sábado, 25 de julio de 2015

El planeta “pariente” de la Tierra podría albergar vida

La Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) anunció que su telescopio Kepler detectó el primer planeta en una zona habitable en la órbita de una estrella similar al Sol, lo que le convierte en uno de los mejores candidatos para albergar probablemente vida extraterrestre.
Los expertos de la NASA lo bautizaron como Kepler-452b, utilizando la nomenclatura habitual para esta misión, y lo han apodado el "primo, más grande y más viejo” de la Tierra.
En una rueda de prensa, Jon Jenkins, jefe del equipo de análisis de datos recopilados por el telescopio Kepler, explicó que por primera vez han conseguido detectar el paso de un planeta delante de una estrella del tipo G2, la misma clasificación del Sol. Eso hace que en el exoplaneta Kepler-452b exista "una posibilidad sustancial” de vida extraterrestre, al poder albergar agua en estado líquido y ser, definitivamente, un caldo de cultivo de formas orgánicas.
Jenkins explicó en rueda de prensa que el planeta, situado en la constelación Cygnus y a 1.400 años luz, es un 60 % más grande que la Tierra, por lo que la gravedad en su superficie sería el doble, aunque ese tamaño permitiría que el planeta fuera rocoso.
El planeta recibe un 10 % más energía de su estrella que la Tierra, ya que el astro está en un estado más avanzado de su vida, por lo que emite más brillo y es más grande, aunque la temperatura podría ser muy similar a la que se disfruta en el planeta azul.
"Muy parecido”
Un año en Kepler-452b es únicamente 20 días más largo, 385 días, aunque el planeta tiene una edad de 6.000 millones de años, aproximadamente 1.500 millones de años más viejo que nuestro sistema solar.
"Hasta ahora, éste es el planeta que más se parece a la Tierra y al que podríamos llamar hogar. Estamos un paso más cerca de encontrar nuestra Tierra (versión) 2.0”, explicó John Grunsfeld, administrador del directorio de misiones de la NASA en Washington. Jeff Coughlin, investigador del Instituto SETI, que busca explicar los orígenes de la vida y otras señales de ella en el universo, dijo que "avanzamos para responder la pregunta de si estamos solos en el universo”.
"No vamos a viajar ahora a estos exoplanetas (posiblemente habitables), pero quizá los hijos de nuestros hijos puedan explorarlos. Por ello es importante que nosotros les marquemos el camino”, reflexionó Coughlin.
Hasta ahora, el planeta Kepler-186f era el mejor candidato a gemelo de la Tierra, por tener un tamaño similar al planeta azul”. Aunque las posibilidades de poder albergar vida se reducían al orbitar una estrella enana, menos cálida que el Sol, algo que elevaba la incertidumbre entre la comunidad científica.

El Kepler-452b fue detectado por el moderno telescopio Kepler, que analiza someramente los cambios en la intensidad de la energía emitida por una estrella para determinar la existencia de exoplanetas. (EFE)

Proyecto NASA

Evidencia Análisis estadísticos estiman que las 151 estrellas que ha examinado el telescopio espacial Kepler deberían tener una media de dos a tres planeta en la zona habitable, donde la temperatura es la justa para permitir el desarrollo de formas de vida.
Planetas Únicamente se detectaron 12 exoplanetas de tamaño relativamente parecido a la Tierra dentro de la zona habitable, aunque los científicos confiaron en que el análisis de los datos del Kepler siga permitiendo a la humanidad acercase algo más a confirmar otro tipo de vida en el universo.
Investigación La NASA señaló que seguirá procesando los informes de Kepler.



jueves, 23 de julio de 2015

Astrónomos observan por vez primera el interior de una galaxia temprana

Un equipo de astrónomos ha logrado observar por primera vez cómo se forman las galaxias en el universo temprano gracias al telescopio ALMA del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile.



Según informó hoy el ESO en un comunicado, se ha utilizado ALMA para detectar las nubes de gas con formación estelar más distantes encontradas hasta ahora en galaxias normales del universo temprano.



Estas observaciones permiten empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo despejaron la niebla cósmica en la época de reionización.



"Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia ´normal´, vista menos de mil millones de años después del Big Bang", subraya Andrea Ferrara, coautor del artículo científico que recoge este nuevo descubrimiento.



"Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas, no sólo como pequeñas manchas, ¡sino como objetos con estructura interna!", destaca.



Cuando las primeras galaxias empezaron a formarse unos cuantos cientos de años después del Big Bang, explica el ESO, el universo estaba poblado por una niebla de gas de hidrógeno.



A medida que empezaron a aparecer y a aumentar las fuentes brillantes -tanto estrellas como cuásares alimentados por enormes agujeros negros- éstas despejaron la niebla e hicieron el universo transparente a la luz ultravioleta, lo que los astrónomos llaman la época de reionización.



Hasta esta nueva observación con el telescopio ALMA poco se sabía sobre esas primeras galaxias, que sólo se habían visto como manchas muy tenues.



El equipo de astrónomos liderado por Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se concentró en buscar galaxias poco llamativas y poco comunes, las que reonizaron el universo y llegaron a convertirse en la mayoría de las galaxias que se ven actualmente.



El telescopio consiguió captar una señal tenue, pero clara, de carbono que brillaba intensamente de una de las galaxias, llamada BDF2399.



El resplandor no provenía del centro de la galaxia, sino más bien de uno de sus lados, lo que puede deberse, según los astrónomos, a que las nubes centrales están siendo perturbadas por el entorno hostil creado por las estrellas recién formadas, tanto por su intensa radiación como por los efectos de explosiones de supernova.



Combinando las nuevas observaciones de ALMA con simulaciones por ordenador, explica el ESO, ha sido posible comprender en detalle los procesos clave que tienen lugar dentro de las primeras galaxias.



BDF2399, según los astrónomos, puede ser un ejemplo típico de las galaxias responsables de la reionización.



"Este tipo de observaciones nos permitirán aclarar muchos de los controvertidas problemas que tenemos con la formación de las primeras estrellas y galaxias en el universo", afirma Ferrara.



El trabajo de investigación ha sido recogido en un artículo científico publicado hoy en la revista "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society".

La NASA encuentra al gemelo de la Tierrra, un exoplantea del mismo tamaño


Algunos especulan que podría incluso tratarse de un "gemelo", un exoplaneta de similar tamaño y que orbitra una estrella parecida al Sol

La comunidad científica espera con ansias una conferencia de prensa que ofrecerá esta tarde la NASA, en la que se revelarán los últimos descubrimientos realizados a través del Telescopio Espacial Kepler, incluyendo el posible hallazgo de un planeta que existiría bajo condiciones muy similares a las de la Tierra: un planeta gemelo.
Si bien la agencia espacial estadounidense no ha dado grandes detalles sobre el anuncio, todo quedará más claro a las 13:00 horas de Chile, cuando se realice la conferencia en la que se explicará el descubrimiento.
La NASA explicó en un comunicado que el primer exoplaneta orbitando otra estrella como lo hace la Tierra con el Sol ocurrió recién en 1995 y que este tipo de planetas, especialmente los que son de un tamaño parecido al nuestro, eran algo que pertenecía al mundo de la ciencia ficción hasta hace unos 20 años.
En su comunicado sobre la conferencia, la NASA afirma que "hoy, miles de descubrimientos después, los astrónomos están en la cúspide de encontrar algo que la gente ha soñado durante miles de años: otra Tierra".
La misión Kepler, lanzada en marzo de 2009, busca detectar planetas de similar tamaño que la Tierra que orbiten en estrellas lejanas en zonas potencialmente habitables, un rango que se determina principalmente por la posibilidad de que la temperatura del planeta permita la existencia de agua en su forma líquida.
El telescopio desde entonces ha observado más de 1.000 planetas y otros 3.000 candidatos de diferentes tamaños y espacios orbitales, incluyendo aquellos que están en zonas potencialmente habitables.
El anuncio de la NASA también tiene una arista que involucra a quienes buscan existencia de vida inteligente en otros planetas, una tarea que esta semana ya había recibido un fuerte impulso con el proyecto de 100 millones de dólares impulsado por el millonario ruso Yuri Milner en conjunto con el célebre físico Stephen Hawking.
En marzo del 2014, la NASA ya había anunciado el descubrimiento del primer exoplaneta del tamaño de la Tierra y que podría ser habitable, el que fue denominado "Kepler-186f", y que se encuentra a 500 años luz de nuestro planeta.

miércoles, 22 de julio de 2015

EN LAS ESTRELLAS Observan fenómeno de canibalismo

Astrónomos de la Universidad de Cambridge descubrieron un sistema único de dos estrellas en el que una "se come" a la otra, anunció la institución, un fenómeno que podría ayudar a comprender mejor la muerte de las estrellas.

