viernes, 23 de junio de 2017

El primer satélite chileno ya está en órbita

El grupo de científicos de la Universidad de Chile a cargo del SUCHAI, primer satélite construido íntegramente en el país austral, vivió hoy con euforia la recepción de las primeras señales emitidas por el vehículo espacial desde la órbita terrestre, después de su lanzamiento este jueves en India.

"¡Lo estamos escuchando! Es una emoción muy grande confirmar que marcha bien, que lo que implementamos aquí durante tanto tiempo funciona. Es muy bonito ver que lo que hicimos da sus frutos", contó a Efe el jefe del proyecto SUCHAI, Alex Becerra, desde el laboratorio donde trabaja el equipo justo en el momento en el que la sonda emitía las primeras señales.

India lanzó con éxito al espacio el SUCHAI en un cohete en el que eran transportados otros 30 aparatos de 14 países, lo que ha supuesto un hito histórico para Chile.
Fue lanzado desde la India en un cohete que llevaba otros artefactos de 14 países

"Fue una alegría ver que el SUCHAI se desplegó en el lanzamiento. Ahora, después de las primeras pasadas sobre Chile, logramos escuchar algo, así que estamos muy emocionados", insistió Becerra.

Pese al éxito de los primeros pasos, Becerra fue cauteloso y señaló que el nanosatélite aún se puede enfrentar a varios peligros. "Mucho calor cuando esté frente al sol, mucho frío a la sombra o una colisión con basura espacial. Su vida útil está entre seis meses y dos años, esperamos que pueda aguantar el mínimo", sostuvo.

Tras la alegría inicial, el equipo centrará sus esfuerzos en evaluar el estado del vehículo espacial. "Debemos determinar parámetros técnicos y el estado de las baterías para ver si hay algo que no nos hayamos percatado de que está funcionando mal. Estas primeras pasadas son para verificar la buena salud", comentó.

Mira el momento del lanzamiento:
"Lo más valioso es el capital humano. Al principio no sabíamos cómo hacer un satélite, fuimos aprendiendo juntos gracias a la capacidad de todos los participantes", dijo Becerra.

Su compañero en el programa, el investigador Carlos González, recordó alguno de los malos momentos a los que se enfrentaron en estos 7 años desde que nació el programa. "Ha habido muchos. Reventaron piezas de las placas, fallaron las baterías, los componentes no llegaban a Chile por errores en los envíos, cometimos errores, pero crecimos como equipo", resaltó.

El proyecto del minisatélite costó unos 300.000 dólares y tiene dos finalidades: formar a los estudiantes y realizar experimentos.
Científicos chilenos desarrollan el satélite (Foto: 24 horas)

"Queremos desarrollar la ciencia en el espacio. Llevaremos a cabo una serie de experimentos, como el medidor de plasma ionosférico, que nos permitirá registrar las variaciones que se den en esa capa y estudiar fenómenos como las tormentas solares o las auroras boreales", afirmó Carlos González, investigador del SUCHAI.

Ahora, el nanosatélite orbita sobre la Tierra a una velocidad de 2.500 kilómetros por hora, lo que provoca que haga entre dos y tres pasadas al día sobre Chile.

El grupo de investigadores ya se encuentra trabajando en los dos sucesores, los SUCHAI II y III, que se beneficiarán del éxito de su precursor. "Vamos a continuar trabajando, pero ahora tenemos más experiencia y hemos visto que el software y el hardware que construimos aquí funcionan. Esperamos contar con el apoyo de otras universidades", emplazó Becerra, jefe del proyecto SUCHAI.

El investigador realzó el valor del proyecto, ya que los satélites que Chile había lanzado previamente eran comprados y no de producción propia. "Yo creo que es importante que demos este paso y que seamos capaces de desarrollar este tipo de tecnología, como hizo Argentina.

"Te da cierta independencia y un nivel de desarrollo tecnológico grande", concluyó.

viernes, 16 de junio de 2017

El lugar más frío del Universo



La Nebulosa Boomerang es el lugar más frío conocido en el Universo. El telescopio ALMA encuentra las causas de las extremas temperaturas cercanas al cero absoluto.

La Nebulosa Boomerang, situada a 5.000 años luz de la Tierra en la constelación del Centauro, es el lugar más frío conocido en el Universo. Allí la temperatura ha caído a menos de la mitad de un grado Kelvin (-272ºC), muy cerca del cero absoluto, el punto en el que se detiene todo movimiento termodinámico.

