sábado, 6 de diciembre de 2014

Lanzado Ariane 5 con dos satélites de telecomunicaciones de la India y EEUU

Un cohete europeo Ariane 5 fue lanzado hoy desde una base en la Guayana francesa para poner en órbita el satélite de telecomunicaciones estadounidense DIRECTV-14 y el indio GSAT-16, informó el operador Arianespace.

El lanzamiento, aplazado dos días por las malas condiciones meteorológicas, tuvo lugar desde el Centro Espacial Europeo de Kurú a las 20.40 GMT, como había sido programado.

Este ha sido el sexto y último lanzamiento de su tipo en lo que va de año.

El Ariane 5, que despegó con una carga total de 10.200 kilos, transporta en su interior el DIRECTV-14, que ofrecerá imágenes en alta definición a 31 millones de consumidores en Estados Unidos y en América Latina.

Se trata de un satélite de unos 3.180 kilos en el momento del lanzamiento, equipado con transpondedores de banda K y construido por Space Systems/Loral, que proveerá con conexiones de ultra-alta definición para esa empresa de televisión digital.

El GSAT-16 que ha desarrollado la Organización India de Investigación Espacial con una vida útil de doce años, está equipado con transpondedores de bandas Ku y C para aumentar el flujo de comunicaciones en la India, precisó Arianespace.

Orion da primer paso para ir a nuevos destinos en el espacio

La cápsula Orion realizó ayer con éxito su primer vuelo de prueba no tripulado al espacio, en lo que supone un paso hacia la exploración de nuevos destinos en el espacio profundo, como un asteroide o el planeta Marte.

Orion partió al amanecer a bordo de un cohete Delta IV, de Cabo Cañaveral (Florida) y amerizó en el Océano Pacífico cuatro horas y veinticuatro minutos después, tal y como estaba previsto, a unos 965 kilómetros de San Diego (California).

"Este es un importante hito en nuestro camino para avanzar hacia las futuras misiones a Marte", indicó el comentarista de la NASA que retransmitió en directo la llegada del vehículo.

La cápsula amerizó sobre su base en posición estable después de realizar dos órbitas a la Tierra, una elíptica a una altura similar a de la Estación Espacial Internacional (EEI), a unos 380 kilómetros, y otra a una distancia quince veces mayor.

La NASA se ha marcado como objetivo enviar una misión tripulada a un asteroide en 2025 y a Marte en 2030, por eso esta prueba es considerada un primer paso hacia la exploración de esos nuevos destinos.

Este vuelo era crucial para probar el escudo térmico de la nave que en su entrada en la atmósfera terrestre alcanza una velocidad de 32.000 kilómetros por hora y está expuesta a unas temperaturas de más de 2.200ºC y analizar la radiación a la que podrían estar expuestos los astronautas.

En palabras del director de la NASA, Charles Bolden, "este es el principio de la era de Marte", según señaló en una entrevista en el canal de la NASA, en la que dijo que espera que sirva de inspiración para las generaciones futuras de astronautas.

La cápsula alcanzó una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, la mayor que ha recorrido cualquier nave espacial diseñada para el transporte de humanos en las últimas cuatro décadas, desde las misiones Apolo con las que se consiguió llegar a la Luna.

"Los sistemas de la nave espacial funcionaron perfectamente durante toda la misión incluyendo los dos pasos por los cinturones de radiación de Van Allen", indicó la NASA, en referencia a los anillos cargados de protones y electrones que rodean la Tierra por influencia de sus polos magnéticos.

La Casa Blanca felicitó al equipo de Orion por el éxito de la misión que marca el principio de "un nuevo capítulo en la exploración espacial", dijo su portavoz Josh Earnest.

"Esperamos con ganas los próximos hitos para enviar a nuestros valientes exploradores al interior del sistema solar", agregó.

El lanzamiento se produjo un día más tarde de lo previsto puesto que la NASA decidió aplazar la misión el jueves después de que los equipos técnicos detectaran un problema en el cierre de las válvulas de combustible y drenaje del cohete Delta IV.

Equipos de la NASA y dos barcos de la Marina estadounidense recuperaron la cápsula, que será trasladada al Centro Espacial Kennedy, en Florida, para analizar los datos recogidos por más de 1.200 sensores de vuelo y telemetría.

Lanzamiento generó gran expectativa

Miles de personas siguieron el lanzamiento que ha creado una gran expectación, ya que es la primera vez desde el programa Apolo que Estados Unidos cuenta con un vehículo para misiones tripuladas más allá de la Luna.

