jueves, 12 de octubre de 2017

Un asteroide pasará este jueves cerca de la Tierra


Un pequeño asteroide, del tamaño de una casa, pasará este jueves a unos 42.000 kilómetros de la Tierra, una distancia escasa en términos astronómicos, equivalente a una décima parte de la distancia a la Luna, pero que no implica el más mínimo riesgo, según han informado las agencias espaciales de Estados Unidos (NASA) y Europa (ESA).

El objeto, bautizado como 2012 TC4, lleva una velocidad relativa con respecto a la Tierra de 7,3 kilómetros por segundo. Sin embargo, no será visible a simple vista ni siquiera desde Australia u otros territorios cercanos.

Pero lo que hace especial a este asteroide en particular, es que fue elegido para poner a prueba un sistema de alerta temprana para la visita de asteroides.

"Es un caso para entrenarnos", señaló Detlef Koshcny, investigador del programa para la detección de objetos cercanos a la Tierra de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).

"Estamos practicando para cuando tengamos un caso realmente serio", manifestaron desde la ESA, según BBC.

Por el momento, no se han encontrado formas de modificar las trayectorias, con lo cual la solución es evacuar la zona de riesgo para evitar víctimas.

Cabe aclarar que 2012 TC4 es uno de miles de asteroides cuya posición en el espacio es conocida por las agencias espaciales, pero existen millones de otros objetos cuyos movimientos se desconocen.


Satélite de la NASA revela picos estacionales de emisiones de CO2 en la Tierra



Un satélite de la NASA reveló picos estacionales de emisiones de dióxido de carbono (CO2) alrededor de la Tierra y el aumento de los niveles de polución que contribuyen al calentamiento global, informó este jueves un grupo de científicos.

Los resultados de cinco estudios publicados en la revista Science se basan en los datos recogidos por el satélite Orbiting Carbon Observatory-2 --también conocido como OCO-2--, que fue lanzando por la agencia aeroespacial estadounidense en 2014.

El objetivo de este programa es examinar la circulación y evolución en la atmósfera del CO2 producido por la combustión de energías fósiles.

"Estos datos revelan un cambio sorprendente en el ciclo de carbono en el hemisferio norte según las estaciones, con un claro aumento del CO2 en la atmósfera en primavera (boreal) procedente de la vegetación terrestre", apunta uno de los estudios.

"Durante el invierno (boreal), la producción de CO2 procedente de las plantas es mínima, mientras que la descomposición de los vegetales alimenta la producción de CO2 cuando las temperaturas suben", precisan los investigadores.

"Esto, combinado con las continuas emisiones de la combustión del carbono y los hidrocarburos por encima (del territorio) de China, Europa y Estados Unidos, explica que las tasas estacionales de CO2 alcancen los niveles más altos en abril en el hemisferio norte", puntualizan.

Con el avance de la primavera y la llegada del verano, las plantas comienzan a absorber de nuevo más CO2.

Otro de los estudios determinó que la corriente cálida de El Niño, que aparece periódicamente, desencadenó recientemente emisiones de CO2 más importantes en los trópicos que en años anteriores.

De esta forma, en 2015 El Niño "provocó la emisión de cerca de 2.500 millones de toneladas de carbono más en la atmósfera que en 2011".

Los científicos afirman que este cambio se explica principalmente por una disminución de las precipitaciones en Sudamérica y un aumento de las temperaturas en África, un fenómeno que debería ir a peor de aquí a final de siglo con el calentamiento global.

En Asia tropical, el aumento estacional de emisiones de CO2 es consecuencia sobre todo de la combustión de la biomasa. (12/10/2017)

Los planetas enanos también pueden tener un anillo a su alrededor



Haumea es un planeta enano situado más allá de Neptuno, que tiene forma de balón de rugby, gira muy rápido -su día dura cuatro horas- y está compuesto en gran parte por agua helada, pero además, según una nueva investigación, cuenta con un anillo propio formado probablemente por fragmentos de roca y hielo.

Es la primera vez que se descubre un anillo en un planeta enano, hallazgo que se describe en la revista Nature.

La investigación está liderada por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y profundiza en el conocimiento del que hasta ahora era el menos conocido de los planetas enanos de nuestro sistema: Plutón es el más célebre de estos cuerpos celestes, seguido de Eris, Ceres y Makemake.

Hasta ahora solo se conocía la existencia de anillos alrededor de los planetas gigantes, como Saturno y Júpiter, y alrededor de algún cuerpo menor, como Cariclo, el primero en el que se halló uno (la Unión Astronómica Internacional clasificó en 2006 los objetos celestes en planetas, planetas enanos y cuerpos menores).

