jueves, 3 de septiembre de 2015

CON TRES ASTRONAUTAS Soyuz va rumbo a la Estación Espacial

Una nave espacial rusa Soyuz con el primer astronauta danés a bordo, además de un ruso y un kazajo, despegó ayer del cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS).

El Soyuz TMA-18M despegó de Baikonur a las 04:37 GMT llevando a bordo al danés Andreas Mogensen, el ruso Serguei Volkov y el kazajo Aidin Aimbetov.

“Tras 528 segundos de vuelo, la nave espacial habitada Soyuz se separó correctamente de la lanzadera”, anunció la agencia espacial rusa Roscosmos en un comunicado. Llegarán a la ISS el viernes a las 06:42 GMT.

Habrá eclipse superlunar este 27 de septiembre

La noche del 27 de septiembre, se podrá ver desde el continente americano el primer eclipse de la denominada "supe luna". Han pasado 33 años desde la última vez en que la Luna quedó parcialmente oculta por la sombra de la Tierra en un momento en el que se encuentra algo más cerca de nuestro planeta que la distancia normal.

El extraño fenómeno ocurre porque la órbita de la luna alrededor de la Tierra es elíptica y no circular, lo que hace que en un punto de su viaje, la luna llena aparezca un 10% más grande y brillante de lo normal, lo que se denomina "super luna"

Junto con eso, y durante un par de horas, el satélite natural de la Tierra comenzará a transitar por la sombra terrestre, lo que le dará una tonalidad anaranjada.

El último eclipse superlunar se vio en 1982 y el próximo ocurrirá en 2033. Sólo se han producido cinco eclipses de superluna desde 1900, en los años de 1910, 1928, 1946, 1964 y 1982.e

miércoles, 2 de septiembre de 2015

LA NASA PONE A PRUEBA LA CONVIVENCIA HUMANA Simulan colonización

Seis voluntarios de diversas nacionalidades se aislarán por completo durante un año en una pequeña cúpula en Hawái para reunir información que podría ser preciosa para la NASA a la hora de preparar el envío de astronautas a Marte.

El grupo que protagonizará la experiencia de aislamiento más larga realizada hasta ahora en Estados Unidos incluye a un astrobiólogo francés, una física alemana y cuatro estadounidenses: un piloto, un arquitecto, una médica/periodista y una científica especializada en suelos.

Su espacio de vida para los próximos 12 meses, situado en la costa norte de la isla Mauna Loa (Hawái), es una cúpula de 11 metros de diámetro y seis metros de altura. Las puertas del lugar se cerraron el pasado viernes a las 15:00 hora local (01:00 GMT del sábado).

Cada uno de estos tres hombres y tres mujeres dispondrán de una pequeña habitación con un espacio para una litera y un escritorio. Durante su estadía alejados del mundo comerán alimentos liofilizados y solo saldrán del domo vestidos con un traje espacial, como si vivieran realmente en Marte. Tendrán acceso limitado a Internet.

Sheyna Gifford, una de las integrantes del grupo, dice que son "seis personas que quieren cambiar el mundo".

El arquitecto Tristan Bassingthwaighte añade que quiere experimentar cómo mejorar la capacidad humana "de vivir en medioambientes extremos, en la Tierra y en otros mundos", según su perfil de LinkedIn. "Espero aprender muchas cosas", sostuvo.

El francés Cyprien Verseux, de 25 años, prepara por su parte un doctorado para la universidad de Roma. Su terreno de especialización lo llevará a estudiar cómo volver lo más independiente posible de la Tierra un puesto de avanzada en Marte, utilizando organismos vivos para transformar las materias primas encontradas en ese planeta en productos que puedan ser consumidos por seres humanos.

Conflictos personales

Los astronautas que quieran intentar el viaje a Marte deberán pasar mucho más tiempo en el espacio que las habituales misiones de seis meses en la Estación Espacial Internacional (ISS).

La tecnología actual permite a la Nasa enviar misiones robotizadas a Marte, en un viaje de ocho meses, pero una misión con humanos duraría en total entre uno y tres años.

