jueves, 5 de marzo de 2015

Científicos descubren cómo las galaxias regulan el nacimiento de estrellas

Un grupo de científicos ha formulado una teoría basada en la temperatura para responder a uno de los misterios que más intrigaba a los astrónomos, por qué en los cúmulos de galaxias no surgen tantas nuevas estrellas como sería posible.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la Universidad estatal de Michigan han formulado una teoría, publicada hoy en Nature, para describir cómo los grandes grupos de galaxias pueden regular la formación de estrellas.

En el interior de las galaxias existe gas interestelar que, cuando se enfría rápidamente y se condensa, acaba colapsando para dar nacimiento a una nueva estrella, pero la cantidad de gas disponible no se corresponde con la cantidad de nuevos astros.

Aunque los astrónomos supusieron durante tiempo que algo tenía que impedir que el gas se enfriara lo suficiente, saber exactamente la razón era hasta ahora un misterio.

"Realmente es necesario que exista algún mecanismo que impida al gas enfriarse, pues en caso contrario el universo podría tener diez veces más estrellas", según Michael McDonald, del Instituto Kavli de astrofísica e investigación especial, dependiente del MIT.

McDonald y sus colaboradores establecieron un marco teórico que se basa en dos mecanismos de "antienfriamiento".

El grupo estudió el comportamiento del gas dentro del conglomerado de galaxias, teniendo en cuenta el radio, la masa, la densidad y la temperatura, con lo que descubrieron que existe un umbral crítico de temperatura por debajo del cual el enfriamiento del gas se acelera de forma significativa y lo suficientemente rápido como para crear estrellas.

Según la teoría formulada por los científicos, hay dos mecanismos diferentes que regulan la formación de estrellas en los grandes conglomerados de galaxias y que dependen de que su temperatura esté por encima o por debajo de ese umbral crítico.

En ciertos grandes grupos de galaxias puede ser que el gas esté demasiado caliente -a varios cientos de millones de grados celsius-, por ello, aunque algunas zonas pudieran empezar a enfriarse, el calor general impediría que el enfriamiento fuera suficiente como para crear estrellas. Este fenómeno se conoce como conducción.

"Sería como poner un cubito de hielo en un cazo de agua hirviendo", explicó McDonalds, quien señaló que en esos grupos de galaxias el gas nunca se enfriaría como para crear estrellas, pues "una vez que se alcanzan temperaturas tan altas, el posible enfriamiento no es eficaz".

Pero además existen grupos de galaxias de "núcleo frío", en las que el gas cerca del centro puede estar lo suficientemente frío como para crear nuevas estrellas.

Sin embargo, los científicos consideran que una parte de ese gas frío puede precipitarse en un agujero negro central, el cual escupe material caliente que recalienta la zona e impide el nacimiento de estrellas, fenómeno al que se refieren como "respuesta impulsada por precipitación".

La combinación de ambos fenómenos "proporciona una imagen simple y clara de cómo la formación de estrellas se rige en los conglomerados de galaxias".

Los investigadores compararon su marco teórico con la observación de varias agrupaciones de galaxias y descubrieron que "su teoría encajaba con las diferencias observadas" entre ellas.

Gracias a este marco teórico, McDonald señaló que los investigadores serán capaces de predecir la evolución de los cúmulos de galaxias y la estrellas que se produzcan en ellos.

Los investigadores esperan profundizar en esta teoría para comprobar si los mecanismos que regulan la formación de estrellas en los conglomerados de galaxias también pueden aplicarse a las galaxias de manera individual, pues las evidencias preliminares sugieren que es así.

"Si podemos usar toda esta información para entender porque se forman o no estrellas a nuestro alrededor habremos dado un gran paso adelante", consideró McDonald.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Descubren cómo las galaxias regulan el nacimiento de estrellas

Un grupo de científicos ha formulado una teoría basada en la temperatura para responder a uno de los misterios que más intrigaba a los astrónomos, por qué en los cúmulos de galaxias no surgen tantas nuevas estrellas como sería posible.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la Universidad estatal de Michigan han formulado una teoría, publicada hoy en Nature, para describir cómo los grandes grupos de galaxias pueden regular la formación de estrellas.

