martes, 8 de agosto de 2017

A 48 años de la llegada del hombre a la Luna: Por qué nadie volvió desde el proyecto Apolo

“Bob, soy Gene. Estoy en la superficie, y como doy el último paso del hombre en esta superficie, de vuelta a casa por algún tiempo -aunque no hasta un futuro muy lejano-, simplemente me gustaría decir algo para la historia. Este desafío estadounidense de hoy forjó el destino del hombre del mañana. Y, al salir de la Luna, nos vamos como vinimos y, si Dios quiere, como volveremos, con paz y esperanza para toda la humanidad. Que Dios acompañe a la tripulación del Apolo 17”.

Las palabras pertenecen a Eugene Cernan, el último astronauta en pisar la Luna el 11 de diciembre de 1972. En su discurso de despedida, no obstante, hubo un error de proyección. El futuro no tan “lejano” al que se refirió se convirtieron en 45 largos años del hombre alejado del satélite.

Apolo 17 fue la última misión enmarcada en un programa masivo que comenzó durante la gestión de Dwight Eisenhower. El entonces presidente no consideraba prioridad el envío de seres humanos al espacio. Sin embargo, el 12 de abril de 1961 llegaría el punto de inflexión: la Unión Soviética ponía por primera vez en la historia a un hombre -Yuri Gagarin- en órbita.

Desde 1972, el hombre no llegó a la Luna

El presidente entrante John F. Kennedy tomó nota y le pidió con urgencia un análisis de situación a su vicepresidente para que Estados Unidos recuperara el liderazgo en la exploración del espacio. Lyndon Johnson estipuló que la llegada del hombre a la Luna sería la hazaña inamovible, la gesta máxima. Confiado, el 25 de mayo, Kennedy anunció que EE.UU iría a la Luna antes de terminada la década.

Desde ese momento, el programa Apolo recibió un financiamiento sin precedentes para lograr la proeza. En su pico, en 1966, la agencia contó con el 4,4% del presupuesto federal; unos 5.933 millones de dólares. “El administrador de NASA James Webb estimó el costo total del programa en unos 25.000 millones de dólares, que es lo que salió finalmente -unos 170 mil millones al costo actual-”, comentó a Infobae Gustavo Romero, investigador superior del CONICET, profesor titular de Astrofísica Relativista en la UNLP y expresidente de la Asociación Argentina de Radioastronomía.

La Guerra Fría, que comenzó como una carrera armamentística, se trasladó a los confines del universo. El espacio pasó a ser una demostración pública de poder, de capacidad tecnológica y militar. Una vez que Apolo 11 aterrizó con éxito el 20 de julio de 1969, con la repercusión mundial que aún hoy tiene, la hazaña ya estaba cumplida. El interés por explorar la Luna se disipó poco a poco.

Richard Nixon se negó a financiar los enormes costos del programa y lo canceló cuando aún restaban tres misiones por desarrollar (Apolo 18, 19 y 20). A su vez, suspendió el proyecto para establecer una base lunar para fines de los 70 y resquebrajó la quimera de colonizar Marte en los 80. “Las decisiones se tomaron en el contexto de la retirada de USA de Vietnam y del descongelamiento de las relaciones con China. El resultado fue que ya no se volvería a la Luna. De hecho, la capacidad tecnológica para hacerlo se perdió”, agregó Romero.

En su lugar, Nixon proyectó horizontes más cercanos como el programa del transbordador espacial. Cuando la NASA se centró en tal objetivo, las misiones lunares desaparecieron. Dejaron de fabricar cohetes Saturn V y los ya construidos se ubicaron como exhibiciones de museos.

“El poco apoyo mediático que empezaba a tener el proyecto Apolo, contrastado con el alto riesgo que implica una misión tripulada (y el costo económico) hicieron fijar objetivos más cercanos. A su vez, los objetivos científicos planteados se habían cubierto con creces. Por eso, el dinero se enfocó en otros proyectos”, explicó a Infobae Gabriel Bengochea, cosmólogo del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (CONICET-UBA).

En 1971, la Casa Blanca quiso cancelar el programa después de Apolo 15. La NASA pudo llevar adelante dos misiones más. El geólogo Harrison Schmitt, que se había entrenado para Apolo 18, aceleró el proceso y se subió al 17 para responder a la presión de la comunidad científica por enviar uno de los suyos.

