martes, 12 de abril de 2011

Radioaficionados podrán escuchar a Gagarin

Con motivo del 50 aniversario del primer vuelo del hombre al cosmos, protagonizado por Yuri Gagarin, los radioaficionados de todo el mundo podrán escuchar hoy la voz del cosmonauta soviético desde la Estación Espacial Internacional (EEI), informó la agencia espacial rusa, Roscosmos.

El legendario "Allá vamos" de Gagarin cuando su nave, la Vostok-1, partía rumbo al espacio, así como otras grabaciones históricas serán transmitidas desde la plataforma orbital por el microsatélite "Kedr" (cedro), bautizado con el nombre en clave del cosmonauta soviético durante ese primer vuelo del hombre al cosmos.

Además de las grabaciones, el microsatélite, de 30 kilogramos de peso, emitirá saludos en 15 idiomas diferentes, fotografías de la Tierra e información telemétrica del equipamiento científico y de los sistemas de servicio del laboratorio orbital.

Inicialmente estaba previsto que los cosmonautas rusos Oleg Skrípochka y Dmitri Kondrátiev pusieran en órbita el "Kedr" durante una caminata realizada en febrero.

Rusia reafirma su compromiso con la conquista del espacio

Rusia aprovechó hoy el 50 aniversario del histórico vuelo del cosmonauta soviético Yuri Gagarin para reafirmar su compromiso con la conquista del espacio.

"La humanidad ha invertido e invertirá sus recursos en el desarrollo de la cosmonáutica. En nombre de la Federación Rusa quiero decir que nosotros lo haremos sin falta, porque el cosmos es nuestra prioridad", declaró el presidente ruso, Dmitri Medvédev.

Medvédev se personó en el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia, situado en las afueras de Moscú, para comunicarse con la tripulación de la EEI con motivo del aniversario.

"Alguna vez fuimos los primeros en llegar al espacio. Tenemos una enorme cantidad de logros, y no quisiéramos perder esa ventaja", dijo el jefe del Kremlin, citado por las agencia rusas.

Al mismo tiempo, recalcó que Moscú comprende que hoy la conquista del espacio es "tarea común y una manifestación de la solidaridad internacional".

El comandante de la tripulación de la EEI, el ruso Dmitri Kondrátiev, informó a Medvédev de que celebrarán el cincuentenario del vuelo de Gagarin con una "cena tradicional".

"Aquí tenemos algunas posibilidades desde el punto de vista culinario; tenemos frutas frescas y algunas reservas para poner en la mesa festiva", dijo.

Además de Kondrátiev, la tripulación de la EEI está integrada por los también rusos Alexandr Samokutiáyev y Andréi Borisenko, los estadounidenses Roland Garan y Catherine Coleman y el italiano Paolo Nespoli.

Con anterioridad, en una entrevista con medios chinos difundida por el Kremlin, Medvédev calificó el vuelo de 108 minutos que realizó Gagarin como "un hito fundamental del desarrollo del genio humano, porque era muy importante dar ese primer paso".

"Estoy convencido de que fue un acontecimiento absolutamente revolucionario y simbólico y un enorme logro de la cosmonáutica soviética", añadió.

Según Medvédev, en el tiempo transcurrido desde ese vuelo la conquista del espacio ha adquirido un sesgo más pragmático que en sus albores.

"Hacemos experimentos, intentamos utilizar nuevas tecnologías en el cosmos. Pero, por supuesto, también queda el sueño, el sueño de la conquista de otros planetas, de otros sistemas solares", agregó.

A las 09.07 hora de Moscú (05.07 GMT), a la misma hora en que Gagarin hace cincuenta años inició su vuelo al espacio, fueron puestas hoy en funcionamiento las catorce fuentes de la Alameda de los Cosmonautas del Centro de Exposiciones de Rusia.

El metro moscovita, mediante su sistema de altavoces, se encargó también de recordar a sus pasajeros la efeméride y puso canciones alusivas a la hazaña.