En el interior de las galaxias existe gas interestelar que, cuando se enfría rápidamente y se condensa, acaba colapsando para dar nacimiento a una nueva estrella, pero la cantidad de gas disponible no se corresponde con la cantidad de nuevos astros.

Aunque los astrónomos supusieron durante tiempo que algo tenía que impedir que el gas se enfriara lo suficiente, saber exactamente la razón era hasta ahora un misterio.

"Realmente es necesario que exista algún mecanismo que impida al gas enfriarse, pues en caso contrario el universo podría tener diez veces más estrellas", según Michael McDonald, del Instituto Kavli de astrofísica e investigación especial, dependiente del MIT.

McDonald y sus colaboradores establecieron un marco teórico que se basa en dos mecanismos de "antienfriamiento".

El grupo estudió el comportamiento del gas dentro del conglomerado de galaxias, teniendo en cuenta el radio, la masa, la densidad y la temperatura, con lo que descubrieron que existe un umbral crítico de temperatura por debajo del cual el enfriamiento del gas se acelera de forma significativa y lo suficientemente rápido como para crear estrellas.

Según la teoría formulada por los científicos, hay dos mecanismos diferentes que regulan la formación de estrellas en los grandes conglomerados de galaxias y que dependen de que su temperatura esté por encima o por debajo de ese umbral crítico.

En ciertos grandes grupos de galaxias puede ser que el gas esté demasiado caliente -a varios cientos de millones de grados celsius-, por ello, aunque algunas zonas pudieran empezar a enfriarse, el calor general impediría que el enfriamiento fuera suficiente como para crear estrellas. Este fenómeno se conoce como conducción.

"Sería como poner un cubito de hielo en un cazo de agua hirviendo", explicó McDonalds, quien señaló que en esos grupos de galaxias el gas nunca se enfriaría como para crear estrellas, pues "una vez que se alcanzan temperaturas tan altas, el posible enfriamiento no es eficaz".

Pero además existen grupos de galaxias de "núcleo frío", en las que el gas cerca del centro puede estar lo suficientemente frío como para crear nuevas estrellas.

Sin embargo, los científicos consideran que una parte de ese gas frío puede precipitarse en un agujero negro central, el cual escupe material caliente que recalienta la zona e impide el nacimiento de estrellas, fenómeno al que se refieren como "respuesta impulsada por precipitación".

La combinación de ambos fenómenos "proporciona una imagen simple y clara de cómo la formación de estrellas se rige en los conglomerados de galaxias".

Los investigadores compararon su marco teórico con la observación de varias agrupaciones de galaxias y descubrieron que "su teoría encajaba con las diferencias observadas" entre ellas.

Gracias a este marco teórico, McDonald señaló que los investigadores serán capaces de predecir la evolución de los cúmulos de galaxias y la estrellas que se produzcan en ellos.

Los investigadores esperan profundizar en esta teoría para comprobar si los mecanismos que regulan la formación de estrellas en los conglomerados de galaxias también pueden aplicarse a las galaxias de manera individual, pues las evidencias preliminares sugieren que es así.

"Si podemos usar toda esta información para entender porque se forman o no estrellas a nuestro alrededor habremos dado un gran paso adelante", consideró McDonald.

Planes de exploración china de Marte ya están en fase técnica



China tiene como uno de sus planes futuros la exploración de Marte y de asteroides (como los que se encuentran entre ese planeta y Júpiter), y actualmente los científicos del país asiático llevan a cabo estudios de viabilidad de esa exploración, destacó un responsable del programa espacial chino.

Según Ye Peijian, miembro de la Academia China de Tecnología Espacial y director de las misiones lunares del país asiático, los expertos a cargo de los planes de exploración marciana han conseguido solucionar algunas de las principales dificultades, aunque llevará un tiempo superar la actual fase técnica.