Desde entonces, desde 1972, nadie pisó la Luna. “El gobierno de USA ya no tiene razones estratégicas de peso para hacerlo. La razón, lamentablemente, es una vez más política y no científica ni económica: una cuestión de prestigio nacional y mostrar que ‘podemos’”, remarcó Romero.

La ambición por demostrar “poder” se cumplió. Se alcanzó la Luna. Siguiente página. Hoy la NASA tiene en mente objetivos aún más ambiciosos como la conquista de Marte. Los 19.508 millones de dólares de presupuesto anual se destinan, en gran parte, a ello. En cambio, hay interés privado por volver. “Los móviles científicos y económicos acaso puedan hacer que se vuelva”, dijo el especialista. “Es probable que los próximos seres humanos en ir a nuestro satélite sean chinos”.

sábado, 29 de julio de 2017

Hallan moléculas que pueden formar células en una luna de Saturno



Científicos de EE.UU. identificaron en Titán, una luna de Saturno, grandes cantidades de moléculas de
acrilonitrilo que podrían formar membranas plasmáticas y, por lo tanto, vida, según un estudio publicado hoy en Science Advances.

Hace tiempo que la sonda Cassini de la NASA había dado indicios de la existencia de acrilonitrilo, pero el equipo liderado por Maureen Palmer "mostró definitivamente que la atmósfera de Titán contiene grandes cantidades de este químico".

Palmer, del centro de vuelo espacial Goddard de la NASA, trabajó en este estudio junto a un grupo de científicos de varias universidades.

El estudio muestra que estas moléculas, diferentes a las que se encuentran en la Tierra (lípidos), también contienen propiedades "que les permiten construir membranas".

Los investigadores estiman que podría haber suficientes moléculas de acrilonitrilo disueltas en el mar de Ligeia (un lago de Titán) como para formar más de diez millones de membranas plasmáticas, también llamadas celulares, por centímetro cúbico.

Titán, el mayor satélite de Saturno, tiene una atmósfera de nitrógeno, con cuerpos líquidos en los que domina el metano y el etano, y con una temperatura media en su superficie de 180 grados centígrados bajo cero.

En estas condiciones los lípidos terrestres no podrían sobrevivir.

El equipo de Palmer trabajó con datos obtenidos entre febrero y mayo de 2014 por el radiotelescopio del centro Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (Alma), de Chile.

martes, 25 de julio de 2017

Un nuevo estudio sugiere que el misterioso Planeta 9 no existe

Un nuevo estudio ha puesto en duda la existencia del Planeta 9, el enorme mundo hipotético que se cree está al acecho en el confín de nuestro sistema solar.

Desde que el planeta fue propuesto por primera vez, varios estudios han intentado encontrar pruebas de su existencia mucho más allá de Neptuno, basados en varias firmas que dejaría.

Ahora, los nuevos resultados de una encuesta de cuatro años han identificado ocho objetos trans-neptunianos de órbita grande (TNOs), que podrían ayudar a localizar un planeta en la vecindad basado en un fenómeno conocido como ´agrupamiento´.

Un gigantesco mundo como el hipotético Planeta 9 influiría fuertemente en los objetos que lo rodean, creando condiciones tales como las órbitas estiradas que se inclinan de una manera particular sobre la base de su influencia gravitacional, explica el astrofísico Ethan Siegel en un artículo para el blog de Forbes ´Starts with a Bang´.

Una condición en particular, en la que las órbitas de los objetos se agrupan en el espacio como resultado del planeta masivo, es crítica en la hipótesis del Planeta 9.

Mientras que los estudios de seguimiento, incluyendo la investigación del equipo que primero propuso su existencia, han identificado varios objetos que muestran signos de agrupamiento, el nuevo estudio no encontró evidencia del fenómeno. AGENCIAS.

Unión Soviética 1984- La cosmonauta Svetlana Savitskaya primera mujer que camina por el espacio

En esta fecha la cosmonauta soviética Svetlana Savitskaya realizó el primer paseo espacial femenino de la historia de la hu-manidad en tres horas y 30 minutos. Lo hizo veintiún años después del lanzamiento de la primera mujer al espacio, la también cosmonauta so-viética Valentina Tereshkova. Svetlana Savitskaya volaba por segunda vez a bordo del Soyuz T 12 (el primer viaje había sido en agosto de 1982), teniendo como compañeros de viaje a los astronautas Vladimir Djanibekov y Igor Volk. El Soyuz había despegado el dia 17 de julio y se acopló a la estación Salyut 7 el dia siguiente. Svetlana Savitskaya nació en Moscú el 8 de agosto de 1948.