Con este estudio, "hemos descubierto que los planetas enanos también pueden tener anillo", señala en una nota José Luis Ortiz, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (sur), que encabeza el trabajo.

El anillo se encuentra a una distancia de 2.287 kilómetros respecto al centro de Haumea y es más oscuro que la propia superficie del planeta enano.

La explicación para la formación del anillo en Haumea son varias; pudo surgir tras una colisión con otro objeto o por la liberación de parte del material superficial -hielos, materiales orgánicos y rocas- debido a la rápida rotación de Haumea.

"El mecanismo de expulsión podría ser mixto, colisional y rotacional, ya que una colisión no muy enérgica puede ser suficiente para arrancar gran cantidad de materia cuando el cuerpo rota muy rápido", detalla a Efe Ortiz.

En cuanto a cuándo se formó, la impresión de Ortiz es que puede ser muy antiguo, formado en las primeras fases de desarrollo del sistema solar, quizá en la época de inestabilidad dinámica que pudo dar lugar al proceso conocido con las siglas LHB (late heavy bombardment) -bombardeo intenso de cuerpos contra la Tierra y Luna algunos cientos de millones de años después de la formación del sistema solar-.

"En esa etapa de inestabilidad hubo una gran cantidad de colisiones violentas, pero la formación quizá pudo ser anterior o posterior, aún no tenemos maneras de poder datar la edad de los anillos en el sistema solar".

Este primer hallazgo de un anillo alrededor de un objeto más allá de Neptuno muestra que la presencia de anillos podría ser mucho más común de lo que se creía en los sistemas planetarios, resume.

Observar estos planetas enanos del cinturón de hielo y roca que orbitan más allá de Neptuno conlleva una gran dificultad: son muy pequeños, brillan poco y están a una enorme distancia de la Tierra.

Para captarlos, existe un método llamado de ocultación estelar, que consiste en observar al objeto cuando pasa por delante de estrellas de fondo, de manera que produce un pequeño eclipse.

Esta fórmula permite determinar sus características físicas principales -tamaño, forma, densidad-.

Los investigadores predijeron que Haumea pasaría delante de una estrella el 21 de enero de 2017 y doce telescopios de diez observatorios europeos observaron el fenómeno, lo que posibilitó que se pudiera reconstruir con mucha precisión la forma y tamaño de Haumea, con la sorpresa de que el planeta es bastante más grande -entre un 20 y 30 %- y menos reflectante y denso de lo pensado.

Para Agustín Sánchez, del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco y otro de los firmantes, esta investigación muestra que se puede hacer ciencia de vanguardia e importantes descubrimientos mediante la técnica de ocultación estelar usando telescopios pequeños cuando se coordinan a la perfección.

Además, el trabajo impulsa la búsqueda de anillos en otros cuerpos de esta familia de objetos para intentar entender sus mecanismos de formación. (11/10/2017)

lunes, 9 de octubre de 2017

ElonMusk propone viajes a cualquier lugar del mundo en menos de una hora

ElonMusk y sus desarrollos tecnológicos nos traen mas noticias. Hace pocos días fue el turno del nuevo cohete de la compañía SpaceX, el cual parece ser capaz de cumplir cualquier misión que le encomienden. Además, en palabras del propio Musk, el cohete “no solo está diseñado para llegar a Marte, sino que es capaz de transportar pasajeros a cualquier lugar de la Tierra en menos de una hora.” Sí, leíste bien, el cohete puede llevarte al punto más lejano del planeta, en tan sólo 60 minutos.

ElonMusk brindó los detalles de este cohete, denominado BFR (Big FalconRocket) durante una presentación llevada a cabo en el escenario del Congreso Internacional de Aeronáutica (IAC, por sus siglas en inglés) en Adelaide, Australia. La presentación de Musk — que fue transmitida en vivo por YouTube fue el acto de cierre del prestigioso evento, que reúne a agencias aeroespaciales, compañías e instituciones de más de 60 países, pertenecientes a la Federación Internacional de Aeronáutica.

El cohete BFR, el cual está llamado a ser el sucesor del Falcon Heavy, será totalmente reusable y podrá recargar combustible en el espacio, lo que le permitirá llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), descender en la Luna y realizar misiones en Marte.

La presentación de Musk era de las más esperadas, y según los asistentes fue todo un deleite, tanto técnico como visionario. Elon había prometido durante la semana que mostraría el nuevo plan de SpaceX para llevar vuelos tripulados a Marte. En efecto, Musk reveló cómo lucirá la ciudad que la compañía espera construir en Marte (con estaciones de descenso y parqueo para cohetes BFR). El genio sudafricano también dio a conocer bocetos del aspecto de la base que planea establecer en la Luna.

martes, 26 de septiembre de 2017

Esto es lo que podrá hacer el cohete más potente del mundo

Al comienzo de la carrera espacial, la Unión Soviética aplastó a los Estados Unidos. Solo gracias a que el presidente Eisenhower fundó la NASA y comenzó a inyectar dinero en el espacio, los norteamericanos comenzaron a recuperarse. Poco a poco, su músculo fue alumbrando cohetes cada vez más potentes.

