lunes, 23 de mayo de 2016

La Nasa realiza un gran hallazgo en el espacio

¿Estamos solos en el universo? Pues bien no hay una respuesta certera. Porque de hallarse un planeta con condiciones para albergar la vida y que además muestre evidencia de algún ser vivo, echaría por tierra teorías y religiones. Pero ahora la Nasa tiene una posibilidad de dar una respuesta ante el nuevo hallazgo encontrado en el espacio.

El pasado martes la NASA informo que estaban sumamente emocionados porque el telescopio Kepler pudo encontrar 1.284 nuevos planetas que suman a otros identificados por la misión. Una información jamás antes recolectada en tan poco tiempo de misión. ¿Sera posible que alguno de ellos se parezca a la tierra, y viva allí un ser extraterrestre)?

La misión Kepler se inició en el 2009, es un telescopio espacial sumamente poderoso para comprender un poco más en detalle veamos algunos datos característicos:

Está en observación permanente de más de 150.000 millones de estrellas.

Mide 4,7 metros de largo y tiene un ancho de 2,7 metros con un peso de una tonelada.

Tiene una lente frontal de 1,4 metros de diámetro con sensores digitales.

Su sensibilidad en la superficie es de 95 millones de píxeles.

Envía una recopilación de datos una vez al mes.

Las observaciones que realiza el Kepler estan enfocadas a medir el brillo que emiten las estrellas esas variaciones permiten precisar si es una estrella o un planeta. Puede compararse con un pálpito de luz que ocurre cuando un planeta debido a su órbita pasa frente a una estrella (como el sol), haciendo que su brillo normal, varié generando datos que indican entre otras cosas: tamaño, duración de la órbita y su parecido a la tierra.

De las informaciones recopiladas que han sido enviadas por el telescopio Kepler, la NASA hizo el anuncio que se han identificado 4.032 posibles planetas de los cuales 1.284 son exoplanetas porque han cumplido con el 99% del protocolo de validación de los análisis. ¿Sabrán en cuál de ellos se puede vivir? O mejor aún ¿Dónde ha posibilidades de albergar alguna forma de vida?

La misión Kepler estaba prevista que durara tres años luego superar algunas fallas e inconvenientes en repetidas oportunidades se ha podido incorporar este telescopio a una nueva fase de investigación llamada K2 que finalizo este martes. Se estima que su ciclo de vida dure hasta el 2017 o el 2018.

NASA instala laboratorio para medir contaminación

La NASA es conocida por enviar sus naves a miles de kilómetros lejos de la Tierra, pero también vuela casi a ras de suelo para luchar contra la contaminación. El "laboratorio volador" de la agencia espacial peina estos días Corea del Sur en su primera incursión fuera de Estados Unidos.

Cuando en julio de 1969 Armstrong puso un pie en la Luna, este avión Douglas DC-8 salía del taller para realizar su primer vuelo. En 1985 lo adquirió la NASA y más tarde lo modificó hasta convertirlo en la más sofisticada aeronave para evaluar la calidad del aire, capaz de cubrir las lagunas de los actuales aparatos de medición.

"Para entender cómo se distribuye la contaminación en el país y cómo afecta a la gente necesitamos este avión, porque para entender lo que está abajo hay que comprender también lo que ocurre más arriba", explica Jim Crawford, científico de la misión KORUS AQ.

Un total de 45 pasajeros (9 tripulantes y 36 científicos-)equipados con 25 dispositivos de alta tecnología que dan al interior del avión un aspecto de nave espacial de Hollywood realizan vuelos de ocho horas casi a diario para recorrer prácticamente toda la mitad sur de la península coreana.

Pero no son vuelos normales. Planear sobre Seúl a poco más de 300 metros de altura, más bajo que algunos rascacielos de la ciudad, o la costa de Jeju a solo 150 metros sobre las aguas, es una experiencia intensa y también una arriesgada tarea a cargo de dos veteranos pilotos.