Vivir un periodo tan largo en un espacio confinado, sin acceso al aire libre o a un mínimo de intimidad, es la mejor manera de que se desaten conflictos.

La agencia espacial estadounidense (NASA) quiere así intentar aprender lo más posible sobre la cohesión y la evolución psicológica de los miembros de este tipo de misiones aisladas, antes de intentar enviar astronautas al planeta rojo, lo que espera hacer en la década de 2030.

Experiencias anteriores

Ya se realizaron dos experiencias de aislamiento de cuatro y ocho meses. La NASA gastó 1,2 millones de dólares en estas simulaciones y acaba de recibir un financiamiento de un millón adicional para tres nuevas experiencias en los próximos años, según la principal científica de este programa, Kim Binsted.

"Es realmente poco caro para investigación espacial", explicó desde Hawái. "Es irrisorio en relación al costo de una misión espacial que termine mal".

Durante la misión de ocho meses estallaron conflictos pero los miembros de la tripulación pudieron solucionar sus problemas.

"Una de las lecciones que aprendimos es que no puedes evitar ciertos conflictos personales. Esto pasará forzosamente durante estas misiones de larga duración, incluso con las personas más amables", explicó Binsted.

Los primeros resultados científicos de estas misiones deben ser difundidos antes de un año.

Jocelyn Dunn, que participó de la misión de aislamiento de ocho meses, explicó que apreciaba las bromas internas entre los miembros de la tripulación o las sesiones colectivas de deporte diario. También aprendió a cocinar platos, como "bagels" o pizzas, con los ingredientes que tenía a mano.

Al final de la misión a inicios de junio, describió su alegría de volver "a la Tierra", de poder comer vegetales frescos, utilizar un cuchillo para cortar la carne, nadar, beber soda o champán. "No podía creer cómo extrañaba los sabores y la textura de un churrasco jugoso".

Convivencia

Esta misión se centrará en la cohesión de los miembros de la tripulación y su rendimiento, recopilando datos sobre una amplia gama de factores cognitivos, emocionales y sociales que pueden afectar el rendimiento del equipo.

martes, 1 de septiembre de 2015

"2014 MU69", el próximo mundo congelado que explorará la NASA

El cinturón de Kuiper, el reino de los planetas enanos y congelados, es enorme. La luz procedente del Sol tarda más de tres horas en atravesar este barrio de rocas muertas y heladas, cometas y pequeños mundos, y sus vestigios llegan a una distancia próxima a los 740.000 millones de kilómetros, en los confines del Sistema Solar. Dentro de esta nube que es como una piel que recubre las órbitas de los grandes planetas, los científicos buscan entender cómo se originó el vecindario espacial de la Tierra.

Este viernes, la NASA anunció cuál será la próxima parada en el intento de explorar esta vasta región, después de que el 14 de julio la nave "New Horizons" sobrevolara las proximidades de Plutón, uno de los pequeños mundos helados que habitan esta región.

En esta ocasión, los científicos propusieron que el siguiente en mostrar sus secretos sea "2014 MU69", un objeto, lo llaman KBO, por "Kuiper Belt Object", que está situado a 160.000 millones de kilómetros de Plutón y que la nave alcanzaría en 2019. Pero la NASA aún debe decidir si gasta el precioso combustible de la nave en alcanzar esta roca o si debe conservar las reservas para lo que pueda pasar.

"'2014 MU69' es una gran elección porque es el típico 'KBO' que se formó donde orbita ahora", explicó Alan Stern, el investigador principal de la misión "New Horizons" y científico del "Southweast Research Institute" (SwRI) en Boulder, Colorado. "Además, este 'KBO' no requerirá tanto combustible como otros, y esto nos protegerá ante posibles imprevistos", añadió.

De este modo, si la nave se acercara a este objeto, comenzaría la etapa de la misión conocida como "extended mission", y que está diseñada para continuar con la exploración del Cinturón de Kuiper.

Así, la NASA respondería a la recomendación de la Academia Nacional de Ciencias que pedía explorar esta región previamente inexplorada para investigar más acerca de los orígenes del Sistema Solar.