En Volgogrado (antigua Stalingrado), una columna de motos y descapotables escoltó una réplica reducida del cohete "Vostok" que llevó a Gagarin al espacio, en un recorrido por las calles de la ciudad desde la sede el planetario hasta el parque que lleva el nombre del primer cosmonauta.

Por orden del jefe del Kremlin, cincuenta salvas de fuegos artificiales iluminarán esta noche el cielo de Moscú para conmemorar la llegada del primer hombre al espacio.

"El primer vuelo de nuestro compatriota dio al mundo importantísimos descubrimientos, fe en las amplias posibilidades del hombre en la conquista del espacio y un poderoso impulso al desarrollo de la ciencia y la técnica", señaló el director de la agencia espacial rusa Roscosmos, Anatoli Permínov.

En un mensaje de saludo a los trabajadores del sector espacial, Permínov destacó que "hoy, como hace medio siglo, Rusia mantiene posiciones de liderazgo en la conquista del espacio".

50 AñOS DEL VUELO DE YURI GAGARIN

Yuri Gagarin, como E.T., quería un teléfono. A las 10.50 horas del 12 de abril de 1961, el primer cosmonauta de la historia, un piloto soviético de 27 años hijo de campesinos, aterrizó cerca del Volga tras sobrevivir al primer vuelo espacial de la historia, y lo hizo con una sola idea orbitándole la cabeza: llamar a Moscú para informar de su reentrada, 108 minutos después de que su cohete Vostok despegara desde el cosmódromo ultrasecreto de Baikonur (entonces Tiura-Tam), en las estepas peladas de Kazajistán.

Su grito espontáneo de "¡payéjali!" (¡vamos allá!) quedó para siempre vinculado en la cultura popular rusa como expresión de autoconfianza y arrojo ante retos imposibles

El grito espontáneo de "¡payéjali!" (¡vamos allá!) que profirió Gagarin acurrucado en la cápsula Vostok durante la ignición del cohete, a las 9.07 (hora de Moscú, 7.07 en España), quedó para siempre vinculado en la cultura popular rusa como expresión de autoconfianza y arrojo ante retos imposibles.

Tras sobrevolar el Estrecho de Magallanes, África y Turquía a 28.000 kilómetros por hora en régimen automático, la caída de la nave esférica Vostok sobre un sembrado en la región meridional de Saratov, plantó la primera semilla de la cosmonáutica en nuestro planeta. La noticia de aquella órbita pionera no tardó en dar la vuelta al mundo. "La Tierra tiene una aureola muy característica, de un hermosísimo color azul", dejó escrito Gagarin en su informe de vuelo. La dimensión de aquel hito trascendía fronteras, razas, culturas e ideologías, pero en ese momento Gagarin sólo quería un teléfono para llamar a Moscú.
Llegada a Engels tras el aterrizaje

El aterrizaje del ruso fue poco ortodoxo. Creyendo que se quemaba vivo durante la reentrada (las llamaradas penetraban como dagas en el revestimiento de la cápsula Vostok), Gagarin activó su asiento eyectable a 7 kilómetros de tocar tierra. Al parecer, nadie le advirtió que tendría que aguantar en la estratosfera aquel �descenso a los infiernos� durante varios minutos.

La dimensión de aquel hito trascendía fronteras, razas, culturas e ideologías, pero en ese momento Gagarin sólo quería un teléfono para llamar a Moscú

"En aquel momento se cortó la comunicación. Gagarin se asustó porque creía que se quemaba y se arrancó sus microfonos de comunicación [langirófonos]", asegura a ELMUNDO.es Guenadi Turkin, que en 1961 era el meteorólogo del aeródromo de militar Engels, la localidad a la que fue traslado Gagarin tras su aterrizaje, donde mantuvo contacto directo con el primer cosmonauta y le sirvió de guía en medio de la gente.
Cuando aquella mañana le pidieron que controlara la velocidad del viento, Guenadi pensó que los científicos de Moscú iban a lanzar algún otro perro, como Laika (el primer ser vivo lanzado al espacio en 1957) o como Belka y Strelka, la pareja de canes que en 1960 sobrevivió al primer vuelo cósmico de ida y vuelta con seres vivos.

