miércoles, 16 de abril de 2014

Nave especial detecta el nacimiento de una nueva luna en Saturno

La nave espacial Cassini, que está orbitando Saturno desde hace 10 años, ha logrado documentar la formación de un pequeño objeto dentro de los característicos anillos del planeta, que podrían ser una nueva luna

Las imágenes fueron tomadas por esta nave hace justo un año, revelando alteraciones en el borde del anillo A, el más exterior de los grandes y brillantes anillos del planeta, según se revela en la revista Icarus

Lo que los expertos detectaron fue un arco de 1.200 kilómetros de largo y 10 de ancho, además de protuberancias inusuales en el perfil generalmente suave del borde del anillo, que se cree son causadas por los efectos gravitacionales de un objeto cercano

"No hemos visto nada como esto antes", afirma Carl Murray, de la Universidad Queen Mary de Londres, y autor principal del informe. "Podríamos estar viendo el acto del nacimiento (de una luna), donde este objeto acaba de salir de los anillos y comenzando a ser una luna en su propio derecho."
Este objeto -informalmente llamado "Peggy" y que tiene aproximadamente un kilómetro y medio de diámetro-, ayuda a entender cómo las lunas heladas de Saturno (incluyendo Titán y Encélado), pueden haberse formado en los anillos más masivos hace mucho tiempo

También proporciona una idea de cómo podrían haberse formado la Tierra y otros planetas de nuestro Sistema Solar y migrado después lejos del Sol, afirman desde la Nasa

"Ser testigo de la posible nacimiento de una pequeña luna es un emocionante evento inesperado", concluye Linda Spilker, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa (JPL) en Pasadena, California

Spilker señala además que a fines de 2016 la órbita de Cassini se moverá más cerca del borde exterior del anillo de A, permitiendo estudiar con más detalle a Peggy

La misión Cassini-Huygens es un proyecto cooperativo de la Nasa, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana.

martes, 15 de abril de 2014

China presenta su primer vehículo lunar

El primer vehículo lunar chino que podrá transportar seres humanos fue presentado en la última Feria de Alta Tecnología de Chongqing (ciudad del centro del país), lo que aumenta las posibilidades de que el país envíe pronto astronautas al satélite terrestre, informó el diario oficial China Daily.

El vehículo, de cuatro ruedas y sin otra carrocería que un ligero armazón de tubos metálicos, fue la estrella de la undécima edición de la feria y muchos expertos lo interpretaron como un posible adelanto de la primera misión tripulada a la Luna, en principio pensada para la próxima década, pero que podría adelantarse.

El aparato fue desarrollado con financiamiento estatal (el coste no fue revelado) por el Centro de Exploración Espacial, dependiente del Ministerio de Educación chino, aunque también colaboraron en su investigación la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria y el Ministerio de Defensa.

El eclipse lunar que se vio en las Américas duró unos 78 minutos

El continente americano pudo ver esta madrugada un eclipse total de la Luna, que duró unos 78 minutos y fue retransmitido en directo por la NASA en conexión con el Marshall Space Flight Center de Alabama (EEUU).

El astrofísico de la NASA Alphonse Sterling dijo que el eclipse total, en el que la Luna pudo verse de un intenso color rojo, duró una hora y 18 minutos y que había empezado la fase en la que el satélite está recuperando su habitual brillo amarillo.

Este eclipse, que empezó hacia las 07.00 GMT y duró menos que otros recientes de hasta 107 minutos hace dos décadas, se pudo ver desde toda América y es el primero de una tétrada de lunas rojas que se repetirá prácticamente cada seis meses hasta dentro de año y medio, un fenómeno que sólo ocurrirá siete veces en este siglo, según la NASA.

Los eclipses totales de la Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, al proyectar la Tierra su sombra sobre el satélite cuando está en fase de Luna llena, un fenómeno poco frecuente que se produjo, el último de ellos, el 10 de diciembre de 2011.