Del Redstone, con el que Alan Shepard hizo el primer vuelo suborbital del país, se pasó al Atlas y al Titan (ambos misiles balísticos reconvertidos). Después, el gigantesco Saturn V llevó el hombre a la Luna a través del programa Apollo, gracias al trabajo del ex-nazi Wernher Von Braun. Este gigante podía llevar casi 50 toneladas de carga hasta la Luna, o 122 a la órbita próxima a la Tierra (la Estación Espacial Internacional pesa cerca de 420 toneladas), y rivalizaba con el coloso soviético N1. Por último, comenzó la era de los transbordadores, naves espaciales reutilizables capaces de enviar 27 toneladas a la órbita próxima a la Tierra, y que se dejaron de usar por causas económicas y de seguridad.

Tal como informa Universe Today, desde entonces, el músculo de Estados Unidos se ha visto debilitado. La todopoderosa NASA se ha visto obligada a confiar en los cohetes del que en otra época fuera su enemigo, Rusia, para mandar a sus astronautas al espacio. Por eso hoy en día los cohetes Soyuz (capaces de llevar siete toneladas a la órbita próxima) y los Proton (que transportan hasta 21 toneladas), ambos diseñados en los sesenta, hoy en día son la columna vertebral de las misiones a la Estación Espacial Internacional.

Un nuevo diseño de nave espacial está llamado a acabar con esta época de decadencia. Se trata del “Space Launch System” (SLS), un cohete pesado de casi 65 metros de largo (el Big Ben mide 96) que tendrá capacidad para llevar hasta la órbita cercana del planeta cargas de hasta 70 toneladas (con una potencia comparable a la de 13.400 locomotoras) cuando haya finalizado su construcción, y que más adelante podrá ser ampliado para portar mayores mercancías. Esto será clave en las futuras misiones de la NASA a la Luna y a Marte y para lanzar nuevos telescopios espaciales, robots, sondas y piezas de hábitats.

EL COHETE MÁS PESADO

Aunque aún no se conocen cuáles serán las capacidades reales del SLS, se espera que en una próxima etapa se eleve la capacidad de carga hasta las 97,5 toneladas (en el llamado “Block 1b”). Después, la ampliación de los motores (en el “Block 2”) podría llevar al SLS hasta las 143 toneladas de capacidad de carga en la órbita próxima, más que ningún otro cohete de la historia.

Pero, ¿para qué diseñar un cohete capaz de llevar cargas tan pesadas al espacio? Según la NASA, el objetivo primario es mandar humanos más allá de la órbita próxima a la Tierra. Entre los posibles destinos está Marte, en el año 2030, asteroides y la Luna.

Todo comenzará con la Misión de Exploración 1, que hará un vuelo de prueba, sin tripulantes, con un módulo Orion de transporte de pasajeros. La misión durará unas tres semanas, y está previsto que se lance en 2019. Después, si todo va bien, los astronautas embarcarán en la Misión de Exploración 2 y pasarán 21 días en el espacio.

En el reciente estudio “The Space Launch System Capabilities for Beyond Earth Missions”, ingenieros de la compañía Boeing (que desarrolla el SLS), repasaron cuáles serán las capacidades que tendrá el cohete.

UN VIAJE DE CUATRO AÑOS A SATURNO

El SLS podrá acortar el tiempo de viaje de las misiones y llevar cargas mayores. Si la nave Cassini necesitó siete años de viaje para llegar a Saturno, el SLS podría enviar esta misión en tan solo cuatro años. El “Block 1” podría enviar 2,7 toneladas hasta allí, y el “Block 1b” 5,1.

Este cohete también podría enviar misiones para visitar los asteroides troyanos de Júpiter, un lugar donde se acumulan los restos que quedaron tras la formación del Sistema Solar. El SLS podría enviar cargas de 4 a 7,6 toneladas hasta allí.

El “Space Launch System” también sería muy útil para transportar el prototipo del módulo espacial BA-2100, un hábitat inflable cuyo diseño trata de satisfacer las necesidades de una tripulación en un viaje interplanetario y que pesa entre 65 y 100 toneladas. Una vez desplegado, este módulo tendría tres veces más espacio que el interior de la Estación Espacial Internacional.