Entre el equipo de científicos se encuentran dos españoles, Roger Seco y José Luis Jiménez. Este último es profesor de química de la Universidad de Colorado y está contratado por la NASA como investigador principal del espectómetro de masas para aerosoles, uno de los instrumentos que recogen muestras de aire en pleno vuelo.

Mientras tanto, en el núcleo de la Tierra


Estos son los últimos descubrimientos científicos sobre el tema y sus consecuencias. Ya sabemos que el núcleo terrestre es una bola sólida de hierro cuyo diámetro similar a la Luna y que se encuentra bañada con una capa externa de aleación de hierro fundido de un tamaño aproximado al de Marte. Este fluido denominado magma es como el aceite del motor en un coche, lubrica el núcleo para que se pueda mover libremente sin depender de la Tierra. Estos movimientos del núcleo generan unas corrientes denominadas corrientes de convección.

Después de siglos de estudio los geólogos han logrado realizar un mapa completo de las corrientes de convección que se producen en el manto de la tierra. Además se ha descubierto que estas corrientes se mueven diez veces más rápido de lo que hasta ahora se pensaba. Este descubrimiento nos permite saber cosas que hasta ahora no era posible: desde cambios en la estructura del planeta hasta la posibilidad de que nuevos combustibles fósiles sean creados. El geólogo Marcos Hoggard de la Universidad de Cambridge afirmó en un comunicado tras este descubrimiento que “en términos geológicos, las sacudidas de la superficie de la Tierra hacia arriba y abajo son como una especie de yo-yo”.

Nuestro planeta no ha podido ser atravesado por completo y su interior sigue siendo todo un misterio para los geólogos. Su trabajo se basa en mediciones y en deducciones de lo que posiblemente pueda haber en el centro de la Tierra, pero por ahora atravesar el manto para llegar a el núcleo, que se encuentra a una profundidad de 5.000 Km y que comenzó a solidificarse hace mil millones de años con un crecimiento de unos 0,5mm por año, es aún una misión pendiente para los expertos. A pesar de esa dificultad y gracias a los nuevos perfiles de reflexión sísmica de alta resolución creados por la industria petrolera, lo geólogos pueden explorar profundamente la corteza terrestre y con ello medir la reflexión y refracción de las ondas sísmicas a medida que se acercan al núcleo. Este método permite medir cambios en la litosfera y la atenosfera que a su vez, se pueden relacionar con los cambios en el manto.

Estos estudios sobre el interior del planeta nos pueden ayudar a explicar muchas cosas como por ejemplo que las convecciones en el manto pueden ocasionar un impacto sorprendente en el clima de la Tierra, e incluso afectar a las corrientes marinas. Por ejemplo, la Corriente del Golfo lleva el agua caliente desde el Golfo de México hasta la costa oeste de Europa, algo que varía con los movimientos del manto. Además, la convección del manto está relacionada con la formación de los sistemas geotérmicos, como Yellowstone o los archipiélagos, que surgen entre placas tectónicas.

jueves, 19 de mayo de 2016

Dos "megatsunamis" arrasaron la superficie de Marte

Hace ya años que sabemos que Marte albergó, en su lejano pasado, ríos, lagos y mares. El estudio de su orografía ha dejado claro, por ejemplo, que hace unos 3.400 millones de años un vasto océano cubrió la mayor parte de las tierras bajas del hemisferio norte del planeta. Un océano alimentado, se cree, por una serie de enormes y catastróficas inundaciones cuyo origen, sin embargo, ha permanecido hasta ahora envuelto en el misterio debido a la ausencia de unas líneas costeras claramente definidas

Pero un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Ciencias Planetarias en Tucson, Arizona, y recién publicado en Nature Scientific Reports ha revelado que una enorme cantidad de sedimentos situados en las llanuras septentrionales de Marte fueron depositados allí por dos "megatsunamis", dos olas gigantescas que alcanzaron hasta 120 metros de altura y que penetraron cientos de kilometros tierra adentro