Sin embargo, la Luna no desaparece de la vista, sino que se tiñe de rojo, porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar y deja pasar sólo el rojo, que se proyecta sobre la Luna.

La NASA retransmitió el fenómeno hoy durante tres horas en su pagina web.

lunes, 14 de abril de 2014

Eclipse lunar se podrá ver en toda América la madrugada de este martes

En la madrugada de este martes se podrá observar desde toda América un eclipse lunar que será el primero de una tétrada de lunas rojas que se repetirá prácticamente cada seis meses hasta dentro de año y medio, un fenómeno que sólo ocurrirá siete veces en este siglo, informó hoy la NASA.

Los eclipses totales de la Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, al proyectar la Tierra su sombra sobre el satélite cuando está en fase de Luna llena, un fenómeno poco frecuente que se produjo, el último de ellos, el 10 de diciembre de 2011.

Sin embargo, la Luna no desaparece de la vista, sino que se tiñe de rojo, porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar y deja pasar solo el rojo, que se proyecta sobre la Luna.

En este caso, además de en Norte y Suramérica, el eclipse también se podrá ver mejor desde Australia y el Pacífico, informó en un comunicado la NASA, que desde las 07:00 GMT y durante tres horas transmitirá el fenómeno la próxima madrugada en su página web.

Según la NASA, dependiendo de las condiciones climáticas de cada lugar, en América la gente podrá apreciar un espectáculo en el cielo al ver cómo la Luna cambia de un color anaranjado brillante, a un rojo intenso, un marrón oscuro y quizás incluso al gris.

Este fenómeno ha estado rodeado a lo largo de la historia de muchas supersticiones y referencias a profecías sobre desastres naturales de gran magnitud.

Por ejemplo, el libro "Four Blood Moons", publicado el año pasado por el televangelista John Hagee, sugiere una vinculación entre la tétrada y los vaticinios bíblicos sobre el fin del mundo.

La última vez que tuvo lugar una serie de cuatro eclipses lunares totales ocurrió en 2003 y 2004.

El experto en eclipses de la NASA Fred Espenak aseguró que en el siglo XXI habrá nueve grupos de tétradas, lo que diera la idea de que es un suceso que ocurre frecuentemente, pero eso no ha sido siempre así. "Durante el intervalo de 300 años desde el año 1600 al año 1900, por ejemplo, no hubo tétradas", afirmó.

domingo, 13 de abril de 2014

El eclipse total de Luna podrá verse desde Bolivia el 15 de abril



Este martes, 15 de abril, tendrá lugar un eclipse total de Luna, el primero de una tétrada de eclipses que se verá mejor desde América y Oceanía.
En Bolivia podrá observarse claramente, según confirmó Rodolfo Zalles, director del Observatorio Astronómico Nacional tras aclarar que, a diferencia de lo que ocurre durante un eclipse solar, no es necesario tomar ninguna protección.

También puntualizó que si bien ese fenómeno astronómico se podrá observar a simple vista, el uso de binoculares o de un telescopio brindarán un mejor espectáculo visual.

De acuerdo con la explicación de Zalles, el eclipse se iniciará técnicamente a las 00:54, pero los cambios más visibles en el satélite podrán percibirse desde las 01:58. “El rasgo más espectacular será el color entre naranja brillante y rojo ladrillo que tomará nuestro satélite. El eclipse se prolongará hasta las 04:25 y recuperará su aspecto normal a las 05:33”, aseveró.

De un color extraño
Ese inusual fenómeno que ocurre cada 10 años hace que veamos la Luna de color rojo. Por eso este raro aunque explicable fenómeno ha estado históricamente asociado a desastres y malos augurios.

“Los eclipses de Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, en fase de Luna llena. El Sol pasa por detrás de la Tierra y la sombra de nuestro planeta se proyecta sobre la Luna, primero de forma parcial y finalmente eclipsándola por completo”, explicó el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional español Mario Tafalla.

Sin embargo, la Luna no desaparece de la vista, sino que se tiñe de rojo porque la atmósfera de la Tierra actúa como una lente (desvía la luz solar) y filtra sus componentes azules dejando pasar solo la luz roja, la que se proyecta sobre la Luna.