Ye hizo estas declaraciones en los márgenes del plenario anual de la Conferencia Consultiva Política, un equivalente del país asiático a una cámara alta que se reúne esta semana con la participación de destacadas personalidades de la política, la economía, la cultura o la ciencia de China.

"Somos un país en desarrollo, y por tanto deberíamos reducir la exploración a determinados planetas", destacó el científico chino, un conocido defensor de la exploración de Marte y de los asteroides, planetoides que según él contienen información vital sobre el "Big Bang" y deben estudiarse por el posible riesgo que suponen para la Tierra.

China intentó comenzar su exploración de Marte en 2011 conjuntamente con Rusia, a través de la misión no tripulada Fobos-Grunt, pero el lanzamiento fue un fracaso y desde entonces su interés por el planeta rojo se ha reducido.

El país asiático se ha centrado más en ramas más avanzadas de su programa espacial, como las misiones tripuladas alrededor de la Tierra (con el proyecto de construir una estación espacial permanente china) o la exploración de la Luna.

Una sonda espacial visitará el singular planeta enano Ceres

Ceres, el más pequeño de los planetas enanos del Sistema Solar, recibirá el próximo 6 de marzo, por primer vez en su historia, la visita de una sonda de la agencia espacial estadounidense (NASA) que investigará si el cuerpo celeste esconde bajo su superficie una capa de agua helada.
En una rueda de prensa, técnicos de la NASA ofrecieron ayer detalles de la misión de la sonda Dawn, lanzada al espacio en 2007 y que se dedicará a enviar durante 16 meses imágenes de Ceres a los científicos para que puedan estudiar su singular superficie y entender mejor su origen y evolución.
"Dawn está a punto de hacer historia”, afirmó Robert Mase, director de la misión de la sonda en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California (EEUU).
Ceres fue descubierto en 1801 por Giuseppe Piazzi y primero se le consideró un cometa, después un planeta y un asteroide, hasta que finalmente se le catalogó como planeta enano en 2006.
La fase final en marcha
La sonda espacial Dawn comenzó la fase final de aproximación a Ceres en diciembre y ya ha enviado a la NASA unas imágenes en las que se puede apreciar un brillo dentro de uno de los cráteres de la superficie oscura del planeta enano.
La directora del Programa de Pequeños Cuerpos Espaciales, Carol Raymond, explicó que los "brillos que retratan las fotografías siguen siendo un misterio”.
"Nunca antes habíamos visto en el espacio unos brillos como éstos. Están dentro de un cráter en el que la Agencia Espacial Europea (ESA) encontró vapor de agua y no sabemos si podría estar relacionado”, explicó Raymond a la prensa internacional.
Las imágenes que permiten ver los brillos, y que Carol Raymond mostró durante su rueda de prensa, fueron tomadas por la sonda Dawn a finales de febrero a una distancia aproximada de 29.000 millas (46.000 kilómetros) del planeta enano.
El investigador principal de la misión de Dawn, Chris Russell, explicó en un comunicado que los brillos de Ceres podrían tener un origen volcánico, pero prefiere lógicamente esperar a disponer de imágenes de mayor resolución para poder hacer afirmaciones geológicas.

"Estudiar a Ceres nos permitirá hacer una investigación histórica del espacio, podremos adentrarnos en el primer capítulo de la historia de nuestro sistema solar”, afirmó el director de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, Jim Green, en videoconferencia desde la sede de la agencia espacial. (EFE)

La gran aventura de la sonda espacial Dawn
Antecedente La sonda Dawn ya visitó, durante 14 meses, entre 2011 y 2012, al asteroide gigante Vesta, que, como Ceres, se encuentra en el cinturón de asteroides comprendido entre las órbitas de Marte y Júpiter y que alberga cientos de cuerpos celestes que merecen ser investigados.
Objetivo Entonces, la sonda consiguió tomar más de 30.000 imágenes del cuerpo y proporcionó a los científicos mejores conocimientos sobre la composición y la historia geológica de Vesta, que tiene un diámetro medio de 326 millas (525 kilómetros). Ceres se formó más tarde que Vesta.



martes, 3 de marzo de 2015

Viaje tripulado a Marte

Los viajes tripulados al planeta Marte han sido motivo de discusión científica desde la década de 1950. Varias agencias espaciales han desarrollado proyectos a futuro, abarcando desde la realización de misiones cortas hasta la fundación de colonias y la adaptación a la vida humana del planeta. Asimismo, la presencia de humanos en Marte ha sido motivo de numerosas obras artísticas, cine, en particular de ciencia ficción.

