lunes, 10 de agosto de 2015

Rosetta se acerca al Sol, punto clave de su misión

El cometa 67P alcanzará este jueves el punto más cercano al Sol de su trayectoria, momento clave de la misión sembrada de obstáculos y sorpresas de la sonda europea Rosetta, que sigue al cuerpo celeste en su viaje interplanetario.

Dicho momento llega tras 22 años de proyecto, destinado a conocer los orígenes de la vida en el planeta Tierra.

Cronología del proyecto Rosetta

1993: La misión Rosetta es aprobada por la Agencia Espacial Europea (ESA), que busca comprender los orígenes de la vida en la Tierra analizando el polvo de un cometa. Se decide hacerlo "in situ", gracias a un pequeño robot bautizado Philae, nombre de una isla egipcia en el Nilo.

Marzo de 2004: La sonda Rosetta es lanzada diez años después de iniciado el proyecto, a bordo de un cohete Ariane 5 que despegó de la base de Kourou en la Guayana Francesa.

Noviembre de 2009: Para acelerar su desplazamiento en dirección del Sol, Rosetta utiliza los campos de gravedad de la Tierra y de Marte. Se trata de una especie de juego de billar cósmico, según la ESA, ya que la sonda se propulsa gracias al efecto de "honda" gravitacional de la Tierra y de Marte. Se acerca a la Tierra en marzo de 2005, noviembre de 2007 y noviembre de 2009, y a Marte en febrero de 2007.

2008: Rosetta pasa cerca (800 km) del asteroide 2867 Stein. También se cruza con el 21 Lutetia, dos años más tarde.

Junio de 2011: La radiación solar es insuficiente para alimentar las baterías de sus equipos. Rosetta, que entonces se encuentra a unos 800 millones de km del Sol y mil millones de kilómetros de la Tierra, es colocado en "coma artificial", una hibernación de 957 días que le permitirá economizar su energía.

Enero de 2014: Rosetta "despierta", y reanuda su camino hacia el cometa, que en ese momento se encuentra a 9 millones de km de distancia. Gracias a sus 11 instrumentos de observación, comienza a escanear la superficie del cometa Churiumov-Guerasimenko.

12 de noviembre de 2014: El pequeño módulo Philae se separa de Rosetta y desciende lentamente a 3,5 km/h hacia el cometa. Unas siete horas más tarde, aterriza sobre el cuerpo celeste de unos 4 km de diámetro, pero queda posado a la sombra entre las rocas, lo cual impide que sus paneles solares alimenten la batería que tiene capacidad de unas sesenta horas.

14 de noviembre de 2014: En una posición inestable, Philae intenta en vano perforar el suelo del cometa. Al día siguiente, su batería se agota y Philae entra en hibernación. Pero antes había logrado transmitir sus últimos datos científicos. Sus baterías solares deben asegurar su supervivencia, pero fueron incapaces de recargarse de inmediato para que pudiera seguir trabajando.

13 de junio de 2015: Philae despierta tras siete meses de hibernación, pero tiene dificultades para sostener la comunicación con Rosetta que se encuentra a unos 200 kilómetros, distancia prudente para evitar las proyecciones de gas y polvo del cometa. El 9 de julio, entra en contacto por octava vez con Rosetta. Desde entonces, el robot Philae ha permanecido en silencio.

13 de agosto de 2015: El cometa alcanza el punto más cercano al Sol (185 millones de km) de su trayectoria, siempre escoltado por la sonda Rosetta. La misión, que inicialmente debía terminar a fines de 2015, se prolonga hasta septiembre de 2016. Rosetta debería terminar sus días sobre el cometa para cerrar con broche de oro una odisea de más de 6.500 millones de kilómetros, que movilizó a 14 países europeos durante 20 años.
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sábado, 8 de agosto de 2015

China inicia programa de detección espacial

Ingenieros chinos anunciaron el lanzamiento, el próximo mes de octubre, del primer satélite del país que ofrecerá servicios de detección remota con fines comerciales, equivalentes a los que actualmente pueden obtenerse a través de populares herramientas como Google Maps o Google Earth.