Observada por el satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea en agosto de 2014, la estrella binaria Gaia14aee, (sistema estelar compuesto de dos estrellas que orbitan mutuamente alrededor de un centro de masas común), situada a unos 730 años luz en la constelación de Draco, sorprendió a los astrónomos al hacerse cinco veces más brillante en un lapso de 24 horas.

Los científicos creen que esta repentina luminosidad se debió al hecho de que la enana blanca -tan densa que una cuchara de café de su materia pesaría lo mismo que un elefante- está comiéndose a su compañera.

"Es la primera vez que observamos cómo una estrella enana blanca super densa roba el gas de su binomio comiéndoselo", precisó la Universidad de Cambridge, que dirige el estudio.

Los efectos gravitacionales de esta enana blanca son tan fuertes que fuerzan a su compañera a acercarse a ella.

Sistema binario de eclipses

Las observaciones adicionales del sistema realizadas por el Centro de Astrofísica Backyard (CBA), una asociación de astrónomos aficionados y profesionales, encontraron que el sistema es una rara binaria eclipsante, donde una estrella pasa justo enfrente de la otra, bloqueándola por completo visto desde la Tierra.

Es otro hecho poco habitual: Gaia14aae es un sistema binario de eclipses. El plano de revolución de los dos astros se encuentra sensiblemente alineado con la tierra y ambos se eclipsan mutuamente aproximadamente cada 50 minutos.

"Es poco frecuente ver un sistema binario tan bien alineado", explicó Heather Campbell, del instituto de astronomía de Cambridge. "Ahora podemos medir este sistema con una gran precisión y comprender cómo está construido y cómo ha evolucionado", añadió.

Por el momento, los astrónomos no saben si la estrella enana devorará completamente a su compañera o si juntas provocarán una supernova, gigantesca explosión que marca la muerte de una estrella.

TIENE HELIO

Gaia14aae contiene grandes cantidades de helio, pero no hidrógeno, algo muy inusual porque el hidrógeno es el elemento más común en el Universo.

LA CARA ILUMINADA DE LA TIERRA Foto "épica"

El pasado lunes 20 de julio la NASA publicó una imagen donde deleita con una foto "épica" de la Tierra tomada desde el satélite Deep Space Climate Observatory (El Observatorio del Clima del Espacio Profundo - DSCOVR). Resulta difícil de creer, pero la agencia estadounidense lleva 43 años sin publicar una única foto en la que se vea todo el planeta.

Lo que destaca de esta imagen de la Tierra es que según la NASA es la primera fotografía con toda su cara iluminada por la luz solar. Ésta es una mezcla de tres imágenes tomadas el 6 de julio a 1,6 millones de kilómetros de distancia con la cámara telescópica EPIC (Earth Polychromatic Imaging Camera) —de ahí el calificativo "épica"—.

Así, esta imagen no es una instantánea más. Se trata de la primera instantánea de la Tierra, con el disco completo, publicada por la agencia espacial desde la era Apolo.

Según el sitio web de la NASA, el tinte azulado de la imagen es el resultado de la luz solar dispersada por las moléculas de aire. Ha sido tomada desde una distancia de un millón de millas, asegura el organismo.

Desde 1972

La última de estas "capturas" se tomó en el año 1972 a cargo de la misión Apolo 17. En aquellas épocas, los tres astronautas que reclamaron la autoría usaban Nikon cámaras de 35 mm cargadAs con película Kodak, mientras que en el caso del satélite DSCOVR hablamos de un instrumento con un sensor CCD de 4 megapíxeles que captura 10 bandas de luz, incluyendo invisible ultravioleta y las longitudes de onda del infrarrojo cercano. De ahí lo increíble de la imagen publicada por la agencia espacial.