La Boomerang es una estrella como el Sol o más grande que se convirtió en una gigante roja en la fase final de su vida al agotar su hidrógeno, y se ha desprendido de sus capas exteriores. Se encuentra en una etapa de nebulosa preplanetaria, cuando todavía no está lo suficientemente caliente como para emitir una gran cantidad de radiación ultravioleta. Pero cómo consiguió crear un ambiente sorprendentemente más frío que la temperatura natural del fondo del espacio profundo ha sido un misterio durante dos décadas.

Un equipo de astrónomos hechó un vistazo a la Boomerang con el telescopio espacial ALMA, en Chile, y cree tener la respuesta. Según sus resultados, puede ser que una pequeña estrella compañera se haya hundido en el corazón de la gigante roja, expulsando la mayor parte de la materia de la estrella más grande en un chorro ultrafrío de gas y polvo. Este chorro se expande tan rápidamente que su temperatura cayó a menos de la mitad de un grado Kelvin.

Conozca al Mars Rover de la Nasa



El prototipo de Mars Rover Concept, un enorme vehículo pensado para misiones espaciales, de nada menos que 2.721 kg de peso y 3,3 metros de altura que impresiona nada más verlo, fue presentado en el festival Summer of Mars en el Kennedy Space Center, situado en Florida (EEUU).

Desarrollado por Parker Brothers Concepts en colaboración con ingenieros de la NASA, el automóvil fue diseñado para moverse por los terrenos extremos de Marte. Para ello se ha equipado con un resistente equipo de suspensiones e incorpora tres ejes con neumáticos sin aire diseñados especialmente para el complejo suelo marciano, mezcla de arena fina con rocas, y que van montados en llantas de 50 pulgadas.

El Mars Rover, con motor eléctrico, tiene 8,5 metros de largo, 4,2 de ancho y 3,3 de alto y puede llevar cuatro pasajeros, aunque su gran funcionalidad es de exploración.

Este prototipo se ha desarrollado con un doble propósito: puede ser usado como vehículo explorador o como un completo laboratorio de investigación.

Como “equipamiento”, el Mars Rover posee un taladro para recoger muestras de roca, puede analizar sonidos y posee paneles solares para alimentar las baterías de funcionamiento.

Para moverse, incorpora otra batería dedicada de 700 voltios. Es capaz de alcanzar 112 kilómetros por hora pero en el planeta rojo circulará únicamente entre 16 y 24 kilómetros por hora.

Sistemas de navegación, de comunicación y un completo sistema médico se integran en su diseño interior y exterior para que los astronautas se sientan seguros y cómodos al sacar al Rover "de paseo" marciano.

Este auto concepto puede verse como salido de Hollywood. No es de extrañarse ya que las dos personas encargadas de construir este concepto vienen de la tierra del cine, encargados de diseñar la utilería de películas como Tron. Este concepto llevó cinco meses en construir.

La Nasa planea que en 2020 ya esté totalmente operativo y la propuesta es enviarlo a Marte en un cohete Atlas V541. Aún no se define dónde aterrizaría, algo que la oficina está estudiando. Entre tanto, las ciudades de la costa este de Estados Unidos podrán ver en exhibición esta máquina futurista.

Este impactante automóvil todoterreno estará expuesto en el Kennedy Space Center Visitor Complex hasta finales de junio. Después, podrá verse también en Atlanta, Nueva York, Jersey City y Washinton D.C.

martes, 6 de junio de 2017

El estatus de Plutón en debate

Para el astrónomo Kirby Runyon y sus colegas hay una cosa muy clara: Plutón es un planeta, da igual cuál sea la prestigiosa organización científica que diga lo contrario. Y no solo Plutón, sino también, por ejemplo, el satélite Europa de Júpiter, nuestra Luna y así hasta completar una lista de más de 100 cuerpos celestes dentro de nuestro propio Sistema Solar.

La definición de planeta aprobada en 2006 por la Unión Astronómica Internacional (UAI) privó a Plutón de su condición planetaria anterior y redujo, por lo tanto, el número de planetas reconocidos del Sistema Solar de 9 a 8. Pero el cambio, que desde entonces ha sido causa de un intenso debate científico, ´´no tiene sentido´´, según afirma Runyon en un artículo presentado durante la sesión de conferencias Lunar and Planetary Science organizada por el Plane-tary Institute, en Texas.