Gagarin aterrizó en paracaídas en campo abierto, en un punto que Moscú no había previsto, razón por la que no había nadie para recibirlo. El aterrizaje se desvió sensiblemente debido a que la cápsula Vostok y el módulo de instrumental no se separaron a tiempo, enredados como estaban por unos cables (que afortunadamente se fundieron durante la reentrada).
El susto de dos campesinas

Mientras descendía en paracaídas, Gagarin reconoció la mítica anchura del río Volga y supo que estaba en casa. Las primeras personas a las que vio fue a una campesina y su nieta que plantaban patatas. "Soy uno de los vuestros, Un soviético. No teman", les dijo al ver que reaccionaban con miedo.

Medía 1,57, pese a lo cual "jugaba al baloncesto y al voleibol como delantero porque tenía un resorte interno que le hacía saltar muy alto"

Las koljozianas le ofrecieron leche y pan, pero Gagarin declinó la oferta y, en medio de aquel sembrado, fue al grano: "necesito llamar por teléfono". Gagarin ansiaba comunicarle a las altas esferas que su esfera estaba en tierra. Hoy probablemente las lugareñas se habrían sacado un móvil del bolsillo de la falda y le habrían hecho fotos a Gagarin, pero entonces el teléfono era un bien escaso en la URSS profunda. La aldea más cercana era Smelovka, a unos seis kilómetros, mientras que la ciudad más próxima, Engels, distaba 20 kilómetros.

Cuando los trabajadores del cercano koljoz Shevchenko cercaban a Gagarin y lo jaleaban sabedores de su gesta (la agencia TASS había dejado caer la noticia poco antes de su aterrizaje), irrumpió un grupo de militares del Ejército Rojo para llevarse al cosmonauta recién nacido a la guarnición de Engels en un helicóptero Mi-4.
Un lugar de peregrinaje

El lugar donde Gagarin aterrizó, a unos 20 kilómetros de Engels, es hoy un lugar de peregrinaje obligado para los entusiastas de la cosmonáutica. El punto donde cayó la nave Vostok queda demarcado por una colosal estela metálica de un cohete, cuyo pedestal marrón repintan varios obreros en vísperas del 50 aniversario del vuelo pionero de Gagarin, que Rusia celebra hoy por todo lo alto.

"Cuando salió el helicóptero, la gorra inmediatamente se la llevó el viento. Su cabeza era pequeña y el jefe de departamento político le había dado una gorra grande", recuerda Turkin, que en 1961 tenía 30 años y contempló aquel segundo aterrizaje de Gagarin con sus prismáticos.

En Engels todos querían ver y tocar a Gagarin, que del helicóptero fue trasladado en un coche verde �Volga� hasta las instalaciones de control de vuelos para que pudiera llamar por teléfono al Dios comunista, el secretario general del Partido Comunidta de la URSS y padrino de su ascensión espacial, Nikita Jrushchov.

"No ha cambiado nada, sólo la valla, que rodea el edificio, que entonces era de madera", explica a ELMUNDO.es Fanil Gareev, un ex oficial de 65 años que aquel día hacía ejercicio de tiro cuando Gagarin entró en Engels y se le puso a tiro. "Ese fue el momento más impresionante en mi vida", confiesa emocionado, enfundado en una parca verde lagarto y con una bolsa de plástico negro de la que saca una foto de Gagarin hablando por teléfono dentro del instituto científico. "Jrushchov estaba ese día en Sochi", aclara.
Koroliov, el �cerebro� a la sombra

Gagarin, ya convertido en héroe nacional, y su hija durante un acto de homenaje. | ITAR TASS.

En realidad la entrada de Gagarin a Engels fue una �reentrada�, ya que el cosmonauta había estado en aquellas instalaciones militares durante el entrenamiento en 1960 del primer grupo de veinte pilotos seleccionados para volar al espacio por obra y gracia de Serguei Koroliov, el padre de la cosmonáutica sovietica y del Sputnik (el primer satélite artificial lanzado por Moscú en 1957).