La Luna podría tener agua en su interior



La Luna dispondría de cantidades de agua muy superiores a las estimadas hasta ahora, revela un estudio publicado el lunes en la revista Nature geosciences, lo que facilitaria la colonización del satelite y su empleo como base para reabastecer de propulsante a vuelos interplanetarios.

"Encontramos la impronta del agua en todas partes en las profundidades de la Luna utilizando datos taelitales", explicó a la AFP Shuai Li, de la universidad Brown en Providence (EEUU), coautor del estudio.

Durante mucho tiempo, se ha percibido a la Luna como un astro árido, de "una magnífica desolación" (así la definió Buzz Aldrin, el segundo hombre en pisar la Luna) y además "completamente seco".

Pero, la presencia de agua en la Luna ya no es objeto de debate. Ya en 2008, investigadores encontraron moléculas de agua en el interior de magma traído a la Tierra por astronautas de las misiones del Programa Apolo.

"Quedaba aún por saber si estas muestras reflejaban las condiciones generales de las entrañas de la Luna o más bien representaban regiones excepcionalmente ricas en agua, anormales sobre una corteza 'seca'", señala Ralph Milliken, también de la universidad Brown y coautor del estudio.

Utilizando datos satelitales, ambos investigadores pusieron en evidencia que depósitos volcánicos contienen cantidades excepcionalmente elevadas de agua, proveniente de las profundidades de la Luna.

"Estos yacimientos ricos en agua están repartidos sobre la superficie, lo que prueba que el agua encontrada en las muestras del Apolo no es un caso único", explica Milliken. La hipótesis más difundida sobre el origen de la formación de la Luna es la de una enorme colisión entre la Tierra y un cuerpo del tamaño de Marte, poco después de la formación del sistema solar.

Este descubrimiento plantea una pregunta: ¿cómo el hidrógeno necesario para la formación de agua pudo sobrevivir a las temperaturas extremas provocadas por semejante impacto? Según el estudio, estos yacimientos o depósitos contienen poca agua (menos de 0,05%), pero son enormes, pudiendo alcanzar hasta los 1.000 km2. Por lo tanto, el satélite sería finalmente "asombrosamente rico en agua", según los investigadores. Un descubrimiento que podría tener una aplicación concreta en el porvenir: "el agua podría utilizarse como recurso 'in situ' durante una futura exploración", según Shuai Li.

El agua puede ser utilizada no solamente para las necesidades de colonizadores, sino asimismo como propulsante, lo que permitiría tener una suerte de estación de gasolina donde recargar carburante luego del gran consumo que demanda abandonar la superficie terrestre.

jueves, 13 de julio de 2017

Sonda de la NASA examina la Gran Mancha Roja de Júpiter



Una nave espacial de la NASA, Juno, ha escudriñado con éxito este martes dentro de la enorme tormenta que desde hace siglos hace estragos en Júpiter, la llamada Gran Mancha Roja, y sus primeras fotos deberían divulgarse en los próximos días, dijo el martes la agencia espacial.

"¡Mi último acercamiento a Júpiter ha sido completado!", afirma un post de la cuenta de Twitter @NASAJuno. "Todos los instrumentos científicos y JunoCam estuvieron operativos para recolectar datos", agregó.

La nave no tripulada de la NASA estuvo más cerca de Júpiter que ninguna otra antes, en el marco de un largo viaje que podría arrojar nueva luz sobre las fuerzas que mueven la Gran Mancha Roja del planeta.

"La misteriosa Gran Mancha Roja de Júpiter es probablemente el rasgo más conocido de Júpiter", dijo Scott Bolton, principal investigador de Juno en el Southwest Research Institute de San Antonio (Texas, sur de Estados Unidos). "Esta monumental tormenta ha hecho estragos durante siglos en el mayor planeta del sistema solar", añadió.

La tormenta se parece a un nódulo rojo arremolinado, de unos 16.000 km de ancho, sobre la superficie del planeta, sostienen los expertos. Ha sido observada desde 1830 y tal vez exista desde hace 350 años, afirmó la agencia espacial estadounidense. Se cree que la tormenta se ha reducido en años recientes.

