domingo, 12 de abril de 2015

La NASA está lista para hallar indicios de vida alienígena

La vida extraterrestre ya no es sólo una posibilidad para los científicos de la NASA, sino una convicción, ya que aseguran que la humanidad hallará signos concluyentes de vida fuera de la Tierra antes de que termine 2045.
Para los científicos estadounidenses, la gran pregunta sobre el hallazgo de vida alienígena hace tiempo que dejó de ser si ésta se encontrará o no, para pasar a ser cuándo se dará con ella.
"Creo que vamos a tener indicaciones sólidas de vida más allá de la Tierra en una década, y que vamos a tener pruebas definitivas dentro de 20 o 30 años”, indicó esta semana en un foro de debate sobre zonas habitables en el espacio la jefa científica de la NASA, Ellen Stofan.
"Sabemos dónde buscar y sabemos cómo buscar. En muchos casos, disponemos de la tecnología, y estamos en camino de implementarla”, aseguró muy optimista, Ellen Stofan.
Cabe destacar, sin embargo, que los extraterrestres a los que se refiere la Agencia Espacial de EEUU no son los marcianos inteligentes que inundan desde antaño el imaginario popular, sino que se trata potencialmente de pequeños microbios.
La comunidad científica lleva años buscando vida extraterrestre, y los hallazgos más recientes sugieren que varios planetas cercanos a la Tierra, así como sus correspondientes lunas, podrían presentar las condiciones necesarias e imprescindibles para albergar algún tipo de vida.
Ubicaciones específicas
Incluso dentro del sistema solar, los astrónomos creen que podría haber un océano en Enceladus, una de las 60 lunas de Saturno, mientras que en Ganímedes, la famosa luna de Júpiter, se encuentra otro océano de agua salada, dos circunstancias que posibilitan la existencia de vida gracias a la presencia de este líquido fundamental para la vida.
Otra de las ubicaciones más prometedoras, según la NASA, para encontrar vida alienígena es Europa, una luna helada de Júpiter que también tiene su propio océano y donde los expertos apuntan que se reúnen todos los ingredientes necesarios para la formación de vida.
"Creo que estamos a una generación de hallar signos de vida extraterrestre en nuestro sistema solar, ya sea en una luna o en Marte, y también a una generación de encontrarlos en un planeta alrededor de una estrella cercana”, indicó el exastronauta y administrador adjunto del directorio de la misión Ciencia de la NASA, John Grunsfeld.
Tan convencido está John Grunsfeld de que se hallará vida extraterrestre en el corto plazo, que explicó que está haciendo planes para ser el director de ciencia planetaria en la agencia espacial cuando "descubramos vida en el sistema solar”.
Si bien el debate sobre la existencia de vida alienígena parece superado, ahora la pregunta que se hacen los científicos va un paso más lejos: ¿Qué aspecto tiene la vida extraterrestre y en qué forma se presenta?.
"Más allá de Marte, las posibilidades de encontrar vida que sea similar a la de la Tierra son muy, muy escasas. Y creo que es precisamente aquí donde esto se vuelve excepcionalmente interesante”, se sinceró Grunsfeld.
La vida espacial no debería darse necesariamente de forma parecida a la de la Tierra, lo que supone un reto añadido para los científicos. (EFE)

Busca de vida


Posibilidad Podría darse la circunstancia de que los potenciales signos de vida extraterrestre a los que se refiere la NASA fuesen en realidad de seres muertos y fosilizados, lo que todavía dificultaría más su hallazgo para los expertos.
Marte Enviar geólogos y astrobiólogos aumentaría las posibilidades de encontrar fósiles de vida en el Planeta Rojo.

jueves, 9 de abril de 2015

Según la NASA, estamos cerca de hacer contacto con vida extraterrestre

Oficiales de la NASA han afirmado que en la próxima década la humanidad podría tener encuentros con seres extraterrestres. De acuerdo con una publicación del diario Daily Mail, el centro de investigación espacial cuenta con la tecnología y sabe dónde y cómo buscarlos.