No había sido entrenado para soportar las presiones de la masa. Cuando se sintió oprimido por el gentío exclamó: "El vuelo cósmico no me ha matado, pero ahota temo morir aplastado por vosotros"

Koroliov, cuya identidad sólo fue revelada tras su muerte en 1966, llamaba "aguiluchos" a los futuros cosmonautas. "En los ensayos con maniquíes habían visto que muchos se dañaban la cabeza en el aterrizaje, así que el cosmonauta tenía que ser bajito", explica Turkin. Gagarin medía 1,57, pese a lo cual "jugaba al baloncesto y al voleibol como delantero porque tenía un resorte interno que le hacía saltar muy alto", explica a ELMUNDO.es Alexei Leonov, compañero de Gagarin en aquellos entrenamientos y protagonista en 1965 de la primera paseata espacial de la historia.

"En 1960 la palabra cosmonauta aún no existía, y nosotros hemos pensado que se preparaban para competición de paracaidistas", explica Gareev, que llora de emoción ante una enorme torre oxidada desde donde los potenciales cosmonautas se catapultaban con paracaídas imitando la eyección.

En Engels el calor de la Vostok fue sustituido por el calor humano (tan abrasivo como el del rozamiento estratosférico): Gagarin no había sido entrenado para soportar las presiones de la masa, y cuando se sintió oprimido por el gentío ante el edificio de investigaciones científicas de la guarnición exclamó: "El vuelo cósmico no me ha matado, pero ahora temo morir aplastado por vosotros". Así lo recuerda Piotr Kvashniuk, un oficial-ingeniero de 25 años que aquel día tomó las primeras fotos de Gagarin descendido cuando era jaleado por la multitud. Aunque el KGB le arrebató por las malas los negativos (hizo unas 70 fotos), Kvashniuk conservó unas cuantas imágenes que ha compartido en exclusiva con este diario (léase suplemento Eureka del 10 de abril).

Después de telefonear por segunda vez a Jrushchov aquel día desde el edificio de investigaciones científicas de la guarnición militar de Engels, Gagarin fue trasladado en helicóptero a Kuibishev (actual Samara), desde donde voló en avión a Moscú, donde lo esperaba Jrushchov con los brazos abiertos.
Una misión incierta

Aunque Gagarin le dijo al líder soviético que todo había ido como la seda, aquello no fue del todo cierto. Una concatenación de imprevistos, como el fallo de hermetización en la escotilla de la nave (que hubo que desatornillar y cambiar con la ignición a punto de caramelo), la problemática separación final de los módulos (que provocó que la nave girara sobre su eje como una peonza durante diez minutos) o el desprendimiento inesperado del petate con el paracaidas de emergencia, dejaron el éxito de la misión en el aire.

El Kremlin preparó tres declaraciones distintas: una para celebrar el éxito de la misión, otra lamentando su muerte y una tercera con un llamamiento a terceros países por si Gagarin caía en el extranjero

Según recoge el escritor Yves Gauthier en su libro �Gagarin o el sueño ruso del espacio� (1998) Oleg Ivanovski, uno de los ingenieros encargados del diseño de la Vostok (el que cambió in extremis la escotilla de la cápsula), calculó a posteriori el porcentaje de éxito de la misión, situándola en no más de un 46 por ciento .

De hecho, el Kremlin tenía preparado tres sobres con tres declaraciones distintas: una para celebrar el éxito de la misión, otra lamentando la muerte del cosmonauta y una tercera que contenía un llamamiento a terceros países por si Gagarin caía en territorio extranjero. Anatoli Davidov, vicejefe de Roskosmos, la Agencia Espacial Rusa reconoció hace unos días que el éxito de la misión "fue en gran medida una cuestión de suerte".
Homenaje en Moscú

Pese al estrellato que le valió su única órbita espacial, Gagarin nunca dejó de tener los pies en la tierra