Marte es el segundo destino estudiado para su exploración después de la Luna, ya que es el que tiene condiciones ambientales más similares al planeta Tierra.

OBSTÁCULOS A SUPERAR

• Enfrentar los efectos de la exposición a radiación cósmica, radiación ionizante, baja gravedad y baja luminosidad.

• Enfrentar la falta de servicios, en particular médicos.

• Superar obstáculos tecnológicos para realizar el viaje, en particular disponer de energía para realizar el trayecto con personas a bordo, y generar oxígeno y agua para consumo humano.

A la velocidad que se puede lanzar actualmente una nave espacial, un viaje tripulado desde la Tierra hasta Marte de ida y vuelta en las mejores condiciones de distancia y gravedad se estima que llevaría unos 400 a 450 días terrestres.

domingo, 1 de marzo de 2015

Zaskia, ¿una boliviana en marte?

COLONIZACIÓN | UN PROYECTO QUIERE ENVIAR LA PRIMERA COLONIA DE HUMANOS A MARTE. ENTRE LOS SELECCIONADOS ESTÁ UNA BOLIVIANA, SIN EMBARGO, PARA MUCHOS, ESTE PROYECTO ES UNA ESTAFA.

Está convencida de que en algún momento de su vida llegará a Marte. Convencida si es que logra superar los retos que implicará el reality show que se piensa realizar para escoger quiénes viajarán al planeta rojo, a través del proyecto Mars One, en el que un grupo de humanos seleccionados entre más de 200.000 participantes, tendrán el extraño honor de ser los primeros colonizadores del espacio. Zaskia es la única latinoamericana de habla hispana (de la región sólo hay otra candidata, de Brasil) que quedó clasificada junto a otras 99 personas.

Zaskia Antelo, primero boliviana, luego cruceña y después estudiante de Relaciones Internacionales y Antropología hace tres años y medio en Inglaterra, llenó el formulario con el que se iba a elegir a los postulantes de una manera casi automática. Recuerda que fueron varias preguntas las que tuvo que contestar, entre ellas cómo era su sentido del humor a lo que ella le comenta OH!, que es sarcástico mayormente “pero también me gusta hacer bromas tontas”.

No puede ser de otra manera si se toma en cuenta que esta joven tiene apenas 20 años, y que aunque el proyecto en el que se ha enlistado es para ella de seriedad absoluta, su juventud disuelve lo rígido de la idea de irse de la Tierra para no volver jamás.

Pero, ¿es real este sueño que tienen Zaskia y otros 99 participantes como ella? ¿O es sólo una ilusión que nunca terminó (ni terminará) de aterrizar en suelo marciano?



MARS ONE

Mars One (en español Marte Uno) es un proyecto privado y televisivo llevado a cabo por el investigador holandés Bas Lansdorp para establecer una colonia humana permanente en Marte. El plan es mandar satélites de comunicación al planeta en 2018 y luego de varias etapas, finalmente lanzar en 2025 un primer equipo de humanos en Marte para que vivan permanentemente y enviar un nuevo equipo de cuatro astronautas cada dos años tras el envío inicial. El proyecto es alentado por el físico Gerard 't Hooft.

Mars One está intentando asegurar patrocinadores e inversores convirtiéndolo en un reality show y tener ciertos astronautas elegidos por el público. El voto del público, como en los shows del Gran Hermano, será el encargado de tomar la decisión final de quienes formarán parte de los seis grupos de cuatro que viajarán a Marte cada 26 meses, a partir de 2024.