Ellen Stofan, jefe científico de la NASA, indicó que existen cerca de 200 billones de planetas como la tierra en nuestra galaxia, y no sería raro que en algunos de ellas exista otra clase de vida, señala una publicación de Telemundo.

“Yo creo que en la próxima década vamos a tener fuertes indicios de vida más allá de la tierra, y la evidencia definitiva la tendremos en los próximos 10 o 20 años”, afirmó Stofan.

La NASA considera que la vida extraterrestre podría encontrarse en planetas rocosos con atmósferas de dióxido de carbono o con capas de ozono.

De acuedo con declaraciones de Stofan, la NASA sabe dónde y cómo buscar a seres extraterrestres, pero aclaró que no se trata de encontrar hombrecitos verdes, sino de pequeños microbios.

Todas las investigaciones realizadas por la NASA apuntan a que está muy cercano el día en que la humanidad tenga contacto directo con la vida extraterrestre.

miércoles, 8 de abril de 2015

ANIVERSARIO DE LA PROEZA ESPACIAL Yuri Gagarin: ¡Allá vamos!

La primera nave espacial de la historia, la Vostok-1, con un hombre a bordo, fue puesta en órbita por la Unión Soviética el 12 de abril de 1961. Su piloto fue un ciudadano de la URSS, el comandante Yuri Gagarin quien pasó a la historia como el primer ser humano en volar al espacio, abriendo el camino de la exploración tripulada del Universo.

El 12 de abril de 1961 a las 9:07 (hora de Moscú) el cohete Vostok con el primer cosmonauta de la historia despegó desde la rampa 1 de Baikonur. Es cuando Yuri exclamó una expresión que pasó a la historia y permanece vigente en nuestros días, más de medio siglo después: Poyéjali! (“¡Allá vamos!”).

Su vuelo fue muy corto en términos actuales, pero quedó grabado en la historia para siempre. En 108 minutos despegó, entró en órbita alrededor de la Tierra a una altitud de 300 kilómetros, realizó una vuelta en torno a la Tierra y regresó sano y salvo.

La única afirmación que se atribuye a Gagarin durante este vuelo por el espacio de una hora y 48 minutos es: “El vuelo procede de forma normal. Estoy bien”.

Tras su hito histórico, Gagarin se convirtió en una celebridad mundial. El 27 de marzo de 1968, a los 34 años, falleció cuando el avión que estaba probando se estrelló. Sus cenizas fueron enterradas junto con otros héroes soviéticos en el muro del Kremlin.

Yuri Gagarin pasó de ser un héroe para su país y toda la humanidad a convertirse en un mito mundial.

Vida estelar Observan la metamorfosis de una estrella

Científicos esperaron 18 años y consiguieron observar en tiempo real la metamorfosis de una joven estrella masiva, llamada W75N (B)-VLA 2, 300 veces más luminosa que el Sol.

Sólo un par de imágenes de la joven estrella, con 18 años de separación, ha puesto de manifiesto una diferencia dramática en su desarrollo que está proporcionando a los astrónomos una mirada única de cómo las estrellas masivas evolucionan en las primeras etapas de su formación.

Los astrónomos, a través del radiotelescopio Karl G. Jansky de la National Science Foundation de Estados Unidos, compararon una imagen hecha en 2014 de la estrella con otra tomada en 1996. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Science.

"La comparación es notable", dijo Carlos Carrasco-González, del Centro de Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, el líder del equipo de investigación, según un comunicado de prensa.

Las dificultades de crecimiento de la joven estrella masiva están ayudando a los investigadores a entender cómo las estrellas más masivas en el universo se pudieron haber formado.

Las imágenes logradas describen el inicio de los flujos de salida gaseosos del disco de acreción estelar. Aunque se espera que estos chorros fluyan rápidamente por el eje de rotación de un disco, la capacidad para entender mejor su acción podría arrojar luz sobre el proceso de formación de las estrellas, especialmente las protoestrellas con grandes masas.