Sin embargo, acercarse a este objeto no saldrá gratis. Aparte del combustible que se consumirá, la activación de los sistemas de exploracion mermará de forma significativa las reservas de energía y supondrá ralentizar el envío de datos recopilados en Plutón a cambio de lo que "2014 MU69" pueda ofrecer. Como resultado, la vida útil de la sonda podría reducirse de forma drástica.

Actualmente, la nave "New Horizons", a una distancia de unos 4.900 millones de kilómetros de la Tierra, está comenzando a transmitir los datos y las imágenes que almacenó en sus discos duros gracias a su paso por Plutón, el 14 de julio. Sus sistemas están en perfecto estado y tiene reservas de energía para varios años.

"New Horizons" fue diseñado originalmente para volar más allá del sistema de Plutón y explorar objetos adicionales del Cinturón de Kuiper.

DATOS DEL OBJETO

Los científicos estiman que "2014 MU69" tiene unos 45 kilómetros de ancho, 10 veces más grande y mil veces más masivo que los cometas típicos, como el que la misión Rosetta está orbitando, pero solo alrededor de 0,5 a 1 por ciento del tamaño de Plutón. Fue descubierto hace un año.

Elevan la órbita de la Estación Espacial

La órbita de la Estación Espacial Internacional (EEI) fue elevada ayer a fin de crear condiciones óptimas para el acoplamiento de la nave tripulada rusa Soyuz TMA-18M, previsto para el próximo 4 de septiembre, informó el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia.

La maniobra, dijo un portavoz del CCVE citado por la agencia Interfax, se llevó a cabo con la ayuda de los propulsores del carguero ruso Progress M-28M, adosado a la plataforma, que tras la corrección orbita la Tierra a una distancia media de cerca de 400 kilómetros. La Soyuz TMA-18M será lanzada el miércoles desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) y se acoplará a la EEI dos días después.

¿Cómo se formaron Júpiter y Saturno?

Los científicos han descubierto que los dos gigantes del Sistema Solar podrían haberse formado gracias a la acumulación de guijarros siguiendo el modelo de acreción del núcleo
Científicos del Instituto de Investigación del Sudoeste (SwRI) y la Universidad de Queen (Canadá) han desentrañado el misterio de la formación de Júpiter y Saturno. Este descubrimiento, cambia la visión de cómo podrían haberse formado todos los planetas.

Según explican los autores de este trabajo, publicado en “Nature”, lo más probable es que los planetas más grandes del Sistema Solar se formaran antes que los demás. Júpiter y Saturno, compuestos en su mayoría de hidrógeno y helio, acumularon presumiblemente sus gases antes de que se dispersara la nebulosa solar.

Observaciones realizadas a sistemas estelares jóvenes muestran que los discos de gas de los que se forman los planetas suelen tener una vida útil de entre 1 y 10 millones de años, lo que significa que los gigantes gaseosos del Sistema Solar probablemente se formaron dentro de este espacio de tiempo.

En contraste, la Tierra necesitó al me-nos 30 millones de años para formarse e, incluso, podría haber tardado hasta 100 millones de años. Entonces, ¿cómo pudieron Júpiter y Saturno formarse tan rápidamente? La teoría más aceptada es el llamado modelo de acreción del núcleo.

MODELO DE ACRECIÓN DEL NÚCLEO

Según este modelo, un núcleo de tamaño planetario se forma de hielo y roca primero, y luego una entrada de gas y polvo interestelar se une al planeta para hacerlo cada vez mayor. Sin embargo, este modelo tiene un talón de Aquiles: el primer paso en el proceso. Para acumular una atmósfera masiva se requiere un núcleo sólido de aproximadamente 10 veces la masa de la Tierra, pero estos objetos de gran tamaño, similares a Urano y Neptuno, tendrían que haberse formado en sólo unos pocos millones de años.

En el modelo estándar de la formación planetaria, los núcleos rocosos crecen como objetos de tamaño similar, se acumulan y se asimilan a través de un proceso llamado de acreción. Las rocas incorporan otras rocas, creando montañas; a continuación, las montañas se fusionan con otras montañas y así sucesivamente. Sin embargo, este modelo no es capaz de producir núcleos planetarios lo suficientemente grandes, en un corto período de tiempo suficiente, para explicar los casos de Saturno y Júpiter.