Para J. Alexis Palmero Rodríguez, que ha dirigido la investigación, "durante más de un cuarto de siglo no hemos conseguido encontrar una antigua línea costera, destribuida de forma consistente a lo largo de una elevación constante, y eso se ha considerado como incompatible con la hipótesis de que existió un vasto océano en Marte hace aproximadamente 3.400 millones de años. Nuestro hallazgo ofrece una solución simple a este problema: los depósitos generalizados de tsunami, repartidos a lo largo de un extenso territorio, pueden ser el rasgo que caracterice las costas de los océanos primitivos de Marte»

Thomas Platz, coautor del estudio, añade que "los dos tsunamis que hemos detectado pudieron formarse como consecuencia del impacto de meteoritos, con una diferencia temporal de unos tres millones de años y que dejaron cráteres de impacto marinos de unos 30 km. de diámetro»

Los megatsunamis también suceden en la Tierra, y también en nuestro planeta, como en Marte, muestran una gran variabilidad en cuanto a su distribución topográfica y a sus distancias de inundación. Además, al tratarse de eventos catastróficos y muy raros, sus depósitos de sedimentos suelen ser disimulados, o eliminados por completo, por los procesos geológicos de "rejuvenecimiento" de la corteza terrestre.
Cambio climático en Marte
«Durante el periodo de tiempo que separó a los dos eventos de tsunami en Marte -añade Rodríguez- el nivel del océano retrocedió para formar una línea costera más baja y el clima se volvió significativamente más frío. Las pruebas de este cambio climatico han quedado grabadas en la morfología de los depósitos de tsunami. El más antiguo de los dos dejó enormes depósitos de cantos rodados, y a medida que la gran ola se fue retirando formó canales por todas partes»

Por el contrario, el tsunami más «joven» dejó tras de sí una serie de «lóbulos», montículos hechos principalmente de agua helada. Recoger muestras de estos materiales en futuras misiones a Marte tendría una gran relevancia científica, porque probablemente estos lóbulos contengansalmueras congeladas procedentes directamente de los antiguos mares. Es más, esos valiosos materiales se encuentran muy cerca del lugar de aterrizaje de la misión Mars Pathfinder, lo que demuestra que resultarían accesibles con las tecnologías disponibles

Las extensas áreas en las que se distribuyen estos lóbulos ricos en hielo implican que los restos congelados del primitivo océano marciano podrían localizarse por doquier en zonas muy extensas, y no solo en localizaciones determinadas. Por eso, su estudio podría ofrecer una valiosísima información sobre la composición de este antiquísimo océano de Marte

Para el investigador español Alberto Fairén, del Centro de Astrobiología, «a pesar de las condiciones climáticas globales extremadamente frías y secas, el océano marciano probablemente tenía una composición salobre que le permitió mantenerse en estado líquido durante varias decenas de millones de años. Ambientes acuosos salobres y semicongelados son conocidos por ser lugares habitables en la Tierra, y, en consecuencia,algunos de estos depósitos de tsunami en Marte podrían ser objetivos principales para estudios astrobiológicos"

Rodríguez y Jianguo Yan, otro de los autores del estudio, planean ahora una expedición al Tibet para investigar los lagos de alta montaña, en los que han identificado relieves formados en condiciones ambientales extremas y que guardan gran parecido con los generados en Marte por los dos tsunamis.

martes, 17 de mayo de 2016

Hallan pistas del colosal impacto de un asteroide contra la Tierra

Científicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) han encontrado evidencias de un enorme asteroide que golpeó la Tierra primitiva con un impacto mayor que cualquier cosa que los seres humanos hayan experimentado jamás. La clave son perlas de vidrio muy pequeñas llamadas esférulas, halladas en el noroeste de Australia, que se forman a partir del material vaporizado del impacto de la roca