Las observaciones de los investigadores en tiempo real revelan una transición relativamente rápida –de un viento esférico a un flujo colimado– con fotos “antes” y “después” de la W75N(B)-VLA 2, además de un análisis crítico sobre los comienzos de las estrellas masivas raras.

La luminosidad de la protoestrella estudiada en esta investigación es de aproximadamente 300 veces la luminosidad del sol, aunque algunas estrellas masivas se pueden desarrollar y ser millones de veces más brillantes. La muerte de las mismas, que da lugar a supernovas masivas, dispersa elementos pesados, como hierro y otros componentes básicos de los planetas y las estrechas por todo el cosmos.

"En el lapso de tan sólo 18 años, hemos visto exactamente lo que habíamos previsto", dijo Carrasco-González.

En el lapso de tan sólo 18 años hemos visto exactamente lo que habíamos previsto



Etapas diferentes

"Estamos viendo este cambio dramático en tiempo real, por lo que este objeto nos está proporcionando una gran oportunidad de ver en los próximos años cómo una estrella muy joven pasa por las primeras etapas de su formación", dijo Carrasco-González.

Los científicos creen que la joven estrella se está formando en un denso ambiente, gaseoso. La estrella tiene episodios en los que expulsa un viento caliente e ionizado.

En un primer momento, el viento puede expandirse en todas las direcciones, y así forma una capa esférica alrededor de la estrella.

"Nuestra comprensión de cómo las estrellas masivas jóvenes se desarrollan es mucho menos completa que nuestra comprensión de cómo estrellas similares al Sol se desarrollan", indicó el científico, según un comunicado de prensa.

Carrasco-González trabajó con un equipo internacional de astrónomos provenientes de México, los Países Bajos, Suecia, España, Corea y Japón.

Los científicos informaron de su descubrimiento en la revista estadounidense Science.

martes, 7 de abril de 2015

NASA invita a compartir vídeos y fotos para celebrar el Día de la Tierra

La NASA invitó ayer a los ciudadanos de todo el mundo a compartir en las redes sociales los vídeos y fotografías de sus lugares favoritos de la Tierra con la etiqueta #NoPlaceLikeHome (no hay lugar como el hogar) para celebrar el Día de la Tierra, que se conmemora cada año el 22 de abril.
"En la NASA exploramos un montón de planetas y hay mucho que amar: las montañas de Marte, los anillos de Saturno, la inclinación axial de 99,77 grados de Urano. Pero ¿qué tal un poco para el equipo local? Es el Día de la Tierra. Vamos a explorar también nuestro planeta", señaló la agencia espacial en un comunicado.
Por ello, en las próximas dos semanas, la NASA pondrá su granito de arena y mostrará al mundo imágenes inéditas de los mares, bosques, desiertos o capas de hielo de la Tierra, tomadas por sus satélites desde el espacio.
La NASA compartirá sus imágenes en diferentes redes sociales como Twitter, Vine, Instagram o Facebook, y todas ellas estarán identificadas con la etiqueta #NoPlaceLikeHome.
"La vista desde el espacio puede ser imponente, pero nuestros satélites no ven el mundo como tú lo haces, ni explican qué hace especial un rincón de la Tierra, qué le hace ser tu casa", destacó la agencia aeroespacial estadounidense para invitar a todos los habitantes del planeta a enviar imágenes y vídeos.
"¿Cuál es tu lugar favorito de la Tierra?", preguntó en su web la NASA, que quiere movilizar a los ciudadanos por el Día de la Tierra y lograr que llenen las redes sociales con sus lugares favoritos, sea un parque, un lugar de vacaciones o el imponente Everest.
El año pasado, la NASA convocó a los ciudadanos a hacerse una autofotografía y compartirla en las redes sociales con la etiqueta #GlobalSelfie para crear un mosaico único de la gente que habita el planeta.
Este año, además de fotografías, los habitantes de la Tierra pueden compartir vídeos en Vine e Instagram, dos plataformas que permiten publicar vídeos cortos.
La NASA recordó en su comunicado que los científicos han descubierto más de 1.800 planetas más allá del Sistema Solar, pero apuntó que, hasta ahora, no se ha encontrado ninguno que coincida con la complejidad de la Tierra.
Por eso, la agencia espacial tiene 20 misiones que captan nuevas imágenes de la Tierra cada segundo y ayudan a los científicos a observar diferentes fenómenos, como la lluvia o la nieve, y construir una visión más completa de un planeta "dinámico".
El Día de la Tierra se celebra en diferentes lugares del mundo desde 1970, cuando el senador Gaylord Nelson promovió en Estados Unidos una manifestación para rendir homenaje al planeta y concienciar de problemas como la contaminación o la desaparición de la biodiversidad.
Como cada año, se espera que el próximo 22 de abril diferentes ciudades del mundo se vistan de verde para crear conciencia en el mundo sobre la necesidad de proteger el planeta.