Quizá también fue una cuestión de suerte que Gagarin no se tropezara cuando caminó por la alfombra roja que habían dispuesto para él en el aeropuerto Vnukovo de Moscú: como se aprecia en las imágenes grabadas por la televisión soviética, el cordón de uno de sus zapatos se agita desatado como rubricando en el aire la terrenalidad del nuevo héroe volador. "Él fue una persona lúcida, lista, que sabía cantar, descansar...", explica a ELMUNDO.es Valentina Tereshkova, la primera mujer que voló al espacio en 1963 a bordo de la nave Vostok-6. "Sabía ser amigo de sus amigos", concluye Tereshkova, que el lunes participó junto con decenas de cosmonautas y astronautas de todo el mundo, retirados y en activo, en un homenaje a Gagarin que tuvo lugar en el museo de la cosmonáutica de Moscú.

"Durante una cena con la Reina de Inglaterra, Gagarin le confesó que no sabía con cual de todos los cubiertos tenía que servirse", recordaba el ex cosmonauta Pavel Popovich en conversación con este diario uno años antes de su muerte, acaecida en 2009.

Pese al estrellato que le valió su única órbita espacial (su ascensión le llevó a ser ascendido de teniente a mayor), Gagarin nunca dejó de tener los pies en la tierra.

lunes, 11 de abril de 2011

Impacto de radiación ultravioleta solar no varió en últimos años

El Laboratorio de Física de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), informó que el impacto de radiación ultravioleta solar (RUV) no ha variado en los últimos años, informó por lo que recomendó mayor conciencia entre la población para protegerse sobre efectos dañinos de los rayos del sol para la salud.

En el mes de febrero pasado se presentó en promedio una disminución de los niveles de RUV en La Paz, situada a 3.650 metros sobre el nivel del mar, de más del 30 por ciento con relación al año 2010, año en el cual la radiación ultravioleta se mantuvo constante referente a febrero de 2009.

La radiación ultravioleta depende principalmente de dos factores; la actividad del sol y el espesor de la capa de ozono, que es independiente de las variaciones del clima y según los datos disponibles se ha mantenido estable en los últimos 16 años.

El Laboratorio de Física de la Atmósfera de la UMSA mide, desde el año 1996, el comportamiento diario de la radiación ultravioleta (RUV), relacionadas con la climatología de la región donde se la mide.

"A su vez el sol no ha sufrido modificaciones en los años recientes, de modo que la cantidad de radiación que emite sigue siendo la misma. Por lo cual la RUV no tiene porque variar. Podría hacerlo si los patrones climáticos de mayor o menor nubosidad se volverían constantes, pero no hay evidencias de eso", señala el boletín de prensa de esta institución académica.

Ucrania permite a Kuchma ir a Moscú al cincuentenario del vuelo de Gagarin

La Fiscalía General de Ucrania permitió hoy al expresidente del país Leonid Kuchma viajar a Moscú para asistir a los actos conmemorativos de mañana en la capital rusa con motivo del cincuentenario del vuelo de Yuri Gagarin al espacio.

El exmandatario, de 72 años, se encuentra imputado por su presunta implicación en el asesinato en 2000 del periodista Gueorgui Gongadze y necesita autorización para abandonar el país.

El fiscal general adjunto de Ucrania, Renat Kuzmín, anunció en una comparecencia ante la prensa que Kuchma tiene permiso para viajar a la capital rusa.

Poco antes, el expresidente (1994-2005) se había quejado de que los fiscales lo habían citado a declarar mañana. "Esto quiere decir que no podré viajar a Moscú", dijo a un grupo de periodistas.

Antes de ser elegido presidente de Ucrania, Kuchma, ingeniero de profesión, trabajó en la industria de construcción de cohetes y dirigió incluso la planta Yuzhmash, una de las mayores del sector.

Con 28 años, el que sería presidente ucraniano fue director técnico de pruebas en el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) donde comenzó el histórico vuelo de Gagarin.

"Lo que buscan es sacarme de quicio o algo más. De momento no puedo entender qué quiere la Fiscalía General", declaró Kuchma antes del anuncio de Kuzmín.

