra y de Marte. Se acerca a la Tierra en marzo de 2005, noviembre de 2007 y noviembre de 2009, y a Marte en febrero de 2007.
2008: Rosetta pasa cerca (800 km) del asteroide 2867 Stein. También se cruza con el 21 Lutetia, dos años más tarde.
Junio de 2011: La radiación solar es insuficiente para alimentar las baterías de sus equipos. Rosetta, que entonces se encuentra a unos 800 millones de km del Sol y mil millones de kilómetros de la Tierra, es colocado en "coma artificial", una hibernación de 957 días que le permitirá economizar su energía.
Enero de 2014: Rosetta "despierta", y reanuda su camino hacia el cometa, que en ese momento se encuentra a 9 millones de km de distancia. Gracias a sus 11 instrumentos de observación, comienza a escanear la superficie del cometa Churiumov-Guerasimenko.
12 de noviembre de 2014: El pequeño módulo Philae se separa de Rosetta y desciende lentamente a 3,5 km/h hacia el cometa. Unas siete horas más tarde, aterriza sobre el cuerpo celeste de unos 4 km de diámetro, pero queda posado a la sombra entre las rocas, lo cual impide que sus paneles solares alimenten la batería que tiene capacidad de unas sesenta horas.
14 de noviembre de 2014: En una posición inestable, Philae intenta en vano perforar el suelo del cometa. Al día siguiente, su batería se agota y Philae entra en hibernación. Pero antes había logrado transmitir sus últimos datos científicos. Sus baterías solares deben asegurar su supervivencia, pero fueron incapaces de recargarse de inmediato para que pudiera seguir trabajando.
13 de junio de 2015: Philae despierta tras siete meses de hibernación, pero tiene dificultades para sostener la comunicación con Rosetta que se encuentra a unos 200 kilómetros, distancia prudente para evitar las proyecciones de gas y polvo del cometa. El 9 de julio, entra en contacto por octava vez con Rosetta. Desde entonces, el robot Philae ha permanecido en silencio.
13 de agosto de 2015: El cometa alcanza el punto más cercano al Sol (185 millones de km) de su trayectoria, siempre escoltado por la sonda Rosetta. La misión, que inicialmente debía terminar a fines de 2015, se prolonga hasta septiembre de 2016. Rosetta debería terminar sus días sobre el cometa para cerrar con broche de oro una odisea de más de 6.500 millones de kilómetros, que movilizó a 14 países europeos durante 20 años.
sábado, 8 de agosto de 2015
China inicia programa de detección espacial
El satélite Jilin-1 pondrá en órbita dos aparatos para la grabación de video, uno para la toma de fotografías y un cuarto para probar nuevas tecnologías espaciales, destacó Xuan Ming, el presidente de la compañía responsable del lanzamiento, Chang Guang Satellite Technology, a la agencia oficial de noticias Xinhua.
El proyecto ha sido desarrollado por el departamento de Óptica, Mecánica de Precisión y Física de la ciudad nororiental china de Changchun, capital de la provincia de Jilin, que da nombre a este primer satélite de teledetección chino.
Los satélites "se centrarán en el envío de fotografías a clientes, y ayudarán en labores como la prevención de desastres, la asistencia en cosechas o la búsqueda de recursos", subrayó Xuan.
China, que ha conseguido acercarse a EEUU y Rusia en campos de la tecnología espacial como el envío de misiones tripuladas o las misiones lunares, también desarrolla un intenso programa de uso de satélites, que tiene como clientes a gobiernos de Asia, África o Latinoamérica.
También está desarrollando su propia versión del GPS, el sistema de geolocalización estadounidense, a través de sus satélites Beidou ("Brújula").
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