Según la definición de 2006, un planeta, para ser considerado como tal, debe cumplir con estos tres criterios:

-Estar en órbita alrededor del Sol.

-Tener masa suficiente para que su autogravedad le permita adoptar una forma de equilibrio hidrostático (casi redonda).

-Haber ´´limpiado´´ los alrededores de su órbita de otros objetos.

Rocoso, helado y pequeño, Plutón es, de lejos, el menor de los nueve planetas de nuestro sistema. Su diámetro, en efecto, no llega a las tres cuartas partes del de la Luna y es apenas un quinto del de la Tierra. Pero a pesar de eso, según Runyon, ´´tiene en su superficie todo lo que asociamos a un planeta... No hay nada en él que no sea planeta´´.

El investigador, junto a un equipo de científicos de cinco instituciones diferentes, ha propuesto una nueva definición de planeta, que ha defendido en una sesión de más de tres horas de duración. Los otros autores de la propuesta son Alan Stern y Kelsi Singer, del Southwest Research Institute en Boul-der, Colorado; Tod Lauer, del National Optical Astronomy Observatory en Tucson, Arizona; Will Grundy, del Lowell Observatory en Flagstaff, Arizona; y Michael Summers, del George Mason University en Fairfax, Virginia. Todos ellos son miembros del equipo de la misión New Horizons, de la NASA, que en verano de 2015 llegó a Plutón tras recorrer más de 7.500 millones de km. y logró enviar a la Tierra, por primera vez, imágenes en alta definición de ese remoto mundo helado, algunas de ellas obtenidas a menos de 13.000 km de su superficie.

NUEVA DEFINICIÓN DE PLANETA

Tanto Runyon como el resto de los autores abogan por una nueva definición que se centre en las cualidades intrínsecas del propio cuerpo, en lugar de factores externos, como son su órbita u otros posibles objetos a su alrededor. Así, según su definición, un planeta es un ´´cuerpo de masa subestelar que nunca ha producido fusión nuclear´´ y que tiene suficiente peso gravitatorio para mantener una forma aproximadamente redonda, incluso si muestra abultamientos en el ecuador debidos a su propia gravedad o a la influencia de una estrella o de un planeta cercano mayor.

La definición únicamente difiere de la de la Unión Astronómica Internacional en que no hace referencia alguna a los cuerpos celestes que pueda haber en los alrededores. De hecho, fue solo ese tercer supuesto el que en 2006 terminó por eliminar a Plutón del selecto club planetario. Para Stern, que es el investigador principal de la misión New Horizons, la aplicación estricta de la definición de la UAI también excluiría a mundos como la propia Tierra, Marte, Júpiter o Neptuno, que comparten sus órbitas con un gran número de asteroides.

La definición propuesta por Runyon y sus colegas, sin embargo, no hace referencia alguna a estrellas, agujeros negros, asteroides o meteoritos, pero incluye casi todo lo demás de nuestro Sistema Solar. De hecho, si se adoptara, el número de planetas pasaría de golpe de 8 a unos 110. Una ampliación que, según los autores de la propuesta, es uno de los principales atractivos de la nueva definición. Para Runyon, en efecto, el ´´efecto psicológico´´ de la palabra ´´planeta´´ supondría que, al multiplicar su número, la exploración espacial suscitaría una atención mucho mayor por parte del público en general.

La nueva definición, además, no requiere de la aprobación de un órgano rector central, y resulta ser mucho más práctica y útil para los científicos planetarios que la de la Unión Astronómica Internacional. Por ahora, en efecto, varias las instituciones científicas han decidido ya adoptarla.

´´Quiero que el público -dice Runyon- se enamore de la exploración planetaria como yo lo he hecho. Y esto llevará hasta sus casas el concepto de exploración continua´´.

Nuevas evidencias de vida en Marte

Marte albergó en uno de sus cráteres, el Gale, un lago antiguo con aguas superficiales ricas en oxidantes, según un estudio publicado por la revista Science, que calcula que esta zona del planeta rojo reunió hace 3.800 millones de años las condiciones físicas, químicas y energéticas imprescindibles para la habitabilidad.