A diferencia de los eclipses solares, los de Luna son observables desde cualquier parte del planeta (siempre que sea de noche), aunque éste primer eclipse se verá mejor desde América y Oceanía.

“Los tres primeros serán visibles en las Américas y el cuarto se verá desde Europa el 28 de septiembre de 2015”, explicó Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

Agregó que esta clase de fenómenos no son excepcionales pero sí algo inusual. “De hecho la última tétrada de Lunas rojas se produjo hace una década aproximadamente y la siguiente será en 2023”, dijo.

Investigadores del IAC viajarán a Perú para mirarlo.

Datos importantes

Intérvalo de tiempo
Este eclipse es el primero de una tétrada de eclipses totales que se producirá en un intérvalo aproximado de seis meses.

En territorio europeo
En Europa se podrá apreciar el primer contacto de la Luna con la sombra de la Tierra, lo que se conoce como “contacto con la penumbra” que, según el Anuario del Observatorio Astronómico, será a las 06:55 hora española del 15 de abril. Pero los cambios en el brillo del satélite serán fíciles de detectar.

sábado, 12 de abril de 2014

Este martes la tétrada de lunas rojas se verá mejor en América

El próximo martes, 15 de abril, tendrá lugar un eclipse total de Luna, el primero de una tétrada de eclipses que se verá mejor desde América y Oceanía.

Este inusual fenómeno que se produce cada diez años aproximadamente hace que veamos la Luna de color rojo.

Precisamente, por eso este raro aunque explicable fenómeno ha estado históricamente asociado a desastres y malos augurios.

"Los eclipses de Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, en fase de Luna llena", explicó a Efe el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional español Mario Tafalla.

"El Sol pasa por detrás de la Tierra y la sombra de nuestro planeta se proyecta sobre la Luna, primero de forma parcial y finalmente eclipsándola por completo", añadió.

Sin embargo, la Luna no desaparece de la vista, sino que se tiñe de color rojo porque la atmósfera de la Tierra actúa como una lente (desvía la luz solar) y filtra sus componentes azules dejando pasar solo la luz roja, la que se proyecta sobre la Luna.

"Es un fenómeno muy bonito e interesante porque además no sabemos cómo de rojiza será", destaca el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Miquel Serra-Ricart.

Para observar este eclipse lunar, un equipo de investigadores del IAC viajará a Perú para retransmitir en directo este fenómeno.

A diferencia de los eclipses solares, los de Luna son observables desde cualquier parte del planeta (siempre que sea de noche), aunque éste primer eclipse se verá mejor desde América y Oceanía.

"Los tres primeros serán visibles en las Américas y el cuarto se verá desde Europa el 28 de septiembre de 2015", según Serra-Ricart.

Esta clase de fenómenos no son excepcionales pero sí "algo inusual", de hecho la última tétrada de Lunas rojas se produjo hace una década aproximadamente y la siguiente será en 2023, precisó.

En Europa se podrá apreciar el primer contacto de la Luna con la sombra de la Tierra, lo que se conoce como "contacto con la penumbra" que, según los datos del Anuario del Observatorio Astronómico, será a las 06.55 hora española (04.55 GMT) del 15 de abril.

Sin embargo, los cambios en el brillo del satélite serán mínimos y muy difíciles de detectar.

Cuando la Luna entre en la fase más oscura de la sombra terrestre, el satélite ya se habrá escondido para la mayor parte de Europa (estará amaneciendo), mientras que en América empezarán a disfrutar del espectáculo lunar que durante una hora y 18 minutos exactamente, hasta las 6:25 GMT.