Orion tiene una forma similar a las naves Apolo, aunque con 5 metros de diámetro y una masa de unas 22,7 toneladas, supera el tamaño de su predecesora. Además, tiene capacidad para transportar a cuatro astronautas en vez de tres.

"Hoy es un gran día para Estados Unidos", dijo el director de vuelo Mike Sarafin desde el centro de control en Houston, que aseguró que "aunque esta misión no era tripulada, estuvimos todos a bordo de Orion".

Como muestra, Orion portó algunos objetos simbólicos como un microchip con más de un millón de nombres; un fósil del dinosaurio Tyrannosaurus rex del Museo de Ciencia de Denver (Colorado, EEUU), música y poesía.

La cápsula es símbolo de una nueva era para Estados Unidos, que al retirar su flota de transbordadores en 2011, perdió la capacidad para realizar viajes tripulados en un vehículo propio y ha dependido de las naves rusas Soyuz para enviar a sus astronautas a la EEI, con un costo de unos 70 millones de dólares por viaje.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Video Sale al espacio Orion, prototipo de nave para una misión a Marte

La cápsula Orion de la NASA partió este viernes al espacio en su primer vuelo de prueba no tripulado para probar la nave que ha sido diseñada para llevar al hombre a destinos más lejanos de lo explorado hasta ahora, incluido el planeta Marte.

Orion partió finalmente a las 07.05 hora de la costa este de Estados Unidos (8:05 hora boliviana) a bordo de un cohete Delta IV, de la compañía United Launch Alliance (ULA), desde la plataforma 37 del complejo de lanzamiento espacial de la base de Cabo Cañaveral (Florida), un día más tarde de lo previsto por problemas técnicos.

La cápsula dará dos vueltas a la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, unas 15 veces más lejos que la distancia a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un recorrido que durará unas cuatro horas y servirá para analizar sus sistemas y en particular el escudo térmico que la protege.

La nave que llevará al hombre hacia Marte

La NASA estima que para el 2030 el ser humano viajará a Marte y, según sus planes, los astronautas viajarán en la nave espacial Orión. Es por eso que para hoy está previsto el primer lanzamiento de prueba de la nave que se postergó ayer por problemas meteorológicos. El objetivo es evaluar si el módulo será capaz de resistir su entrada a la atmósfera cuando deba ingresar a Marte o retornar a la Tierra. Su capacidad es para cuatro astronautas.

Resistirá una temperatura de 2.200 grados. En este vuelo de prueba, la cápsula circunvalará dos veces la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, unas 15 veces más lejos que la distancia a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un recorrido que durará unas cuatro horas.

La misión va a servir para analizar las capacidades de la nave en las funciones de entrada, descenso y aterrizaje y en particular del escudo térmico que protege a la cápsula de las altas temperaturas en su reingreso a la Tierra, que superan los 2.200 ºC.

Se trata del primer vehículo estadounidense con capacidad para transportar tripulación al espacio profundo desde la era de las misiones Apolo, con las que llegó el hombre a la Luna hace 40 años, por lo que su lanzamiento ha suscitado gran expectacion

La NASA suspende el lanzamiento de la cápsula Orión

La NASA pospuso hasta mañana viernes el lanzamiento del cohete que transporta la cápsula Orión para su primer vuelo de prueba no tripulado, que estaba previsto para hoy, debido a una serie de contratiempos.

Después de cuatro retrasos, el último por un problema en el cohete propulsor Delta IV, la NASA tomó la decisión de no efectuar hoy el lanzamiento de la cápsula con la que quiere volver a liderar la exploración espacial.

Orión, diseñada para realizar viajes tripulados más lejos de la órbita terrestre baja y llegar en el futuro a destinos como Marte, iba a partir hoy a bordo de un cohete Delta IV, de la compañía United Launch Alliance (ULA), desde la plataforma 37 del complejo de lanzamiento espacial de la base de Cabo Cañaveral (Florida).

La agencia espacial detectó tres minutos antes del lanzamiento que una de las válvulas de combustible y drenaje del cohete no se cerró correctamente y pese a los intentos para solventar el problema a tiempo consideraron "más prudente" posponerlo.

El vuelo estaba inicialmente previsto para las 07.05 (12.05 GMT) pero se pospuso doce minutos en el último momento debido a que un barco entró en aguas cercanas a la zona del lanzamiento en la costa de Cabo Cañaveral (Florida).

La NASA contaba con una horquilla de dos horas y media para el lanzamiento, en las que según sus cálculos se daban las condiciones para la partida del cohete Delta IV con la cápsula Orión a bordo.