Los investigadores, entre ellos el español Alberto González Fairén, del Centro de Astrobiología (CAB), en Madrid, utilizaron datos del Curiosity para realizar una reconstrucción geológica del entorno del cráter Gale, de unos 150 metros de diámetro. Gracias a las evidencias recogidas, los científicos confirman ahora la presencia de este lago antiguo en Marte, del que se cree que su máxima extensión podría haber ocupado todo el cráter, excepto el monte central que formaría una isla.

Del lago ya se había hablado en anteriores estudios científicos, sin embargo ahora el análisis es más profundo.

"Si bien en la Tierra son muy comunes este tipo de lagos estratificados -agua "ordenada" por capas según su composición química-, es la primera vez que se documenta en otro mundo", subrayó Fairén a EFE.

Además, señaló que este tipo de ecosistemas ofrecen una enorme diversidad de entornos favorables para el crecimiento de microorganismos, principalmente para aquellos que son capaces de obtener energía en la interfase entre las capas con más oxidantes y menos.

En este sentido, este trabajo establece una "ventana de habitabilidad" marciana para organismos mesófilos, aquellos cuya temperatura de crecimiento óptima está entre los 15 y los 35 grados.

El artículo de Science proporciona además evidencias del cambio climático: mientras que el lago estaba presente en Gale, las condiciones climáticas cambiaron de más frío y seco a más caliente y húmedo (el Marte de hoy en día es árido).

Astrónomos descubren planeta KELT-9 que tiene una cola de gas

MADRID

Un equipo internacional de astrónomos halló un exoplaneta con una gigantesca y brillante cola de gas, como un cometa, y cuya superficie supera los 4.300 grados centígrados, una temperatura superior a la de la mayoría de las estrellas.

El planeta, bautizado como KELT-9b y que orbita la estrella KELT-9, ha sido localizado a 650 años luz de la Tierra, en la constelación Cygnus, según una investigación de la revista Nature.

El nuevo exoplaneta (se denomina así a los que están fuera del Sistema Solar) alcanza durante el día los 4.315 grados centígrados, es decir tan solo 1.093 menos que la temperatura a la que llega el Sol.

Además la radiación ultravioleta de la estrella que orbita es tan brutal que el planeta podría literalmente evaporarse.

lunes, 5 de junio de 2017

India lanza con éxito su cohete espacial más grande


La India lanzó hoy con éxito el cohete espacial más grande y con mayor capacidad construido hasta la fecha por la industria nacional, que pondrá en órbita un satélite de alto rendimiento de más de 3.000 kilogramos de peso, lo que deja al país listo para seguir pugnando en el mercado de satélites.

El lanzamiento del GSLV Mark III, como se ha bautizado al cohete, tuvo lugar a las 17.28 hora local (13:58 GMT) desde una plataforma en la base de Sriharikota, en el sureste del país, informó la Organización de la Investigación Espacial de la India (ISRO).

El primer ministro indio, Narendra Modi, confirmó a través de su cuenta de la red social Twitter el lanzamiento "con éxito" del cohete y felicitó al "dedicado" equipo de ISRO.

El vehículo ascenderá hasta 175 kilómetros sobre la superficie terrestre, donde liberará el satélite de alto rendimiento GSAT-19, que en el apogeo de su órbita alcanzará una distancia respecto a la Tierra de casi 36.000 kilómetros, detalló ISRO en su página web.

El cohete, de 43 metros de longitud y 650 toneladas de peso en su fase inicial es el más grande construido hasta la fecha en el país asiático y ha sido diseñado para transportar hasta la Órbita de Transferencia Geoestacionaria cargas de más de 4.000 kilogramos, el doble de capacidad de sus antecesores.

Con este nuevo cohete portador en su inventario, la agencia espacial india se asegura poder lanzar al espacio los pesados satélites de nueva generación, lo que le permitirá renovar su flota y firmar acuerdos para lanzar aparatos de otros países.

El país asiático comenzó a colocar satélites en la órbita terrestre en 1999.

La India cuenta con uno de los programas espaciales más activos del mundo, con el lanzamiento hasta ahora de más de 100 misiones en poco más de medio siglo.
Entre los mayores logros del programa espacial del país asiático destacan el envío en 2008 de su primera sonda lunar y el colocar en 2014 una sonda en la órbita de Marte.