12 de abril de 1961 Yuri Gagarin: primer hombre en el espaci


El cosmonauta soviético coronel Yuri Alekséyevich Gagarin.
La agencia Tass informó que el cosmonauta soviético Yuri Gagarin (27 años) se convirtió en el primer hombre en recorrer el espacio exterior al planeta al mando de la nave espacial “Vostok 1”.
Según el informe, Yuri Gagarin completó una vuelta alrededor de la Tierra, permaneciendo en el espacio por alrededor de una hora y media, a una altura de 250 kilómetros y viajó a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.
Gagarin nació en una granja colectiva, cerca de Smolensk, el 9 de marzo de 1934. El tercero de cuatro hermanos y de padre carpintero. Fue obrero metalúrgico, en 1954 aprendió a pilotar en el aeroclub de la ciudad de Sarátov y un año después entró en la Escuela Militar de Pilotos de Oremburgo, allí, durante su estancia conoció a Valentina Goricheva, que estudiaba medicina en la facultad de la localidad, ambos se unieron en matrimonio en 1957. En 1959 Yuri se presentó como candidato al primer vuelo espacial. Se sometió a un riguroso entrenamiento en una laboratorio experimental ultrasecreto, ensayos de aceleración, cambios de temperatura y de gravedad, en la cabina experimental se trataba de reproducir lo más fielmente po-sible las condiciones del vuelo cósmico.
En 1960, después de un proceso de selección, el programa espacial soviético seleccionó a Gagarin de entre otros 20 cosmonautas. El 12 de abril de 1961, Ga-garin al mando de la nave “Vostok 1” viajó al espacio en una hazaña histórica, duran-te la órbita comentó: “La Tierra es azul, es redonda y gira...”, era el primer ser humano en estar en el espacio, cerca de las estrellas, completada la misión inició el descenso, saliendo despedido de la cáp-sula del Vostok y aterrizó en paracaídas en un campo abierto de Tajtarova (Siberia), el vuelo había durado exactamente 89 minu-tos. La noticia de este viaje espacial sacu-dió al mundo científico de entonces.
Posteriormente, Gagarin llevó una vida bastante azarosa, falleciendo el 27 de mar-zo de 1968, a la edad de 34 años, cuando el avión de caza MiG-15 que pilotaba se estrelló cerca de Moscú.

lunes, 6 de abril de 2015

Júpiter en el génesis

Como una gigantesca bola de demolición, durante la infancia del Sistema Solar, Júpiter avanzó hacia el Sol desde el extrarradio donde se había formado. El empujón de aquella masa gigantesca arrasó una primera generación de planetas, algo más grandes que la Tierra y con atmósferas más densas, muy distintos de los que hoy ocupan las primeras filas en torno a nuestra estrella. Sacados de sus casillas orbitales, comenzaron a chocar entre ellos y acabaron hechos añicos y lanzados contra el Sol. Con los escombros de aquel derribo, se formaron los planetas terrestres actuales, de Mercurio a Marte, más pequeños y con atmósferas menos densas que las habituales en otros sistemas planetarios conocidos.