Se espera que sólo poner los primeros cuatro astronautas en Marte cueste aproximadamente 6.000 millones de dólares por lo que Mars One asegura haber identificado proveedores potenciales, como SpaceX, para los componentes de la misión. Sin embargo, en el ámbito científico hay críticas que ponen serias dudas sobre la viabilidad del proyecto, y dicen que se trata sólo de un show de televisión.

Para Daniel Marín, astrofísico y divulgador científico, quien ha recibido el Premio Bitácoras 2012 al mejor blog en lengua hispana en la categoría de ciencia (Eureka) y el Premio Naukas 2013 al mejor blog de divulgación científica, el proyecto que pretendía humanizar a Marte, se ha disuelto en la atmósfera. La ambición de la empresa holandesa está sustentada por mucha ilusión pero poco efectivo.

“Mars One nunca ha contado con un presupuesto a la altura de la misión y carece de apoyos gubernamentales dignos de mención. Y eso sin entrar en los detalles técnicos de su plan para viajar a Marte, unos planes que pasan por el uso masivo de cohetes Falcon Heavy y naves Dragon de la compañía estadounidense SpaceX. Es decir, equipo suministrado por otra empresa con la que Mars One no ha entablado una relación seria (de hecho, a día de hoy Mars One sigue mostrando en sus vídeos promocionales la primeras versiones de la Dragon y el Falcon Heavy). Hablando en plata, Mars One nunca ha tenido una oportunidad real de ir al planeta rojo.”, dice Marín.

Gracias a la promoción de los medios y lo novedoso de la idea, con el tiempo Mars One sí logró atraer a numerosos inversores y se hizo con un nutrido y respetable grupo de asesores técnicos, aunque las posibilidades de ir a Marte seguían siendo científicamente nulas. “Al mismo tiempo, la empresa orientó sus objetivos hacia temas más mundanos y realistas, como por ejemplo la realización de programas de televisión en la Tierra. Es decir, una especie de Gran Hermano espacial con los candidatos para la misión como protagonistas, un objetivo que, dadas las relaciones de Mars One con Endemol -la productora del programa de televisión Gran Hermano- siempre fue considerado por los críticos como la verdadera meta del proyecto.”

Mars One firmó en 2013 contratos con las firmas aeroespaciales Lockheed-Martin y SSTL para desarrollar sondas especiales para Marte, pero la realidad mostraba que eso y otros proyectos no terminaban de asentar un objetivo serio, más aún si se calcula que estas misiones robóticas hubieran costado más de 400 millones de dólares, pero Mars One quería financiarlas en parte mediante una campaña de crowdfunding. Marín explica: “ [...]de acuerdo con los propios planes de Mars One, la misión costaría unos 425 millones de dólares (sin contar el lanzador, ojo), pero la campaña de crowdfunding solamente recogerá 400.000 dólares. O lo que es lo mismo, el 0,1% del presupuesto de la misión. ¿Y el resto del dinero? Si Mars One ya dispone de inversores importantes, ¿para qué iniciar una campaña de crowdfunding (la cooperación colectiva llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos) donde solamente vas a recaudar el 0,1%? Y si no es así, ¿para qué molestarse en primer lugar? Según la empresa, este dinero se destinará a desarrollar estudios previos de viabilidad (traducido: a crear powerpoints) por parte de LM y SSTL, algo que ciertamente está muy bien, pero no nos lleva a ningún lado. Y, hablando de dinero, hay otro problema. ¿Cuánto sale poner un hombre en Marte? Pues, según su propia página, 6.000 millones de dólares. ¿En serio? ¿De verdad tenemos que creer que pueden poner a una persona en el planeta rojo por menos de lo que costarían tres rovers similares a Curiosity? La poca seriedad a la hora de calcular el presupuesto del proyecto no ayuda precisamente a reforzar la credibilidad de la empresa.”