El satélite Jilin-1 pondrá en órbita dos aparatos para la grabación de video, uno para la toma de fotografías y un cuarto para probar nuevas tecnologías espaciales, destacó Xuan Ming, el presidente de la compañía responsable del lanzamiento, Chang Guang Satellite Technology, a la agencia oficial de noticias Xinhua.

El proyecto ha sido desarrollado por el departamento de Óptica, Mecánica de Precisión y Física de la ciudad nororiental china de Changchun, capital de la provincia de Jilin, que da nombre a este primer satélite de teledetección chino.

Los satélites "se centrarán en el envío de fotografías a clientes, y ayudarán en labores como la prevención de desastres, la asistencia en cosechas o la búsqueda de recursos", subrayó Xuan.

China, que ha conseguido acercarse a EEUU y Rusia en campos de la tecnología espacial como el envío de misiones tripuladas o las misiones lunares, también desarrolla un intenso programa de uso de satélites, que tiene como clientes a gobiernos de Asia, África o Latinoamérica.

También está desarrollando su propia versión del GPS, el sistema de geolocalización estadounidense, a través de sus satélites Beidou ("Brújula").

miércoles, 5 de agosto de 2015

Espectacular foto de la Estación Espacial Internacional pasando frente a la Luna

La NASA captó una sorprendente y espectacular imagen que se produjo el pasado domingo 2 de agosto en la que se puede ver una silueta en forma de "z" que es la Estación Espacial Internacional (EEI o ISS por sus siglas en inglés) "transitando" la Luna.

Se trata de la nave espacial más grande del momento: la Estación Espacial Internacional que mide unos 100 metros de largo, que pesa casi 420 toneladas y que tiene a bordo seis tripulantes.

A pesar de su enorme tamaño, va a una velocidad de ocho kilómetros cada segundo, lo que le permite completar una vuelta completa a la Tierra en tan sólo 90 minutos.

Según la NASA, este artefacto funciona como un laboratorio de microgravedad (ya que no hay condiciones de gravedad cero por su proximidad a la Tierra) en el que una tripulación internacional vive y trabaja en sus investigaciones, con un horario de 35 horas semanales, a una velocidad de vértigo. Hasta la pausa del bocadillo es un reto en esas circunstancias.

Mientras los científicos llevan a cabo sus investigaciones físicas, biológicas o terrestres, sus ocho bloques de paneles solares se encargan de alimentar los sistemas electrónicos: son tan grandes, que hacen de este objeto el más brillante en el cielo después de la Luna. Esto hace que a veces sea posible incluso verla a simple vista, y para ello la NASA ofrece un servicio de alerta a móviles.

Se cree que los avances en robótica y en tecnología espacial que la han hecho posible serán cruciales para las próximas misiones de la NASA: sobre todo para el objetivo de mandar astronautas a Marte.

De momento, la estación ha estado ocupada permanentemente desde el 2000, y ya han pasado por ella 200 personas procedentes de 15 países.

Los seis astronautas que actualmente habitan el módulo orbital, son: Scott Kelly y Kjell Lindgren (NASA), Gennady Padalka, Mikhail Kornienko, y Oleg Kononenko (Roscosmos) y Kimiya Yui (JAXA).

OBSERVATORIO

Las fotografías fueron tomadas por los expertos de la agencia espacial estadounidense Bill Ingalls y Joel Kowsky, que capturaron el momento desde el observatorio de Woodford (Virginia, EEUU)

Basura de la conquista espacial

La exploración espacial, sin duda, es un gran paso para la humanidad, pero este nivel tecnológico que alcanzó la sociedad generó un problema que va aumentando de forma acelerada: la basura espacial.

La basura o chatarra espacial son todos los objetos artificiales que orbitan alrededor de nuestro planeta y no tienen ninguna utilidad. Usualmente son restos dejados por las misiones espaciales y pueden ir desde pequeñas partículas de pintura que se desprende de las naves, hasta satélites viejos del inicio de la era espacial.

La basura espacial (restos de satélites, cohetes, tornillos y otros instrumentos) amenazan la seguridad de astronautas, satélites y naves espaciales.