"Ahora finalmente veremos un poco más de cerca y personalmente a qué se parece esa tormenta", agregó Bolton.

La nave espacial partió de Cabo Cañaveral (Florida, sureste) en agosto de 2011, en una misión para estudiar los orígenes, estructura, atmósfera y magnetósfera de Júpiter.

El sobrevuelo de la Gran Mancha Roja se produjo a las 01H55 GMT de este martes, cuando Juno se posó unos 9.000 km por encima de la tormenta roja.

viernes, 23 de junio de 2017

El primer satélite chileno ya está en órbita

El grupo de científicos de la Universidad de Chile a cargo del SUCHAI, primer satélite construido íntegramente en el país austral, vivió hoy con euforia la recepción de las primeras señales emitidas por el vehículo espacial desde la órbita terrestre, después de su lanzamiento este jueves en India.

"¡Lo estamos escuchando! Es una emoción muy grande confirmar que marcha bien, que lo que implementamos aquí durante tanto tiempo funciona. Es muy bonito ver que lo que hicimos da sus frutos", contó a Efe el jefe del proyecto SUCHAI, Alex Becerra, desde el laboratorio donde trabaja el equipo justo en el momento en el que la sonda emitía las primeras señales.

India lanzó con éxito al espacio el SUCHAI en un cohete en el que eran transportados otros 30 aparatos de 14 países, lo que ha supuesto un hito histórico para Chile.
Fue lanzado desde la India en un cohete que llevaba otros artefactos de 14 países

"Fue una alegría ver que el SUCHAI se desplegó en el lanzamiento. Ahora, después de las primeras pasadas sobre Chile, logramos escuchar algo, así que estamos muy emocionados", insistió Becerra.

Pese al éxito de los primeros pasos, Becerra fue cauteloso y señaló que el nanosatélite aún se puede enfrentar a varios peligros. "Mucho calor cuando esté frente al sol, mucho frío a la sombra o una colisión con basura espacial. Su vida útil está entre seis meses y dos años, esperamos que pueda aguantar el mínimo", sostuvo.

Tras la alegría inicial, el equipo centrará sus esfuerzos en evaluar el estado del vehículo espacial. "Debemos determinar parámetros técnicos y el estado de las baterías para ver si hay algo que no nos hayamos percatado de que está funcionando mal. Estas primeras pasadas son para verificar la buena salud", comentó.

Mira el momento del lanzamiento:
"Lo más valioso es el capital humano. Al principio no sabíamos cómo hacer un satélite, fuimos aprendiendo juntos gracias a la capacidad de todos los participantes", dijo Becerra.

Su compañero en el programa, el investigador Carlos González, recordó alguno de los malos momentos a los que se enfrentaron en estos 7 años desde que nació el programa. "Ha habido muchos. Reventaron piezas de las placas, fallaron las baterías, los componentes no llegaban a Chile por errores en los envíos, cometimos errores, pero crecimos como equipo", resaltó.

El proyecto del minisatélite costó unos 300.000 dólares y tiene dos finalidades: formar a los estudiantes y realizar experimentos.
Científicos chilenos desarrollan el satélite (Foto: 24 horas)

"Queremos desarrollar la ciencia en el espacio. Llevaremos a cabo una serie de experimentos, como el medidor de plasma ionosférico, que nos permitirá registrar las variaciones que se den en esa capa y estudiar fenómenos como las tormentas solares o las auroras boreales", afirmó Carlos González, investigador del SUCHAI.

Ahora, el nanosatélite orbita sobre la Tierra a una velocidad de 2.500 kilómetros por hora, lo que provoca que haga entre dos y tres pasadas al día sobre Chile.

El grupo de investigadores ya se encuentra trabajando en los dos sucesores, los SUCHAI II y III, que se beneficiarán del éxito de su precursor. "Vamos a continuar trabajando, pero ahora tenemos más experiencia y hemos visto que el software y el hardware que construimos aquí funcionan. Esperamos contar con el apoyo de otras universidades", emplazó Becerra, jefe del proyecto SUCHAI.

El investigador realzó el valor del proyecto, ya que los satélites que Chile había lanzado previamente eran comprados y no de producción propia. "Yo creo que es importante que demos este paso y que seamos capaces de desarrollar este tipo de tecnología, como hizo Argentina.

"Te da cierta independencia y un nivel de desarrollo tecnológico grande", concluyó.