Finalmente, entre tanta polémica, la empresa Mars One, aquella a la que Zaskia ha confiado sus sueños, ha decidido cancelar sus dos sondas espaciales, a pesar del éxito de la campaña de crowdfunding y después de organizar un concurso con el fin de seleccionar instrumentos para la sonda de superficie (el cual ganó un instrumento para cultivar semillas en el suelo marciano). “Esta cancelación ha pasado desapercibida para los medios al coincidir con el anuncio de los cien candidatos a astronauta, pero es un síntoma evidente de que a Mars One no le queda mucho recorrido. Sí, se hablará mucho de ellos en los medios y sin duda organizarán ese esperado Gran Hermano cósmico, pero poco más. Si esta empresa es incapaz de llevar a cabo algo tan ‘sencillo’ como mandar una sonda robótica a Marte, mejor no pensar en vuelos tripulados.”, dice el experto. “Cientos de miles de personas han apoyado y hasta participado en este proyecto creyendo realmente que iban a ir a Marte. Sin embargo, terminarán aterrizando en un simple programa de televisión, y eso con suerte. Como mínimo, eso se llama jugar con el dinero y las ilusiones de la gente. Es lógico que a más de uno la palabra ‘estafa’ le parezca una descripción bastante fiel de lo que ha sucedido con Mars One.”, concluye Marín.



LAS ILUSIONES DE ZASKIA

Pero, y ¿si fuera factible colonizar Marte? Aquellos que han postulado para hacerlo, un grupo de 50 hombres y 50 mujeres de diferentes edades, se lo han tomado muy en serio.

Un medio boliviano publicó recientemente que Zaskia quiere ser madre en Marte y volver en 30 años a la Tierra, pero una de las condiciones que se imponen en este viaje es que es sólo de ida. La joven le contó a OH!, que en realidad no le gustaría volver a la Tierra y que en cuanto a sus planes de maternidad, “No es que 'quiera', si se puede y pasa bueno, no me molesta, volver no me gustaría, me preguntaron si había posibilidad y les dije que en un futuro por supuesto que había una gran posibilidad, pero para ir no hay que tener ningún tipo de esperanza porque no sabemos lo que va a pasar. Es una posibilidad de que hasta aquello ya sea posible.”

Estudiante de Relaciones Internacionales y Antropología, ella dice que esta última carrera no ha influido en su decisión de querer ir a Marte, sino que más bien demuestra que ella ya quería aprender y explorar aún antes de iniciarse en este proyecto “siendo que antropología conlleva entendimiento de cosas y culturas nuevas, más la aventura de explorar diferentes ciudades o villas para formar los datos”, cuenta la joven, que no sabe nada de cómo conseguirá Mars One el dinero para llevarla a Marte pero que sí sabe que no recibirá ningún sueldo si es que llega al planeta rojo. “El dinero todavía no está conseguido, se supone que se obtendrá en estos años. No me pagarán nada estando allá,” explica a OH!

Zaskia, y sus colegas tuvieron que pasar varios test médicos que comprueban que no tienen ninguna enfermedad crónica, pero respecto a si hubo alguna evaluación psicológica Zaskia cuenta que no sabe nada. “No sé nada de como se hizo aquello, a mí solo me pidieron contestar muchas preguntas y (hacer) el video, ellos tuvieron personas que escogieron de aquello.”

Entre los temores de Zaskia en esta aventura está el que “la nave explote, o que todos muramos de una manera televisada; muchas personas sufrirían como mi familia y todos aquellos que confían y creen en que el proyecto se llevara a cabo. Sería un golpe fatal para aquellos que queden vivos además de que tendrán que lidiar con muchas acusaciones y gente que le gusta meterse donde no la llaman. El problema no es de los que mueren si no de los que quedan a sufrir las consecuencias”, reflexiona Zaskia. Un proyecto como éste obliga a la pregunta de si la joven le teme a la soledad, que la acompañaría durante toda su vida en caso de llegar a Marte, siendo que la primera tripulación sería de sólo cuatro personas que vivirían prácticamente separadas. “Me gusta estar sola. Es bueno tener siempre amigos y chatear online, pero me agrada mi propia compañía”.