Muchos la fotografiaron

Junto a la estadounidense, otras agencias espaciales tomaron imágenes de disco completo de la Tierra desde las misiones Apolo.

La nave espacial japonesa Hayabusa, por ejemplo, capturó una imagen completa del globo terráqueo en 2004 durante sus muestras de la misión la recogida de un asteroide.

En enero de 2015, otra nave japonesa, el Himawari-8, un satélite meteorológico, comenzó a grabar imágenes de disco completo en intervalos de 10 minutos.

Las imágenes capturadas durante la misión de DSCOVR son una función auxiliar para el satélite. Su función principal es la de permanecer entre la Tierra y el Sol para detectar viento solar, con fines científicos.

La imagen proporcionada el pasado lunes confiere una estampa de una Tierra totalmente iluminada mientras el planeta gira en frente de ella.

Se espera que el satélite, lanzado a principios de este año, consiga tomar una imagen completa del globo terráqueo al menos una vez al día y transmitirlo.

Sitio web

El satélite DSCOVR se puso en órbita el 11 de febrero de 2015. En septiembre tendrá un sitio web donde se mostrarán imágenes y contenido de la Tierra obtenidos desde este satélite.

martes, 21 de julio de 2015

Llegada a Plutón: En busca de los misterios del abismo

En la primera exploración de Plutón y del cinturón de Kuiper. Se cree que ayudará a entender los orígenes del Sistema Solar

“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias, no temas a los lestrigones ni a los cíclopes, ni al colérico Poseidón”, decía Cavafis en su poema “Viaje a Ítaca”. Quizás para recordar que es imposible comenzar una importante empresa si no se está dispuesto a experimentar la incertidumbre de lo desconocido, que no se puede llegar a ningún destino sin caminar y tropezar con piedras.

Cuando la pequeña sonda “New Horizons” partió en enero de 2006 con dirección a Plutón, los científicos de la NASA estaban dispuestos a sumergirse en un largo e incierto viaje, repleto de aventuras. El objetivo era lanzar la nave más veloz hasta la fecha para llegar a los horizontes de lo conocido, en los confines del Sistema Solar, y ampliarlos un poco más.

Después de más de nueve años de viaje, este 14 de julio la sonda llegó a las proximidades de Plutón, la “New Horizons” es la primera nave en llegar a este planeta enano y después en la primera exploradora del Cinturón de Kuiper, una vasta región del espacio más allá de Neptuno, repleta de rocas, cometas y pequeños mundos helados.

“La primera visita a Plutón es un hecho crucial en la historia de la ciencia y la exploración. El vuelo de la “New Horizons” es especialmente importante porque revelará con detalle la naturaleza del planeta doble formado por Plutón y Caronte (se habla de un planeta doble, porque ambos giran en torno a un centro común, y no uno alrededor del otro, como en el caso de la Tierra y la Luna), lo que ayudará a enten-der cómo se formaron. Además, permitirá observar de cerca los cuerpos que forman el Cinturón de Kuiper”, explica a ABC Hen-ry Throop, integrante de la misión y miem-bro del Instituto de Ciencia Planetaria, en Arizona, EE.UU.

PRIMERA TOMA DE CONTACTO CON PLUTÓN

Para esta exploración, la “New Horizons” cuenta con siete instrumentos principales, entre ellos una potente cámara de fotos acoplada a un telescopio, otra cámara para trazar mapas en alta resolución de la superficie y un detector de partículas que analizará el polvo presente en las proximi-dades del planeta. Además, lleva otras herramientas para analizar la composición de la superficie y la atmósfera. Todo ello confinado en una pequeña nave con forma de piano que no llega a los 500 kilos.

Para los científicos, lo más emocionante es no saber qué se van a encontrar: “Lo realmente fascinante acerca de Plutón es que apenas sabemos nada de él. Incluso las cosas más básicas, como su origen, su tamaño o la edad de su superficie, son realmente desconocidas”, explica Henry Throop, que añade: “Mientras que hemos estado en Marte una docena de veces, en Plutón aún tenemos que hacer el primer reconocimiento”.