Así, en más de medio siglo de la era espacial, según la NASA hay más de 500.000 objetos de residuos de naves espaciales dañadas, satélites en desuso y otros desechos que reposan alrededor de nuestro planeta y representan un peligro constante para la actividad espacial.

Los residuos se desplazan a una velocidad promedio de 25.000 km/h.

Según el Orbital Debris Program de la NASA, más de 21.000 fragmentos mayores de 10 centímetros, están siendo vigilados por las agencias espaciales. Por su escaso tamaño, podrían ser de poca importancia pero el problema no es el tamaño sino la velocidad a la que se desplazan.

Un tornillo no parece gran cosa, pero viajando a velocidades de siete kilómetros por segundo se convierte en un proyectil capaz de atravesar una nave o moverla fuera de su órbita.

La Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) evoluciona en su órbita a 27.743 km/h. Un pequeño cuerpo de entre 1 y 10 centímetros, podría ocasionar daños gravísimos a cualquier nave espacial. Por ello, muchas veces la ISS tuvo que desviarse de su camino debido a la chatarra espacial.

Los objetos mayores de 10 centímetros pueden ser localizados desde la Tierra con radares y telescopios, el resto no y los pequeños, precisamente por no verlos, son los más peligrosos, capaces de destrozar o hacer graves daños a las naves.

Tengamos en cuenta que un cuerpo del tamaño de 1 centímetro (como una canica) a “sólo” 10.000 km/h, libera tanta energía en el impacto como una granada de mano.

Proyectos para barrer

Ante la amenaza existente de la basura espacial, distintas instituciones espaciales han propuesto y estudian continuamente sistemas para la eliminación de los residuos del espacio, pero más allá de la teoría -y del control exhaustivo a través de radares y telescopios ópticos para evitar colisiones- aún no se ha llevado a la práctica ningún método de limpieza real del espacio y los pedazos de basura se siguen acumulando.

“La única manera de resolver el problema es ir allí y eliminar activamente esa chatarra espacial recogiendo cada año los objetos de mayor tamaño. Sólo de esta manera podremos controlar el medio ambiente”, asegura Heiner Klinkrad, director de tratamiento de residuos en la Agencia Europea Espacial (ESA).

Lo más complicado sería atraparlo y estabilizarlo. Las agencias espaciales estudian diferentes métodos, entre ellos: lanzamientos de cohetes auxiliares, disparos desde la Tierra con rayos láser, satélites robóticos, geles espaciales y arpones para pescar chatarra.

Madre con seis hijos

El empresario nipón, Nobu Okada, explicó que desarrollaron un nuevo sistema experimental para intentar reducir el volumen de basura espacial de la atmósfera terrestre con la intención de ofrecer sus servicios a agencias espaciales nacionales y a operadoras privadas de satélites.

El sistema que desarrollaron consiste en lanzar al espacio un satélite, bautizado como "madre", que contiene seis dispositivos de retirada de escombros, llamados "niños". Cuando el satélite lanza a los "niños", estos recolectan fragmentos gracias a un compuesto adhesivo especial, que Okada considera la "clave del proyecto".

Una vez recolectado un volumen de basura determinado los "niños" efectuarían la "reentrada" en la atmósfera terrestre y se desintegrarían junto con los fragmentos que transporten.

Okada afirmó que lanzarán el satélite a finales de 2017.

Pac Man gigante

Un grupo de ingenieros suizos de la École polytechnique fédérale de Lausanne (EPFL) desarrollaron -dentro del proyecto Clean Space (Limpiar el espacio)-, un "Pac Man" gigante que devoraría los pequeños satélites fuera de servicio en la órbita terrestre.

El proyecto, también bautizado como "solución Pac Man" posee una red que se despliega y atrapa los desechos. Una vez capturado, la idea es proyectar el objeto hacia abajo de manera que caiga desde su órbita y sea la fricción con la atmósfera la que se encargue de destruirlos.

De acuerdo con los investigadores, el proyecto podría ser lanzado en 2018 y sería una solución efectiva contra la basura espacial.