Muchos telescopios espaciales están en el punto de Lagrange L-2, entre la Tierra y el Sol, (un lugar de equilibrio gravitatorio entre ambos). Es el caso del observatorio espacial Herschel o el futuro telescopio James Webb. Pues bien, con el SLS se podría enviar a esta zona un inmenso telescopio de hasta 37 toneladas (el James Webb pesa cerca de 6,5), lo que permitiría multiplicar la potencia de los instrumentos.

Pero no solo la NASA se está esforzando en diseñar los cohetes del futuro. Space X está desarrollando el Falcon Heavy, capaz de transportar casi 64 toneladas a la órbita próxima, y el New Glenn, de New Origin, podría alcanzar las 45. Por otra parte, Rusia ya está trabajando en su propio cohete súper pesado. La carrera espacial pasa ahora por desarrollar cohetes definitivamente mayores.

FUENTE: ABC.

martes, 19 de septiembre de 2017

¿Por qué las arañas de Marte no están donde deberían?

En la superficie de nuestro rojo vecino nos hemos topado con miles de cosas curiosas. Algunas todavía siguen sorprendiendo por su forma o su naturaleza. Una de esas cosas son las arañas de Marte. No hablamos de arácnidos de verdad, sino de unas impresionantes formaciones de las cuales no conocemos análogos en la Tierra.

“Las arañas marcianas son un tipo de forma del terreno que observamos en la superficie de Marte muy peculiar”, explica a Hipertextual Nahúm Méndez Chazarra, geólogo colaborador en el proyecto HiTranslate de la NASA, que gira en torno a la Mars Reconnaissance Orbiter y su investigación en Marte.

Los científicos se quedaron sorprendidos por su extraña forma y su regular aparición. “Fueron descubiertas a finales de los 90 gracias a las imágenes de la Mars Global Surveyor, luego complementadas por misiones como la Mars Reconnaissance Orbiter, la Mars Odyssey o la Mars Express”, dice Méndez. Estas arañas se esperan en el polo Marciano, un lugar con grandes cambios de temperatura (hablando de Marte, claro) y presencia de dióxido de carbono. Sin embargo, hasta 20 nuevas regiones fueron descubiertas conteniendo este fenómeno. Nadie sabe muy bien por qué, pero las arañas de Marte no están únicamente donde esperábamos encontrarlas.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Astronautas se escondieron de fuerte erupción solar en refugio orbital



Los astronautas que habitan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se vieron obligados a esconderse del peligroso impacto de una potente erupción solar en un refugio dentro de la plataforma orbital.

"Ayer, a las 8 de la tarde, tuvo lugar una brusca variación de protones de una alta carga energética. A los astronautas se les dio la orden de alerta y se trasladaron al refugio en la EEI", aseguró hoy el director del Instituto ruso de Física Nuclear Skobeltsyn (SINP, en inglés), Mijaíl Panasiuk, en rueda de prensa.

El científico ruso advirtió que la medida de precaución no es baladí, ya que "una potente cascada de protones puede penetrar en la estructura de la Estación".

Por suerte, aunque la llamarada solar ocurrió cuando la plataforma se encontraba expuesta a la estrella, la emisión de protones fue breve, por lo que no causó daños.

"Los cambios en el campo magnético repercuten en lo que ocurre dentro de nosotros, pero otra cosa es cómo se ve afectada cada persona en concreto. A algunos les duele la cabeza y a otros no", explicó.

Al mismo tiempo, opinó que si la anómala actividad solar se prolonga durante más días sería bueno aplazar el lanzamiento de la nave tripulada Soyuz, previsto para el 13 de septiembre.

"Es una cuestión de responsabilidad. Alguien debe tomar una decisión. Yo me abstendría si la variación que empezó ayer continúa otros dos o tres días. Hay que seguir la dinámica", apuntó.

Con todo, el Centro de Control de Vuelos informó hoy de que dicho fenómeno solar no ha provocado cambios en los preparativos para dicho vuelo con destino a la EEI.

En cuanto a la posible relación entre el huracán Irma y la tormenta solar, Panasiuk admitió que algunos científicos defienden esa teoría, pero él negó el vínculo directo entre ambos fenómenos.

Al respecto, científicos kazajos pronosticaron que la erupción solar podría provocar una tormenta magnética el 12 y 13 de septiembre.

Advirtieron que en caso de erupciones solares como las de la pasada semana pueden producirse averías en naves y satélites, además de que los astronautas y pasajeros pueden verse sometidos a mayores dosis de las habituales de radiaciones solares.

La NASA detectó y grabó el 6 de septiembre la mayor llamarada solar desde 2008, fulguración que se mantuvo activa durante 48 horas, y la siguiente erupción se produjo el domingo. (11/09/2017)