Por ello, la NASA tiene puestas grandes esperanzas en este histórico primer vista-zo a Plutón. Creen que podrían encontrar una geología inédita, una extraña atmós-fera o alguna nueva luna que sumar a las cinco que ya se conocen. “Pero una cosa que hemos aprendido al estudiar el Siste-ma Solar es que cuando exploramos nue-vos mundos, acabamos encontrando algo más sorprendente de lo que podíamos imaginar”, avisa Throop.

Sorpresas aparte, con la llegada a Plu-tón y al Cinturón de Kuiper, el hombre ha-brá explorado las partes más significativas del Sistema Solar al menos una vez. Ade-más, podrá explorar una región que es como un “vertedero” donde quedan restos de las materias primas con que se constru-yó el sistema planetario. Por ello, el miembro de la misión explica que “ahora vamos a poder estudiar la formación del Sistema Solar”.

VIAJE AL ORIGEN DEL SISTEMA SOLAR

Para hacerlo, la sonda va provista con el “Student Dust Counter” (contador de polvo de los estudiantes), realizado por alumnos de la universidad de Colorado en Boulder para analizar las partículas mi-croscópicas que encuentre a su paso y que, a juicio de Throop, “es como una má-quina del tiempo que nos puede mostrar el estado del Sistema Solar, tal como era ha-ce 4.500 millones de años”.

Además, los descubrimientos que haga la “New Horizons” quizás devuelvan a Plutón la categoría de planeta. O, como opina Throop, consigan que “la Unión As-tronómica Internacional (IAU, en inglés) elabore una buena definición de planeta”. Mientras eso ocurre, muchos científicos siguen sin estar de acuerdo con la “degra-dación” de Plutón y recuerdan que la defi-nición de planeta –cuerpo que orbita alre-dedor del Sol, que tiene suficiente grave- dad como para tener forma esférica y una órbita despejada de restos– deja fuera de la categoría de planeta a la Tierra, si se interpreta literalmente, puesto que nuestro planeta tiene un satélite y que su esfera está achatada.

Al margen de este debate, en los próxi-mos años la NASA intentará recoger un pedazo de asteroide y lanzará una sonda para explorar Europa, el satélite de Júpiter. En opinión de Henry Throop, “ambas mi-siones complementarán a la “New Hori-zons”, porque recogerán muestras de los “ladrillos” primitivos con los que se cons-truyeron los planetas”. Por ello, parece que el viaje hacia lo desconocido continúa.

Llanuras volcánicas de Mercurio, un poco más conocidas

En el ecuador de Mercurio se extiende una cuenca formada por impactos de meteoritos y cubierta por materiales volcánicos apenas conocidos. Ahora, un grupo de científicos españoles constató que se formó en dos procesos muy distintos, en los que la corteza del planeta se enfrió de forma progresiva.

La salida de Plutón del grupo de planetas del sistema solar convirtió a Mercurio en el más pequeño de la lista, recordó la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en una nota de prensa.

Equivalente a solo 0,055 tierras, los entresijos de este cuerpo rocoso -el más próximo al Sol- continúan "siendo un misterio para los científicos", según esta universidad, implicada en la investigación.

Gracias a la sonda Messenger de la NASA, científicos de la UCM, del Instituto de Geociencias (CSIC-UCM) y de la Universidad Politécnica de Madrid han analizado cómo se crearon las llanuras volcánicas de la citada cuenca en el ecuador del planeta.

"La gran mayoría de estructuras geológicas que aparecen en Mercurio se han originado por compresión, cuando la corteza ha sido comprimida por fuerzas tectónicas hasta romperla y montar unas rocas sobre otras", explicó Valle López, geóloga del Instituto de Geociencias y autora principal del estudio publicado en "Icarus".

Esas fuerzas se generaron cuando el planeta se fue enfriando al perder su calor interno, añadió.

La investigación reveló que las condiciones bajo las que se deformó esta cuenca cambiaron de manera sustancial a lo largo del tiempo, algo desconocido hasta ahora.

Los científicos definieron dos fases de deformación en las llanuras volcánicas que alberga la cavidad rocosa.