Esta idea nació con el objetivo de atrapar al pequeño SwissCube, un satélite que ya no se encuentra activo que ha estado en órbita durante más de cinco años y los científicos están dispuestos a lograr que éste no se convierta en otra pieza más de basura espacial.

Los ingenieros de Lausannne trabajan en crear unos algoritmos capaces de guiar de forma precisa a un sistema de cámaras hasta su encuentro con un objeto tan pequeño como el CubeSat, de sólo 10 cm de lado.

Láser

Investigadores del Laboratorio Computacional de Astrofísica RIKEN en Japón están proponiendo equipar a la ISS con un láser que ayudará a la eliminación de la basura espacial en su camino, según informó Mashable.

Se trata de CAN (siglas en inglés de Red de Amplificación Coherente), un láser que iría montado sobre el telescopio EUSO, un instrumental que se dedicará a analizar la luz ultravioleta generada por rayos cósmicos y que irá instalado en la sección japonesa de la ISS.

La versión completa del láser permitiría disparar a restos de basura espacial ubicados a distancias de hasta 100 kilómetros, con un láser ultravioleta de 100 mil watt y que puede disparar 10 mil pulsos por segundo.

Lo que hará el láser es vaporizar una capa delgada de la basura espacial, generando plasma de alta velocidad que empujará el objeto hacia abajo, hasta que finalmente se desintegre en la atmósfera de la Tierra.

Una versión a escala de EUSO llegará a la EEI entre 2017 y 2018 y podría incluir una versión mini del láser.

COMPONENTES

La basura espacial está formada por los siguientes componentes:

17% Restos de cohetes

13% Objetos relacionados con misiones espaciales

7% Naves actualmente operativas

22% Naves obsoletas o en desuso

41% Resto de objetos

martes, 4 de agosto de 2015

“New Horizons” revela un Plutón diferente con hielos, cordilleras y neblina

La misión New Horizons está cambiando la percepción que tenían los científicos del planeta enano hasta el momento. En concreto, diez días después de que la sonda alcanzara su máxima aproximación máxima, el perfil de este planeta ha resultado muy diferente: Hielos que fluyen, cordilleras zigzagueantes y una vasta neblina, entre otros descubrimientos.

Johan Grunsfeld, administrador asociado de la NASA ha afirmado que “sabíamos que una misión a Plutón podría traer algunas sorpresas, y ahora podemos decir que nuestras expectativas han sido más que superadas”. En su opinión, “Plutón está mostrando una diversidad de geología planetaria que es realmente emocionante”.

Por ejemplo, apenas siete horas después de la máxima aproximación, New Horizons dirigió su instrumento Long Range Reconnaissance Imager (LORRI) hacia Plutón y capturaba la luz del Sol que entraba por la atmósfera. Los primeros datos revelaban brumas de hasta 130 kilómetros por encima de la superficie del mundo.

Además, un análisis preliminar de la ima-gen ha mostrado dos capas distintas de bruma -uno de cerca de 80 kilómetros por encima de la superficie y la otra a una altitud de cerca de 50 kilómetros. Al respecto, el investigador principal del New Horizons Alan Stern, ha reconocido que “mi mandíbula estaba en el suelo cuando vi esta primera imagen de un ambiente extraño en el Cinturón de Kuiper”.

El estudio de la atmósfera de Plutón, como han recordado este investigador, es “un elemento clave” en la creación de los compuestos de hidrocarburos complejos que dan a su superficie un tono rojizo”.

FORMACIÓN DE BRUMAS

Los modelos sugieren que estas brumas se forman cuando la luz solar ultravioleta rompe las partículas de gas metano, el hidrocarburo simple en la atmósfera de Plutón. El desglose de metano provoca la acumulación de gases de hidrocarburos más complejos, como el etileno y el acetileno, que también fueron descubiertos por la nave en la atmósfera del planeta enano.

A medida que estos hidrocarburos caen a las partes más bajas y más frías de la atmósfera, las partículas de hielo se con-densan y crean las brumas. La luz ultravioleta del Sol convierte químicamente las brumas en tolinas, los hidrocarburos que dan a la superficie de Plutón el color más oscuro.