De la Tierra Zaskia dice que extrañaría la “gente, cultura, tradiciones, poder viajar y aprender nuevas costumbres”, y aunque cree que existe vida fuera de la Tierra no está segura de que la haya en Marte. Lo que es seguro es que soñar, no le va costar nada.



Vida Marte

En 1837 los astrónomos alemanes Beer y Mädler publicaron el primer mapamundi de Marte, con datos obtenidos de sus observaciones telescópicas, al que seguirían los del británico Dawes a partir de 1852. El año 1877 presentó una oposición muy cercana a la Tierra, y fue un año clave para los estudios de Marte. El astrónomo estadounidense A. Hall descubrió los satélites Fobos y Deimos, mientras el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli se dedicó a cartografiar cuidadosamente Marte; en efecto, hoy en día, se usa la nomenclatura inventada por él para los nombres de las regiones marcianas (Syrtis Major, Mare Tyrrhenum, Solis Lacus, etc.). Schiaparelli también creyó observar unas líneas finas en Marte, a las cuales bautizó como canali. El problema fue que esta palabra se tradujo mal al inglés como "canals", palabra que implica algo artificial e implicaba que estos canales habían sido construidos por civilizaciones marcianas. Esta y una sabia y antigua civilización marciana había construido esos canales para drenar agua de los casquetes polares y enviarla hacia las sedientas ciudades; de hecho, los canales fueron una ilusión óptica. Hacia los años 1950, ya casi nadie creía en civilizaciones marcianas, pero muchos estaban convencidos de que, si había vida en Marte, sería en forma de musgos y líquenes primitivos, hecho que se puso en duda al ser Marte visitado por primera vez por una nave espacial, el Mariner 4, en 1965. Los primeros análisis de espectrometría de Marte se iniciaron en 1884, cuando el astrónomo estadounidense William Wallace Campbell demostró que no había agua ni oxígeno en la atmósfera de Marte. Las actuales teorías que predicen las condiciones en las que se puede encontrar vida, exigen la disponibilidad de agua en estado líquido. Es por ello tan importante su búsqueda, todavía no hallada en este planeta. Tan solo se ha podido encontrar agua en estado sólido (hielo) y se especula que bajo tierra pueden darse las condiciones ambientales para que el agua se mantenga en estado líquido. El agua líquida no puede existir sobre la superficie de Marte bajo las condiciones actuales de su atmósfera. (Heldmann et al., Jennifer L. (2005/05/07), «Formation of Martian gullies by the action of liquid water flowing under current Martian environmental conditions», Journal of Geophysical Research).

Zaskia Antelo Un viaje sin retorno a Marte

Una selección rigurosa
LA ÚNICA DE HABLA HISPANA

"Nunca pensé que iría a vivir a Inglaterra, así que imagínate, mucho menos que acabaría viajando a Marte", le dice a BBC Mundo

Zaskia Antelo, una joven boliviana que desde hace tres años reside y estudia en Reino Unido.

Esta cruceña de 20 años todavía no puede creer que la hayan seleccionado entre más de 200 mil aspirantes para participar en la tercera ronda del proyecto Mars One, la iniciativa de una organización holandesa sin fines de lucro que se propone fundar la primera colonia humana en el Planeta Rojo.

Zaskia es la única latinoamericana de habla hispana (de la región solo hay otra candidata, de Brasil) que quedó clasificada junto a otras 99 personas.

Estos 100 "privilegiados" deberán ahora someterse a otras pruebas que incluyen entre otras cosas entrenamiento y la participación en un programa de reality TV.

El voto del público, como en los shows del Gran Hermano, será el encargado de tomar la decisión final de quienes formarán parte de los seis grupos de cuatro que viajarán a Marte cada 26 meses, a partir de 2024.

Si bien la iniciativa ha cobrado fuerza en el imaginario popular, en el ámbito científico ha generado críticas y escepticismo: muchos dudan tanto de su viabilidad como de su sustento ético.