El expresidente afronta acusaciones por abuso de poder e impartir órdenes ilegales a funcionarios del Ministerio del Interior que condujeron al asesinato de Gongadze, cargos de los que se declara inocente.

Gongadze, de 35 años y redactor jefe del periódico electrónico "Ukraínskaya Pravda", desapareció el 16 de septiembre de 2000 y casi dos meses después su cadáver decapitado fue hallado en un bosque en las afueras de Kiev.

Tras el hallazgo del cadáver, uno de los guardaespaldas de Kuchma, Mikola Melnichenko, difundió unas grabaciones hechas en el despacho del entonces jefe del Estado en las que una voz parecida a la de Kuchma pedía al ministro del Interior, Yuri Krávchenko, tomar medidas contra el periodista opositor.

Krávchenko, destituido en 2001, se suicidó en marzo de 2005, poco después de ser llamado a declarar a la Fiscalía, en unas circunstancias extrañas que hicieron sospechar de que fue un asesinato.

El autor material del asesinato de Gongadze, el confeso Alexéi Pukach, un general retirado de la Policía, se encuentra en prisión preventiva en espera del juicio.

En marzo de 2007, otros tres policías fueron condenados a penas de entre 12 y 13 años por la detención ilegal y el asesinato premeditado del periodista.

Cosmonauta: Rusia pierde terreno en avances espaciales

Rusia se arriesga a perder su ventaja en el espacio al confiar exclusivamente en los logros de la era soviética y hacer muy poco para diseñar nuevas naves espaciales, advirtió el lunes una cosmonauta rusa en momentos en que el país conmemora el 50 aniversario del primer viaje espacial humano de Yuri Gagarin.

Svetlana Savitskaya, quien voló en dos misiones espaciales en 1982 y 1984 y se convirtió en la primera mujer en hacer una caminata espacial, criticó duramente al Kremlin por prestar poca atención a los logros en el espacio después del colapso de la Unión Soviética en 1991.

"No hay nada nuevo para sentirse orgulloso en los últimos 20 años", dijo Savitskaya, miembro del parlamento ruso por el Partido Comunista.

Aunque las envejecidas naves rusas serán el único transporte hacia la Estación Espacial Internacional después de que Estados Unidos cierre su programa de transbordadores espaciales con el vuelo del Atlantis a mediados de año, los norteamericanos ya trabajan en una nueva generación de naves espaciales, mientras que Rusia no ha hecho prácticamente nada para diseñar un reemplazo de la nave espacial Soyuz, la cual tiene 43 años de existencia, dijo Savitskaya.

"Si no vamos a ponernos al día con lo que nos hemos perdido en los últimos 20 años, nos quedaremos sin nada", dijo Savitskaya en una conferencia de prensa.

Funcionarios espaciales y astronautas de todo el mundo llegaron a Moscú para rendir homenaje a Gagarin, cuyos 108 minutos de vuelo el 12 de abril de 1961 impulsaron a Estados Unidos a embarcarse en la carrera por alcanzar la luna.

sábado, 9 de abril de 2011

Asteroide del tamaño de 4 canchas de fútbol pasará cerca de la Tierra‎

El Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO) de la NASA detectó que un asteroide denominado 2005 YU55 pasará a 0,85 distancias lunares (200 mil kilómetros) de la superficie de la Tierra el próximo 8 de noviembre.

Descubierto por Robert McMillan el 28 de diciembre del 2005, el asteroide de aproximadamente 400 metros de diámetro presentará una oportunidad única para ser visualmente estudiado por científicos de todo el mundo, ya que podrá ser analizado desde observatorios del hemisferio norte y sur.

Algunas horas después de su paso por la órbita terrestre, 2005 YU55 será accesible ópticamente, aunque la NASA asegura que su observación será una tarea difícil debido a su rápida velocidad.

El asteroide no representa ninguna amenaza para la Tierra, aunque será el primer objeto de similares dimensiones que más se acerca a la superficie hasta la fecha. No se prevee que suceda algo similar hasta el año 2028, cuando el asteroide 2001 WN5 pase a 0,6 distancias lunares.