Previamente, los científicos habían cal-culado las temperaturas que, según las teorías, serían demasiado calientes para que se formaran brumas a mayor altitud, de unos 30 kilómetros por encima de su-perficie. Con los nuevos datos, los cientí-ficos reconocen que se van a “necesitar algunas nuevas ideas para averiguar lo que está pasando”.

HIELOS EXÓTICOS

La misión New Horizons también ha en-contrado evidencias de hielos exóticos que fluyen a través de la superficie de Plutón y que son signos reveladores de reciente actividad geológica, algo que los científi-cos no esperaban encontrar.

Las nuevas imágenes muestran detalles fascinantes dentro de la llanura Sputnik. Allí, una capa de hielo parece haber fluido --y todavía puede estar fluyendo-- de una manera similar a los glaciares en la Tierra. Otro de los autores de la investigación, John Spencer, ha matizado que “sólo hemos visto superficies como esta en mun-dos activos como la Tierra y Marte”.

Además, los nuevos datos sobre la com-posición indican que el centro de la plani-cie Sputnik es rica en nitrógeno, monóxido de carbono y hielos de metano. Como apunta Spencer “con las temperaturas de Plutón, estos hielos pueden fluir como un glaciar, mientras que en la región más austral de la llanura, junto a la región ecuatorial oscura, parece que el terreno está lleno de cráteres y ha sido invadida por los depósitos de hielo mucho más recientes”.

La misión New Horizons continuará en-viando los datos almacenados en sus gra-badoras a bordo a la Tierra hasta finales de 2016. La nave espacial actualmente está a 12 millones de kilómetros de Plutón, volando en las profundidades del vecino Cinturón de Kuiper.

La NASA encuentra a un “primo lejano” de la Tierra

Hace 10 días, la NASA anunció que su satélite Kepler identificó un nuevo planeta que, por sus características, bien podría calificarse como un primo de la Tierra, más no su igual.

LA TIERRA: UN CUERPO ÚNICO

En medio de la inmensidad del espacio, la Tierra es una burbuja capaz de proteger la vida frente a las duras condiciones del exterior. Por una parte, porque el campo magnético terrestre se comporta como un escudo que bloquea la radiación solar más dañina. Y, por otra, porque la atmósfera es capaz de filtrar otra porción de estos peligrosos rayos y evitar que una importante parte del calor procedente del Sol “rebote” hacia el espacio. Aparte de esto, gracias a que el aire y el agua pueden amortiguar las fluctuaciones de temperatura, son capaces también de suavizar los cambios provocados por las estaciones y la transición de los días y las noches. Y cuando se desciende al nivel microscópico en medio de este delicado equilibrio, el agua

líquida permite que las moléculas vitales se organicen en células, y éstas a su vez en complejos organismos.

Lo cierto es que hasta ahora el ser humano no ha descubierto ningún otro lugar capaz de reunir estas características tan peculiares y de cobijar formas de vida similares a las terrestres. Pero, dado que se estima que la Vía Láctea puede estar habitada por 100 mil millones de estrellas y por un número aproximado de 40 mil millones de planetas, hace tiempo que científicos decidieron que merecía la pena buscar cuerpos similares a la Tierra más allá del Sistema Solar, y que reciben el nombre de exoplanetas.

LA MISIÓN KEPLER

Se trata de una misión espacial del Programa Discovery que comenzó el 2009 en la sede de NASA; busca detectar planetas similares al nuestro.

El proyecto ya encontró casi 4.700 candidatos a exoplanetas, pero todos ellos deben pasar pruebas posteriores para ser confirmados dentro de esta categoría. David Barrado, astrofísico en el Centro de Astrobiología

(INTA-CSIC), adelanta que en los próximos años se lanzarán varios satélites y que se abrirán nuevas instalaciones en tierra, como el Carmenes, en el Centro Astronómico Hispano Alemán, que mejorarán la capacidad de observación y la velocidad con que se confirman estas “candidaturas” a exoplanetas. Con todo, el astrofísico alerta que es imposible que alguna vez pudiéramos llegar hasta ellos.