Esta es la hipótesis planteada esta semana por un equipo de investigadores de EEUU en la revista PNAS para explicar por qué el Sistema Solar es distinto a los cientos de sistemas planetarios descubiertos durante los últimos años. En estos mundos lejanos descubiertos por telescopios como Kepler, la masa de los planetas terrestres cercanos a su estrella es mayor que la de los solares. Además, normalmente, en estos sistemas hay al menos un planeta mayor que la Tierra orbitando a una distancia menor que Mercurio y en general se encuentran más próximos a su estrella.

Las simulaciones propuestas por los científicos de la Universidad de California en Santa Cruz y el Instituto Tecnológico de California (EEUU) sugieren también que hubo un segundo movimiento que permitió la aparición de los planetas terrestres que conocemos. Durante aquellos primeros millones de años de vida del Sistema Solar, cuando Júpiter parecía lanzado hacia una colisión ineludible contra el Sol, apareció un segundo gigante que detuvo la caída. El planeta de los anillos se formó más tarde, pero fue atraído a mayor velocidad hacia la estrella de tal manera que acabó atrapando a su hermano mayor.

Cuando los dos planetas estaban lo bastante próximos, quedaron trabados en lo que se conoce como resonancia orbital. Cada vez que Júpiter completaba una vuelta en torno al Sol, Saturno completaba dos, produciendo un tirón mutuo acompasado, como una madre que impulsa a su hija en un columpio, que detuvo el avance de los dos objetos. En ese punto comenzó un retorno, desde las 1,5 unidades astronómicas de distancia mínima hasta el Sol (una unidad astronómica es la distancia que separa el Sol de la Tierra), hasta las 5 de la actualidad.

Con esa retirada, fue posible que los restos de la escabechina que había provocado el ataque inicial de Júpiter sobreviviesen para formar los planetas terrestres actuales. Según explican los autores, su hipótesis requiere varios millones de años para que los trozos de planetas fruto de la primera destrucción se volviesen a reunir. Esto cuadra con los datos que sugieren que la Tierra se formó entre 100 y 200 millones de años después de la aparición del Sol. Además, la formación del planeta tiempo después de que se disolviese la nube de hidrógeno y helio en la que surgió el Sistema Solar, explicaría por qué la Tierra no contiene hidrógeno en su atmósfera.

Por último, el camino de ida y vuelta de Júpiter acabó produciendo una peculiaridad más del Sistema Solar frente a la mayoría del resto de sistemas conocidos: la existencia de dos gigantes gaseosos muy alejados de la estrella. En el también improbable caso de que estos monstruos existan, suelen encontrarse próximos a su astro.

El estudio publicado en la revista PNAS sugiere que el entorno planetario en el que surgió la vida puede no ser tan común. Además, en el caso de la Tierra, habría que contar con otro fenómeno desastroso que acabó creando unas condiciones favorables para el desarrollo de los seres vivos. Hace 4.500 millones de años, cuando se estaban empezando a formar de nuevo planetas a partir de los restos que quedaron tras el empujón de Júpiter, la Tierra colisionó con otro cuerpo menor. Del choque, que prácticamente destruyó nuestro planeta, surgió la Luna. Este satélite, mucho mayor en relación al planeta que orbita que otros objetos similares del Sistema Solar, estabilizó el eje de la Tierra frente a las influencias gravitatorias del Sol o Júpiter, que lo habrían convertido en un mundo inhóspito con cambios de temperatura brutales en periodos relativamente cortos.

Así, dos sucesos desastrosos pudieron convertir el Sistema Solar en un lugar peculiar donde pudo aparecer un planeta de circunstancias infrecuentes como la Tierra en el que apareció algo tan extraño (por lo que se conoce hasta ahora al menos) como la vida.