CRECIMIENTO POR ACUMULACIÓN DE GUIJARROS

Hal Levison, autor principal del artículo, ha explicado que “el problema es la escala de tiempo, ya que no estaba claro cómo podrían existir obje-tos como Júpiter y Saturno”. Los nuevos cálculos del equipo demuestran que los núcleos de Júpiter y Saturno podrían haberse formado en 10 millones de años si crecieron acumulando gradualmente una población de guijarros planetarios, unos objetos helados de pocos centímetros de diámetro.

Así, investigaciones recientes han de-mostrado que el gas puede desempeñar un papel vital en el aumento de la eficiencia de acreción. De esta manera, los guijarros entran en una órbita espiral en el pro-toplaneta y son asimilados por el núcleo, ayudados por un viento de frente gaseoso.

En este artículo, los investigadores muestran que la acumulación de cantos rodados puede producir la estructura observada en el Sistema Solar, siempre y cuando, los guijarros se formen lo suficientemente despacio para que los planetas en crecimiento tengan tiempo de interactuar gravitacionalmente entre sí.

EUROPA PRESS / MADRID

La NASA desmiente que un asteroide vaya a destruir América en septiembre

Los rumores se han hecho tan fuertes que la NASA ha tenido que salir a desmentirlos. Según numerosas publicaciones web, un asteroide impactará la Tierra, cerca de Puerto Rico, en algún momento entre el 15 y el 28 de septiembre de 2015, llevando la destrucción a las costas de los Estados Unidos y el Golfo de México, así como a América Central y del Sur.

“No hay ninguna base científica —ni una pizca de evidencia— de que un asteroide o cualquier otro objeto celeste vaya a impactar contra la Tierra en esas fechas”, ha dicho Paul Chodas, gerente de la oficina de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California.

De hecho, las observaciones de este programa indican que no ha habido asteroides o cometas observados que pudieran afectar a la Tierra en ningún momento en el futuro previsible. Todos los asteroides potencialmente peligrosos tienen una probabilidad de menos del 0,01% de impactar la Tierra en los próximos 100 años.

La oficina de objetos cercanos a la Tierra en el JPL es un grupo clave involucrado con la colaboración internacional de astrónomos y científicos que vigilan en el cielo con sus telescopios, en busca de asteroides que podrían hacer daño a nuestro planeta y predecir sus trayectorias a través del espacio para el próximo futuro. Si hubiera alguna observación sobre cualquier cosa que se dirigiera a nuestro planeta, Chodas y sus colegas lo sabrían.

“Si hubiera cualquier objeto lo suficientemente grande como para hacer ese tipo de destrucción en septiembre, habría-mos visto algo ya”, ha declarado.

Otra cosa que Chodas y su equipo saben es que esta no es la primera vez que se ha hecho una “salvaje afirmación sin fundamento” de que un objeto celeste está a punto de impactar la Tierra, “y por desgracia, probablemente no será la últi-ma”. Parece ser uno de los temas favo-ritos de la World Wide Web, indica el comunicado.

EL DÍA DEL JUICIO FINAL

En 2011 hubo rumores sobre el llamado “día del juicio final” del cometa Elenin, que nunca planteó ningún peligro de dañar a la Tierra y se dividió en una corriente de desechos pequeños en el espacio. Luego estaban las afirmaciones de Internet que rodean el final del calendario maya el 21 de diciembre de 2012, insistiendo en que el mundo se acabaría con un gran impacto de un asteroide.

Este mismo año, se ha dicho que los asteroides 2004 BL86 y 2014 YB35 tenían peligrosas trayectorias cercanas a la Tierra, pero sus sobrevuelos cercanos a nuestro planeta en enero y marzo fue-ron sin incidentes, como dijo la NASA que lo harían.

“Una vez más, no hay evidencia exis-tente de que un asteroide o cualquier otro objeto celeste esté en una trayectoria de impacto contra la Tierra”, dijo Chodas. “De hecho, ni uno solo de los objetos conocidos tiene alguna posibi-lidad creíble de golpear nuestro planeta durante el próximo siglo”, ha concluido.