60 por ciento más grande



Kepler 452-b es 60 por ciento más grande que la Tierra, por lo que su gravedad sería dos veces la nuestra.

Su tamaño permite a los científicos suponer que el planeta es rocoso, probablemente con una atmósfera más densa y con una importante concentración de volcanes activos.

Ingeniosa pero limitante técnica



El satélite Kepler explora la Vía Láctea monitoreando la luz de las estrellas durante varios años para detectar pequeñas pérdidas de brillo en ellas, producidas por el “fenómeno de tránsito (cuando un planeta pasa delante de “su sol” y tapa parte de la luz de este). Así, además de detectar su presencia, se puede averiguar el tiempo transcurrido entre dos transiciones sucesivas (cuánto duran los años de ese planeta) y qué masa tienen. La desventaja de este método es que solo permite encontrar planetas

cuya órbita está situada de canto respecto a la Tierra, porque en otros casos nunca “taparán” su estrella y los telescopios no podrán detectarlos.

EL MISTERIO DE KEPLER 452-b



El 23 de julio, la NASA anunció el descubrimiento de Kepler 452-b, un exoplaneta a 1.400 años luz de distancia, el primero de un tamaño similar al de la Tierra y con indicios de tener agua en su superficie.

"Este es un paso adelante en la búsqueda del Grial, que es encontrar un planeta de tipo terrestre que tenga unas condiciones similares a las que disfrutamos en la Tierra”, explica David Barrado, para quien, en comparación con descubrimientos previos, la novedad de este

hallazgo es que, además de tratarse

de un planeta parecido en tamaño

a la Tierra (calculan que es un 60 por ciento más pesado), “podría tener agua líquida en la superficie y además está junto a una estrella que es como un primo del Sol, porque tiene unas características muy similares”. Tal

como dice, aunque hace ya varios años que los trabajos de cartografiado de la Vía Láctea han ido añadiendo nuevos exoplanetas a los mapas, solo unos pocos tienen un tamaño parecido al terrestre, y pocos de ellos están cerca de estrellas parecidas al Sol con las características necesarias

para albergar agua, (aunque la misión haya confirmado la presencia de 1.030 exoplanetas, solo 12 tienen estas propiedades).

Pero, tal como explica Héctor Socas, investigador titular en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), hay motivos para ser cautelosos: “Suena muy espectacular hablar de la zona de la habitabilidad, pero en realidad no hay que confundirse, puesto que esto solo quiere decir que no es imposible que haya agua líquida en la superficie, no que la haya”.

De hecho, recuerda que tanto Venus

como Marte están situados dentro de la zona de habitabilidad del Sol, pero no tienen agua líquida debido a sus hostiles características.

Además, algunas particularidades podrían provocar que algunos planetas tuvieran agua aun estando fuera de la zona de habitabilidad: “Un planeta puede ser frío en la superficie

y tener procesos de vulcanismo capaces de derretir el hielo de agua”.

Por ello, una vez descubiertos los exoplanetas en una zona habitable, es necesario analizar su composición y su atmósfera para dilucidar la presencia de agua, pero según Barrado, para ello se requieren “técnicas que hoy no son accesibles”.

Así que una cosa es decir que no es imposible que Kepler 452-b tenga agua

en su superficie y otra que la tenga. Para eso aún hay un largo camino por recorrer.


jueves, 30 de julio de 2015

Este viernes habrá "Luna azul"

El próximo 31 de julio tendrá lugar una "Luna azul", después de que el pasado 2 de julio ya hubo una luna llena. Se estima que este fenómeno no se repetirá hasta el año 2018.

Con el término "Luna azul" se denomina a la segunda luna llena ocurrida durante un mismo mes del calendario georgiano, informa la NASA.

A pesar de llamarse "azul", el fenómeno no tiene nada que ver con el color. Se cree que el origen del término, "blue" en inglés, proviene de una deformación de la palabra "belewe", que en inglés antiguo significaba "traidor", ya que una luna adicional en la primavera significaba extender el ayuno de la cuaresma.

En algunas ocasiones, la Luna sí puede parecer azul, esto ocurre debido a partículas en suspensión en la atmósfera que filtran la luz de la Luna.