SENTIMIENTOS DIVERSOS

"Mi familia no quiere que me vaya. Mi mamá lloró con la noticia. Me dijo: ´yo quería que pierdas esa ronda´. Lo mismo mis tías. Pero mis amigos están contentos", cuenta Zaskia.

Pero la congoja familiar no empaña ni la alegría ni el entusiasmo que esta estudiante de Relaciones Internacionales y Antropología de la Universidad de Sussex siente cada vez que habla del proyecto.

"Quiero ir porque me van a enseñar muchísimas cosas: ingeniería, medicina.. y además voy a poder hacer investigación".

"Soy muy curiosa y me gusta aprender. Así que yendo allá, voy a poder aprender y devolverle algo a la humanidad. Y además me haría muy feliz porque me atrae la aventura que conlleva".

"Una vez fui a China a estudiar Kung Fu, y eso me impactó mucho, no tenía nada en común con nadie, todos eran de distintas partes del mundo. Hablábamos diferentes idiomas y ni siquiera escuchábamos la misma música. Pero igual, aprendimos a trabajar en equipo", dice.

"Eso me hizo entender muchas cosas de las que nunca te darías cuenta si no estás en situaciones extremas", añade.

Si bien es cierto que falta casi una década para el viaje -eso siempre y cuando pase a la final y forme parte del primer grupo- Zaskia tampoco parece abrumada porque el viaje solo contempla un pasaje de ida.

Pero no se trata solamente de que no haya posibilidad de regresar: un estudio presentado el año pasado en una conferencia de la Unión Astronómica Internacional en Toronto, Canadá, concluye que sin equipos especiales capaces de generar nitrógeno (algo que no está previsto llevar), los primeros humanos se sofocarían en menos de 70 días.

"Entiendo a quienes plantean otros puntos de vista, pero muchas de las críticas no son de científicos", le dice a BBC Mundo Zaskia, que ya se ha hecho a la idea de dejar todo lo que ama atrás.

CÓMO ELEGIR

Pero, ¿qué tiene Zaskia que no tengan los otros 202.586 aspirantes? ¿Qué criterio han empleado los organizadores para seleccionar a los fundadores de una comunidad marciana?

A juzgar por los 50 hombres y 50 mujeres elegidos, el criterio es amplio.

Dianne McGrath, australiana de 45 años, por ejemplo, se describe como líder, jugadora de equipo y talentosa a la hora de resolver problemas con creatividad.

Dice tener experiencia en dirigir equipos de ventas y mercadeo.

Lennart Lopin, un alemán que vive en Florida, Estados Unidos, de 36 años, es programador.

Antes fue monje budista y como tal, asegura, está acostumbrado a meditar en cuevas y estar al tanto de lo que es el aislamiento sensorial.

Y el polaco Mikolaj Zielinski, de 38, comienza su presentación así: "Soy uno de los primeros cuatro marcianos en llegar a tu planeta...".

Los requisitos que se estipulan en la página de internet de Mars One nos dan una idea vaga de cuál es el perfil ideal para participar en esta empresa.

Con preguntas como ¿qué cosas han cambiado tu vida?, ¿cómo reaccionaste ante una situación de estrés? o ¿crees que serías capaz de vivir en Marte? buscan identificar -a través de cuestionarios, entrevistas, presentación de videos online y certificados médicos- a adultos sanos, curiosos, creativos, confiables y con capacidad de adaptación.

"Me tardé como cuatro horas llenando el cuestionario", le dice a BBC Mundo Zaskia, que recuerda que también le pidieron que definiese su sentido del humor.

Todavía está por verse si pasa la tercera ronda y, por supuesto, si el proyecto consigue la financiación que necesita para despegar.

Mientras tanto, la boliviana Zaskia Antelo continúa con sus estudios y su vida normal.

Y, si cuando llega el momento cambia de idea, puede optar por no viajar: la abrumadora cantidad de interesados hace suponer que no será difícil encontrar a alguien dispuesto a ocupar su lugar en esta aventura sin precedentes.