Poco antes de las 07.17 (12.17 GMT), la siguiente hora prevista tras el primer retraso, el centro de control detuvo el lanzamiento debido al viento, que según los meteorólogos de la agencia espacial en ese momento superaba los protocolos de seguridad y fue pospuesto para las 7.55 (12.55 GMT).

El viento de nuevo obligó a aplazarlo hasta las 8.26 (13.26 GMT) pero poco antes del lanzamiento descubrieron el problema en el cohete.

En este viaje de prueba la cápsula dará dos vueltas a la Tierra a una distancia de 5.793 kilómetros del planeta, unas 15 veces más lejos que la distancia a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un recorrido que durará unas cuatro horas y servirá para analizar sus sistemas y en particular el escudo térmico que la protege.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Video Habría caído un meteorito en una casa en la zona Villa Dolores F de El Alto

La comunidad científica pide mayor prevención ante los impactos de asteroides

Más de un centenar de científicos, entre ellos algunos astronautas, firmaron hoy un manifiesto en el que pidieron aumentar los recursos para prevenir el impacto de asteroides contra la Tierra y concienciar a la población del peligro que éstos suponen para la humanidad.
En un evento llevado a cabo simultáneamente en Londres y San Francisco, seis de los firmantes presentaron la "Declaración Asteroide 100x", en la que reconocen que, sin intervención humana, el impacto de asteroides sobre la Tierra puede causar "grandes daños a nuestras sociedades, comunidades y familias en todo el globo".
Según los firmantes, sin embargo, el impacto de asteroides es un fenómeno natural que, a diferencia de muchos otros, se puede evitar, ya que están convencidos de que actualmente ya existe la tecnología necesaria para que si un asteroide "peligroso" se detecta a tiempo, pueda actuarse sobre él y desviar su trayectoria para que no impacte contra la Tierra.
"Lo que hace que no estemos protegidos ante un posible impacto no es que no sepamos cómo hacerlo, sino que no sabemos dónde están los asteroides peligrosos ni cuándo impactarán", indicó el astronauta estadounidense Ed Lu, cofundador de la fundación sin ánimo de lucro B612, dedicada a la defensa de la Tierra ante posibles impactos de asteroides.
Se calcula que existen alrededor de un millón de asteroides en nuestro Sistema Solar con potencial para "impactar contra la Tierra y destruir una ciudad", aunque por el momento sólo se han descubierto 10.000 de ellos, es decir, un 1 por ciento .
Aumentar este porcentaje es vital para los firmantes del manifiesto, ya que si se registran nuevos asteroides con potencial dañino se podrá calcular su ruta y, en caso de que sea necesario, actuar a tiempo para prevenir el impacto contra la Tierra.
"El meteorito que el año pasado impactó sobre los montes Urales en Rusia hizo ver a la opinión pública de todo el mundo que estas cosas pueden ocurrir y que pueden hacer mucho daño", aseguró el también astronauta estadounidense Rusty Schweickart, miembro de la tripulación del Apollo 9.
Por ello, la "Declaración Asteroide 100x" pide a los gobiernos de todo el mundo, así como a las organizaciones privadas y filantrópicas, que utilicen "la tecnología disponible para detectar y seguir la pista a asteroides cercanos a la Tierra que amenacen a poblaciones humanas".
Además, también se pide que se aumente cien veces el ritmo actual de descubrimiento de estos asteroides hasta alcanzar los 100.000 astroides por año, y se fija la celebración del Día del Asteroide, una jornada mundial en la que se concienciará a la población sobre el peligro que éstos suponen y la necesidad de luchar para prevenir sus impactos.
La celebración del primer Día del Asteroide se fijó para el 30 de junio de 2015.
"Ya tenemos la tecnología necesaria para evitar las catástrofes. Ahora lo que necesitamos es que el planeta entero coopere", apuntó Schweickart.
En la actualidad se destinan unos 45 millones de dólares anuales en todo el mundo a la prevención ante impactos de asteroides, la mayoría provenientes de fondos de la NASA y la Agencia Espacial Europea, una cifra que la comunidad científica pidió que se incremente de forma notable durante los próximos años.
Schweickart y Lu presentaron el manifiesto en la Academia de las Ciencias de California en San Francisco acompañados del también astronauta y firmante de la declaración Tom Jones, mientras que en el Museo de la Ciencia de Londres se encontraban el astrofísico y músico Brian May (conocido por ser el guitarrista de la banda británica Queen) y el astrónomo Martin Rees.
También intervino en la presentación de la declaración vía internet desde Nueva York el consejero delegado de la Sociedad Planetaria, Bill Nye.