El impacto habría provocado terremotos varias órdenes de magnitud mayor que los seísmos terrestres, que habrían causado enormes tsunamis y que los acantilados se desmoronaran, describe Andrew Glikson, del Instituto Planetario de ANU. "El material del impacto se extendió por todo el mundo. Estas esférulas fueron encontradas en los sedimentos del fondo del mar que datan de hace 3,46 millones de años"

El asteroide es el segundo más antiguo conocido que haya golpeado la Tierra y uno de los más grandes. Probablemente tenía de 20 a 30 kilómetros de diámetro y habría creado un cráter de cientos de kilómetros de ancho

Hace aproximadamente 3.800 a 3.900 millones de años, la Luna fue golpeada por numerosos asteroides, que formaron los gigantescos cráteres llamados mares (maria), que todavía son visibles desde la Tierra. «Exactamente dónde este asteroide golpeó la Tierra sigue siendo un misterio», dice Glikson. «Cualquier cráter de esa época en la superficie de la Tierra ha sido borrado por la actividad volcánica y los movimientos tectónicos».
La punta del iceberg
Los investigadores encontraron las perlas de vidrio en un núcleo de perforación de Marble Bar, en el noroeste de Australia, en algunos de los más antiguos sedimentos conocidos en la Tierra. La capa de sedimento, que estaba originalmente en el fondo del océano, fue preservada entre dos capas volcánicas, lo que permitió datar su origen de forma muy precisa

Glikson lleva buscando evidencias de antiguos impactos durante más de 20 años e inmediatamente sospechó que esas perlas de vidrio se originaron a partir de un impacto de asteroide. Las pruebas posteriores encontraron que los niveles de elementos tales como el platino, el níquel y el cromo coincidían con los de los asteroides. Según el científico, puede que haya habido muchos más impactos similares, para los cuales no se han encontrado evidencias. «Esto es sólo la punta del iceberg. Sólo hemos encontrado pruebas de 17 impactos de más de 2.500 millones de años, pero podrían haber sido cientos». A su juicio, los impactos de asteroides de este calibre podrían haber provocado importantes cambios tectónicos y extensos flujos de magma. Podrían haber afectado de manera significativa la forma en la que evolucionó la Tierra.

sábado, 14 de mayo de 2016

Kepler, hallan 1.284 nuevos planetas

La NASA descubrió 1.284 nuevos planetas fuera del Sistema Solar gracias al telescopio espacial Kepler, un hallazgo que duplica el número de exoplanetas descubiertos y confirmados.

"Esto nos da esperanzas de que en algún lugar allí afuera, alrededor de una estrella similar a nuestro sol, podamos eventualmente descubrir otra Tierra", dijo Ellen Stofan, científica jefa de la sede de la NASA en Washington.

Los astrónomos tienen un 99 por ciento de certeza de que estos 1.284 cuerpos son planetas y no otra clase de objetos celestes.

Kepler además confirmó 1.327 otros candidatos a la categoría de planetas que requieren análisis adicionales.

"De los cerca de 5.000 candidatos a exoplanetas encontrados hasta ahora, más de 3.200 han sido confirmados y 2.325 de ellos fueron descubiertos por Kepler", dijo la agencia espacial estadounidense en un comunicado.

Del nuevo hallazgo de 1.284 planetas, cerca de 550 podrían ser planetas rocosos como la Tierra, de acuerdo con sus dimensiones, agregó la agencia.

"Nueve de ellos orbitan en zonas habitables, que es la distancia alrededor de una estrella donde giran planetas que pueden tener temperaturas superficiales que permiten almacenar agua en estado líquido".

Zona habitable

Con estos nuevos nueve exoplanetas, son ya 21 que, de acuerdo con lo que se sabe en la actualidad, están girando en la zona habitable de sus estrellas y pueden albergar vida.

Sin embargo, Kepler es una "misión estadística", dijeron los científicos de la NASA, y no está diseñado para ahondar en las condiciones de los planetas que existen en zonas habitables. Esto significa que incluso los telescopios espaciales más avanzados construidos hasta el momento, entre ellos el James Webb, pueden no ser capaces de ofrecer más luz sobre el tipo de vida que podría existir en alguno de estos exoplanetas.