Este eclipse será además el primero de una tétrada de eclipses totales que tendrán lugar en un intervalo aproximado de seis meses.

martes, 8 de abril de 2014

“Encontraremos vida en el espacio en este siglo”

¿Estamos solos en el Universo? Esta es una pregunta que ha avivado desde siempre la imaginación del ser humano. Cuanto más averiguamos, más improbable parece que el planeta Tierra sea un milagro aislado rebosante de vida entre un sinfín de galaxias de planetas inertes. Son muchos los científicos eminentes que aseguran que sólo es cuestión de tiempo dar con otras formas de vida en el Universo. De lo que no están tan seguros es del medio exacto por el que hallaremos a nuestros vecinos intergalácticos y de si se reducirán a un puñado de células o, en cambio, serán seres de mayor tamaño al estilo de E.T.

“Encontraremos vida en el espacio en este siglo”, afirmó el Dr. Seth Shostak, astrónomo sénior del SETI (Instituto para la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) en la Convención de Innovación celebrada hace poco por la Comisión Europea.

“Aparte de la nuestra, existen otros 150.000 millones de galaxias, en cada una de las cuales hay varias decenas de miles de millones de planetas similares a la Tierra. Si nos encontramos en el único lugar del Universo en el que ocurre algo interesante, se trata de un milagro. Y quinientos años de astronomía nos han enseñado que, cada vez que uno cree en un milagro, se equivoca”.

¿Y cómo se descubrirá vida en el espacio? Shostak opina que se trata de “una carrera entre tres caballos” que se decidirá en el plazo de los próximos veinticinco años. Se encontrará cerca de la Tierra, en forma microbiana, puede ser en Marte o en una de las lunas de Júpiter. La segunda posibilidad consiste en que se hallen indicios de gases generados por procesos biológicos, por ejemplo algo similar a la fotosíntesis, en las atmósferas de planetas que orbitan otras estrellas. La tercera posibilidad es que Shostak y su equipo del SETI capten señales de vida inteligente gracias a las antenas inmensas que tienen a su disposición.

La Dra. Suzanne Aigrain, catedrática de Astrofísica en la Universidad de Oxford, que estudia planetas extrasolares (o exoplanetas, esto es, planetas que orbitan estrellas que no son el Sol), representaría el segundo caballo de la competición. Durante su conferencia, Aigrain señaló que, según sus pesquisas, ella también apuesta por que no estamos solos. “Estamos próximos a poder afirmar con una buena dosis de certeza que (en el Universo) son bastante comunes los planetas habitables como es la Tierra (...) Por eso cuando me preguntan si creo en la existencia de vida en otros planetas, me decanto por el sí como científica, porque las probabilidades de que así sea son abrumadoramente elevadas”.

La Dra. Aigrain y los grupos con los que trabaja vienen utilizando la luz (o sea, radiación electromagnética) como instru-mento primordial para buscar planetas que giren en torno a otras estrellas. Se clasifican como habitables aquellos planetas de un tamaño aproximado al de la Tierra cuya temperatura en su superficie sea adecuada para la existencia de agua en estado líquido sobre la misma. Los indicios delatores de vida buscados por Aigrain y sus colabo-radores son trazas de gas en la atmósfera de exoplanetas cuya presencia sólo pueda estar justificada, en teoría, por la presencia de una fuente biológica como sería la foto-síntesis.

Entretanto, Shostak y los científicos de SETI buscan indicios de vida en el Uni-verso escudriñando posibles signos del uso de alguna tecnología. Si este equipo llega-ra a descubrir transmisiones de radio pro-cedentes del espacio, Shostak asegura que provendrían de alguna civilización más avanzada que la nuestra. “¿Por qué recalco que si nos encontramos con E.T., vendrá de una sociedad más avanzada que nosotros? Porque uno no va a captar señales de nean-dertales. Los neandertales de los klingon no construían radiotransmisores con los que comunicarse”.

Y si realmente llegásemos a encontrar vida en otros planetas o interceptar una señal de radio, ¿cuáles serían las consecuencias? El hallazgo de un microbio extraterrestre aportaría información profusa de tipo biológico, pero también abriría un profundo debate filosófico. En palabras del propio Shostak, “literalmente, lo cambiaría todo”.

Fuente: CORDIS