"Antes del lanzamiento de Kepler no sabíamos si los exoplanetas eran escasos o abundantes y ahora parece que podría haber más planetas que estrellas", reveló Paul Hertz, director de la división de astrofísica de la NASA. "Estas informaciones guiarán las futuras misiones para saber si estamos solos o no en el Universo", agregó.

El último hallazgo de planetas fue confirmado por un nuevo método estadístico, en lugar del proceso de observación de uno por uno utilizado anteriormente.

Este método de análisis estadístico puede aplicarse a muchos candidatos a planetas al mismo tiempo, de acuerdo con Timothy Morton, investigador asociado en la Universidad de Princeton y autor principal de un artículo que describe los hallazgos en la revista The Astrophysical Journal.

El observatorio espacial no tripulado Kepler, que fue lanzado en 2009, ha escaneado 150.000 estrellas en busca de señales de cuerpos orbitales, particularmente de aquellos que se encuentran en zonas habitables.



TELESCOPIO

El telescopio espacial Kepler fue lanzado el 6 de marzo de 2009. Es extremadamente potente y busca planetas donde, como en la Tierra, la vida sería posible.


SpaceX aterriza en una plataforma marítima por segunda vez

La pasada semana, la empresa privada SpaceX logró hacer aterrizar con éxito, en una plataforma en el mar Atlántico, el primer piso del cohete Falcon, que acababa de poner en órbita un satélite japonés.

SpaceX volvió a repetir su gran hito. Fue el segundo aterrizaje exitoso en una plataforma en el mar para Space Exploration Technologies, o SpaceX, del empresario Elon Musk. La iniciativa trata de ofrecer servicios de lanzamientos con menores costes al reutilizar sus cohetes.

El Falcon despegó como estaba previsto a la 1:21 (05:21 GMT) desde Cabo Cañaveral (Florida) y puso en órbita con éxito el satélite de comunicación japonés SKY perfect JSAT.

Entonces volvió atrás y logró un aterrizaje perfecto en una barcaza situada en el océano Atlántico, alentado por gritos de "¡USA, USA!" de los técnicos.

"¡¡Woohoo!!", escribió Musk en Twitter tras el aterrizaje. "Podría necesitar aumentar el tamaño del hangar de almacenamiento del cohete", agregó.

La compañía está intentando perfeccionar esta técnica de aterrizaje para reutilizar las partes de los cohetes en vez de dejarlas caer en el mar.

SpaceX tenía problemas con el Falcon porque tras poner el satélite en órbita había vuelto a la atmósfera a gran velocidad, lo que dificultaba el frenado. Pero finalmente el aterrizaje fue perfecto.

La compañía, propiedad de Elon Musk, ya hizo aterrizar dos veces con éxito el primer piso del Falcon 9. La primera fue en Florida y la segunda en una barcaza en el Atlántico, el pasado 9 de abril, después de que el cohete hubiera lanzado la cápsula de carga sin tripulación Dragon hacia la Estación Espacial Internacional.

El cohete que se lanzó el viernes viajó al doble de la velocidad de la nave que logró aterrizar el mes pasado y pudo cumplir con la entrega del satélite para transmisión televisiva en una órbita más de 32.200 kilómetros más allá de la Estación Espacial Internacional, que se ubica a unos 400 kilómetros de la Tierra.



TRAJES ESPACIALES

La compañía espacial de Elon Musk contrató a José Fernández, de Ironhead Studios, para que sea el encargado de diseñar los trajes que llevarán sus astronautas.

Fernández es muy reconocido en Hollywood y ha estado al frente de los diseños en películas de ciencia ficción desde los trajes de Batman Returns hasta la reciente Batman versus Superman. También los de Iron Man, Los Vengadores y Tron: El legado. Fernández explicó que el realizar este proyecto es un completo reto y estará listo en los próximos años.